lunes, 17 de agosto de 2020

"La historia olvidada del liberalismo", de Helena Rosenblatt (2018)

 Resumen del libro "La historia olvidada del liberalismo", de Helena Rosenblatt (2018)

Link del resumen original y actualizado: 

https://evpitasociologia.blogspot.com/2020/08/la-historia-olvidada-del-liberalismo-de.htm


Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación y licenciado en Sociología y Derecho

Sociología, teoría política, liberalismo

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Ficha técnica:

Título: "La historia olvidada del liberalismo"

Subtítulo: Desde la antigua Roma hasta el siglo XXI

Título en inglés: "The Lost History of Liberalism: From Ancient Rome to the Twenty-First Century"

Autora: Helena Rosenblatt 

Fecha de publicación en inglés: 2018

Publicación en español: Editorial Crítica, Editorial Planeta, Barcelona, 2020

Páginas: 295

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Biografía oficial de la autora 

Profesora de Historia en el Graduate Center de la Universidad de Nueva York. Es autora de varios libros, entre ellos Liberal Values: Benjamin Constant and the Politics of Religion y Thinking with Rousseau: From Machiavelli to Schmitt.

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Texto de la contraportada

La historia olvidada del liberalismo desafía nuestras suposiciones más básicas sobre un credo político que se ha convertido, a la vez, en un grito de guerra y un término despectivo del debate político. Helena Rosenblatt traza la evolución de las palabras "liberal" y "liberalismo" desde la antigua Roma hasta hoy, pasando revista a los acalorados debates que han tenido lugar sobre su significado.

En este libro oportuno y provocativo, Rosenblatt desacredita el mito popular del liberalismo como una tradición exclusivamente angloamericana centrada en los derechos individuales. Nos cuenta que fue la Revolución Francesa la que dio origen al liberalismo, y que solo a mediados del siglo XX el concepto se hizo ampliamente conocido en Estados Unidos. Fue durante la Guerra Fría y la creciente hegemonía mundial cuando el liberalismo se reconvirtió en una ideología estadounidense centrada fuertemente en las libertades individuales.

Hoy todavía no parecemos estar de acuerdo con el significado del liberalismo. En Estados Unidos, un liberal es alguien que aboga por un gran gobierno, mientras que en otras partes del mundo el gran gobierno es contrario al liberalismo: los debates políticos se complican debido a la confusión semántica y conceptual. La historia olvidada del liberalismo sienta las bases para una discusión más constructiva sobre el futuro de la democracia liberal.

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ÍNDICE

1. El significado de liberal desde Cicerón hasta Lafayette
2. La Revolución Francesa y los orígenes del liberalismo (1789-1830)
3. El liberalismo, la democracia y el surgimiento de la cuestión social (1830-1948)
4. La cuestión del carácter
5. Cesarismo y democracia liberal
6. La batalla por la secularización de la enseñanza
7. Dos liberalismos: el viejo y el nuevo
8. El liberalismo deviene en el credo estadounidense.

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RESUMEN 

Helena Rosenblatt repasa la historia del liberalismo desde las guerras con Napoleón hasta la época de Bismarck, las tensiones con el cristianismo, y el New Deal de Roosevelt y la reacción de Hayek y el neoliberalismo. La autora denosta que se perdieron la tradición francesa y alemana del liberalismo y que a partir de 1945 se impuso como único el credo liberal norteamericano.

Dewey detectó dos corrientes liberales: una era la progresista (más humanitaria y a favor de la intervención del Estado) y otra estaba en deuda con la gran industria y promovía el "laissez-faire". El liberalismo americano no tenía nada que ver con el "laissez-faire" ni con el evangelio del individualismo sino que predicaba la liberalidad y generosidad, especialmente de mente y carácter". Su objetivo era promover una mayor igualdad y combatir la plutocracia con ayuda del Gobierno.

La autora Helena Rosenblatt señala que la palabra "liberalismo" empezó casi como un insulto y ha sido denostada por la derecha americana como "enfermedad" y "veneno" y un "peligro para los valores morales". Helena Rosenblatt, sin embargo, explica que a partir de 1933, el presidente Roosevelt reinvindicó la superioridad moral del liberalismo pues los liberales creían en la generosidad y la conciencia social y estaban dispuestos a sacrificarse por el bien común. Ligó al partido demócrata con el liberalismo favorable a la intervención del Estado para buscar remedios con que hacer frente a nuevos retos y a los republicanos con el partido conservador. Beveridge declaró que la libertad significa más que la libertad de poder arbitrario de los gobiernos. Significa libertad de la servidumbre económica a la necesidad, la miseria y a otros males sociales. Un hombre hambriento no es libre". Hayek les advirtió al socialismo liberal que embarcarse en "proyectos colectivistas" conducían a los países a la peligrosa senda del fascismo y reclamaba volver al "viejo liberalismo" (no intervención del Gobierno en los asuntos económicos). Hayek se declaró "neoliberal". El liberalismo americano pasó a ser la única fuente y credo del liberalismo.

Los liberales de hoy en dia defienden el compromiso con los derechos y las decisiones individuales; rara vez menciona los deberes, el patrotismo, el autosacrificio o la generosidad con los demás. "Los liberales han dado la razón a sus adversarios", dice la autora.

El mensaje es el mismo: el liberalismo es una doctrina cuyo principio fundamental es la protección del individuo, sus derechos, intereses y opciones. El Gobierno existe para protegerlos. 

Según un estudioso, el liberalismo se fundamente en las "necesidades animales" de los seres humanos. Un crítico dijo que los liberales rechazaban explícitamente cualquier noción del bien común: deseaban privatizar y reducir los contenidos de la vida humana.

La autora niega esta visión y dice que los liberales, a lo largo de la historia, se describieron como patrióticos, altruistas y concentrados en promover el bien común (la moral era fundamental en sus objetivos) y creían que el cometido del Gobierno era servir bien a la comunidad.
Dice que Benjamin Constant promovía el autosacrificio, Alexis Tocqueville se preocupaba por el egoísmo, Leonard Hobhouse y Herbert Croly estaban atormentados por la plutocracia. "Los liberales estaban obsesionados con la moral y la formación del carácter", dice la autora. 

La autora dice que "el giro hacia los derechos" se produjo a partir de las dos guerras mundiales y la guerra fría. Por un lado, el liberalismo se americacinó y, por otro, se reconvirtió en una doctrina que daba prioridad a los derechos individuales. A partir de Hayek (Camino de servidumbre, 1944), la asociación del liberalismo con un Estado fuerte y la intervención gubernamental se consideró una carga. El socialliberalismo derivaría en totalitarismo como en Alemania. En Estados Unidos se calificó de "socialistas" y "comunistas" a los partidarios del New Deal. Otros les culparon de la crisis ética de Occidente. Llovieron críticas de católicos y protestantes por el relativismo moral de los liberales. Gurian, Maritain y Niebuhr difundieron la idea de que las sociedades liberales tendían a convertirse en "iliberales" y que el liberalismo desembocaba en totalitarismo o antiliberalismo como desenlace lógico de la arrogancia humana. La culpa era del secularismo liberal. También se criticó al cristianismo liberal (ética en vez de pecado) por peligroso y utópico. Hannah Arendt llegó a llamarlo "engendro del demonio" en Los orígenes del totalitarismo. Lo culparon de la política autodestructiva de Occidente.

A partir de 1945, los liberales giraron hacia la defensa de los derechos individuales (lo mismo por lo que antes habían sido calumniados) como forma de rechazar el totalitarismo. Se revisaron a todos los autores: Locke fue ahora el defensor de la propiedad; Constant defendía los derechos individuales, y Rawls, en Teoría de la Justicia, decía que un liberalismo basado en el individualismo y el interés personal conllevaría lógicamente al Estado de Bienestar.

La crítica comunitaria les acusó de ser demasiado individualistas y centrados en derechos privados en detrimento del bien común (no tenía en cuenta los vínculos comunitarios).
Otros les denominaron "liberalismo purificado" o "liberalismo del miedo" que parecía solo dedicado al "control de daños".

Las feministas también entraron en el debate buscando qué derechos podrían funcionar para la mujer. Acusaron al liberalismo de descuidar las necesidades de las mujeres como mujeres y ser tan individualista que olvida la "personalidad moral".

Al promoverse ese liberalismo de los derechos, las tradiciones liberales de Francia y Alemania quedaron postergadas como "imperfectas" frente al liberalismo "genuino" de Estados Unidos. Solo se rescató al francés Constant, pero por su "individualismo radical" y se obviaron otras cosas.

Pierre Manent acusó al liberalismo de rechazar la noción del bien común y puso como fundadores a Maquiavelo y a Hoobes (en vez de a Locke). Le acusó de tener una funesta tendencia a la autodestrucción y conducir al totalitarismo.

La autora señala que aunque el liberalismo es la doctrina política dominante en Occidente hay una "suerte de triunfalismo que convive con el pesimismo". Ve crisis de confianza por la "democracia iliberal". 

La solución, sugiere la autora, por articular una concepción del bien y una teoría liberal de la virtud. Insta a los liberales a reconectarse con los recursos de su tradición liberal para comprender y asumir sus valores fundamentales. El objetivo del libro es relanzar ese proceso.







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