domingo, 3 de septiembre de 2023

"La verdad sobre Facebook", de Frances Haugen (2023)

 Resumen del libro "La verdad sobre Facebook", de Frances Haugen (2023)

Resumen original y actualizado en el siguiente link:

https://evpitasociologia.blogspot.com/2023/09/la-verdad-sobre-facebook-de-frances.html

Resumen elaborado por E. V. Pita, doctor en Comunicación, licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, redes sociales, Internet, economía digital, Silicon Valley, desinformación, Facebook

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Ficha técnica

Título: "La verdad sobre Facebook",

Subtítulo: Por qué denuncié sus malas prácticas y por qué la red social más grande del mundo es tan peligrosa

Título en inglés: Power of One

Autora: Frances Haugen

Edición en inglés: 2023

Edición en español: Deusto, Planeta, Barcelona, 2023

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Biografía de la autora Frances Haugen (hasta 2023)

Frances Haugen (Iowa, 1980) es ingeniera informática, experta en gestión de productos algorítmicos y embajadora de Facebook. Estudió ciencias de la computación e Ingeniería Eléctrica en la Facultad de Ingeniería Franklin W. Ollin y tiene un máster en Administración de Empresas por la Harvard Business School.

Trabajó en Google y Pinterest  antes de unirse al equipo de integridad cívica de Facebook en 2019. En otoño de 2021 decidió hacer público el "modus operandi" de Facebook y se convirtió en delatora de la plataforma, destapando el escándalo conocido como los "papeles de Facebook".

La filtración de dicha documentación generó una concienciación global sobre los peligros de las redes sociales, los cuales llevaron a Haugen a testificar públicamente ante los parlamentos de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y la Unión Europea.

Desde que informó sobre las prácticas secretas de Facebook, Haugen se ha dedicado a asesorar a los poderes públicos en la regulación de las plataformas digitales y se ha convertido en una de las activistas más destacadas  a favor de la rendición de cuentas y la transparencia en las redes sociales.

En 2022, la revista Forbes la incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes del mundo.

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Texto de la contraportada

"La historia de la mujer que se enfrentó a Facebook y cambió la forma de entender las redes sociales"

"En septiembre de 2012, The Wall Street Journal publicó una exclusiva que sacudió el mundo. Facebook tenía conocimiento de los graves efectos nocivos que provocaba en la sociedad, pero no le interesaba remediarlo. Un mes después, la responsable de filtrar los archivos confidenciales que lo probaban salió del anonimato.

Se trataba de Frances Haugen. La joven extrabajadora de Facebook acusó a la compañía de Mark Zuckerberg de anteponer los beneficios económicos al bienestar y la seguridad de sus usuarios. Haugen dejó la empresa en mayo de 2021, pero no sin antes haber recopilado decenas de miles de documentos internos que fueron bautizados como los "Papeles de Facebook".

En su testimonio ante el Senado de Estados Unidos, la informática expuso cómo la plataforma - hoy llamada Meta- ignoró los informes e investigaciones que alertaban del impacto negativo de su tecnología en la sociedad. 

Haugen, que trabajó en el departamento encargado de vigilar la desinformación y los discursos de odio en la red social, explica con detalle en estas páginas la manera en la que el gigante tecnológico contribuye a los problemas de salud mental en los adolescentes, incentiva la difusión de bulos y permite la existencia de negocios ilegales en su web.

Este libro arroja luz sobre uno de los grandes temas de nuestro tiempo: el mecanismo de los algoritmos de las tecnológicas que, al recompensar los comportamientos extremistas y amplificar las incitaciones a la violencia, fomentan la polarización social y debilitan nuestra democracia.

La verdad sobre Facebook es un libro controvertido y revelador que aporta una visión novedosa sobre las implicaciones éticas de las compañías digitales en una sociedad gobernada por la tiranía del clic".

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ÍNDICE

 1. El Estado de la Unión

2. Mi juventud en Iowa

3. Olin: mi primera start-up

4. El Googleplex

5. Silicon Valley

6. Veritas

7. Muy cerca

8. A vueltas con los números

9. Expresiones de duda

10. La huida de San Francisco

11. Una amenaza descentralizada

12. La hora de la verdad

13. La extracción

14. La salida del anonimato

15. Sigamos adelante

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RESUMEN

La autora, que se formó como ingeniera analista de datos y directiva, señala en el libro que, durante su adolescencia, fue miembro de un equipo de debate político a nivel nacional (certamen entre institutos de EE.UU.) y que fue ahí cuando aprendió a organizar sus temas e ideas en carpetas en el ordenador, para tener todo ordenado por tema. Gracias a ese sistema luego tuvo una manera ordenada de extraer 2.000 documentos de Facebook y tenerlos perfectamente clasificados en carpetas, de forma que todo ese caudal de información fuese comprensible y útil. Así pudo organizar todos los datos para hacerlos asequibles a la prensa y a l Senado de EE.UU.

La autora, que llegó a padecer un problema digestivo y luego motor que la obligó a estar en silla de ruedas, cuenta sus inicios en Google (donde tenía jornadas intensivas de sol a sol y un día la jefa la llamó a las 10 de la noche para que volviese al trabajo revisasen el dosier de una presentación de un nuevo producto). Tras pedir una excedencia y una beca para hacer un máster MBA en Harvard (donde los ejecutivos de la fila del fondo se reían de ella por hacer preguntas en clase), regresó a Google pero su departamento fue desmantelado y ella tuvo que hacer pasillos hasta que se fue. Uno de sus trabajos más destacables en Google Books fue pillar a un estudiante o becario del MIT que estaba almacenando todos los libros que escaneaba Google tras el pago de los correspondientes derechos. Como ella era analista de datos, se dio cuenta de un insual tráfico desde una IP del MIT y le envió un correo al pirata diciéndole que lo habían pillado.

Tras pasar por Pinterest y otra start-up, recaló en Facebook. La autora cuenta que le encargaron la vigilancia cívica y que con su equipo quiso desarrollar un algoritmo que detectase las cuentas de los difusores de "fake news". Cuenta que, según averiguó, la empresa no tenía suficiente personal para filtrar todos los bulos y dividió entre los países anglosajones (o el mercado USA), que sí tendría filtro, y el resto del mundo, que no lo tenía entre otras cosas porque eran mercados de países pobres que recibían Internet gratis (free) gracias a Facebook con la idea de que más tarde serían rentables. Pero esta falta de recursos dejó pasar la campaña de genocidio contra el pueblo "rominma" en Birmania. Solo un empleado de Facebook hablaba birmano y trabajaba en Irlanda, desde allí intentó alertar a la cadena de mando pero, el mensaje, se perdió entre los escalones de la burocracia y, según dice, nunca llegó a la sede central en Silicon Valley.

Otra cosa que descubrió la autora es que la red social estimulaba los "likes" a los post para que los creadores de contenidos se sintiesen felices, no se desanimasen y siguiesen produciendo "post". La autora, por otros ejemplos que da, dedujo que a Facebook le interesaba más ganar dinero que cuidar de sus usuarios o valorarlos. Es más, todo el trabajo de meses Zuckenberg se encargó de revisarlo en un fin de semana y ordenar que todo siguiese igual para no perder dinero.

Durante el confinamiento, cruzó todo Estados Unidos en coche para quedarse en casa de sus padres. Se encerró a trabajar desde las nueve de la mañana hasta las diez de la noche en diversos proyectos.

Una de las misiones de Haugen, como analista de datos y subjefa del departamento de Integridad Cívica de Facebook, fue desenmascarar a los bots (redes de cuentas automatizadas creadas para generar campañas de manipulación política, vigilancia de activistas y opositores o por otro motivo) pero las reglas eran que solo podían hacerlo si superaban las 300.0000 visualizaciones de perfiles de usuarios al mes por cuenta (técnica del "scramping") con el fin de no hacer caer los servidores de Facebook. La autora descubrió que, lógicamente, los bots pasaban inadvertidos porque creaban miles de cuentas fantasma para extraer datos varias veces al día de los perfiles de los usuarios, no se sabe con qué motivo. El problema es que en Facebook no les importaba lo que estuviesen haciendo los bots por varios motivos: uno es que todo iba bien mientras no dañasen los servidores y si eliminaban miles de cuentas de usuarios-basura los accionistas se ponían nerviosos al ver que la red social perdía "amigos" aunque fuesen cuentas automatizadas. Ningún departamento le prestó atención porque andaban mal de personal y recursos, salvo la sección de contraespionaje porque comprendió que esas redes de bots tenían suficiente potencial para montar campañas. Lo que colmó la paciencia de Haugen fue que el departamento de Vigilancia Cívíca fue desmantelado y troceado en varios grupos justo antes de celebrarse las elecciones de noviembre del 2016 (que ganó Biden y recurrió Trump), lo que se hizo efectivo en los días siguientes.

En la parte final del libro, la autora dice que Integridad Cívica o lo que quedaba de ella avisó a Mark Zuckenberg de que el nuevo algoritmo de Facebook estaba premiando los "post" más extremistas (porque la indignación y la rabia daban más visitas), lo que podía generar daños a los usuarios. La autora dice que él tuvo oportunidad de cambiar las cosas y no lo hizo, razón por la que ella se decidió a denunciar y renunciar a su trabajo. Un periodista del The Wall Street Journal contactó con ella y le sacó fotos a miles de documentos en el ordenador para probar sus acusaciones contra Facebook, lo que le llevó a declarar en el Congreso. Hizo una campaña de imagen en televisión para que los ciudadanos supiesen que no era una empleada descontenta sino que quería avisar a la gente de lo que estaba pasando. WSJ montó un conglomerado de medios en Europa y otros países para difundirlo.

Otro de los episodios finales tiene que ver en el supuesto daño psicológico que Facebook estaba haciendo a los menores y adolescentes. La autora descubrió que Facebook, a través de sus métricas sabía que se estaban colando muchos niños de 10 años que mentían sobre su edad. En el análisis de datos, descubrió que Facebook tenía que saber, por sus compañeros y colegios, cuántos niños había en la red y, aún así, los expuso a publicidad y noticias de algoritmos tóxicos que puntuaban las noticias más extremas, por ejemplo, que incitaban a la bulimia y a perder peso, o a hacer clubes de autolesiones, entre adolescentes, y de los que la autora cree que hubo una presión psicológica a quienes estaban en redes. La autora dice que la compañía lo sabía y que no hizo nada para no perder un público infantil que le estaba siendo muy rentable a los anunciantes y publicistas.  Todo ese informe lo presentó ante una comisión en el Congreso para alertar de los riesgos de los algoritmos entre adolescentes.

La principal crítica que se hace es que Facebook tenía conocimiento de todos estos estudios y se comprometió públicamente a mitigar estos efectos pero no dispuso de la suficiente plantilla para realizar el trabajo con eficiencia y, además, solo se limitó a proteger a los hablantes de lengua inglesa en EE.UU. cuyo mercado no suponía ni el 10 % del global pero bajo el que estaba sometida su jurisdicción legal. La razón de no invertir más dinero en corregir estas disfuncionalidades era que la empresa no quería asustar a los inversores y reducía sus beneficios, cada dólar más contaba mucho. La autora cree que con un poco más de inversión en corregir esos defectos que generaba el algoritmo se podrían haber salvado muchas vidas (genocidio de minorías, adolescentes con problemas de anorexia, etc...) pero primó la codicia y el beneficio de los accionistas. 

Tras destaparse el tema de los adolescentes y otros fallos del algoritmo, Facebook sufrió una importantísima caída de la cotización y, tras declarar Frances Haugen, cambió su nombre a Meta.