lunes, 14 de agosto de 2017

"Inventar el futuro", de Nick Srnicek y Alex Williams (2015)

Resumen del libro "Inventar el futuro", de Nick Srnicek y Alex Williams (2015)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2017/08/inventar-el-futuro-de-nick-srnicek-y.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación Social y licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, Economía Política, neoliberalismo, postcapitalismo, capitalismo, socialdemocracia, futuro

......................................................................................................................

Título: "Inventar el futuro"
Subtítulo: "Postcapitalismo y un mundo sin trabajo"

Título original en inglés: Inventing the Future: Postcapitalism and a World Without Work

Autores: Nick Srnicek y Alex Williams

Fecha de publicación en inglés: 2015
Edición en español: Barcelona, 2017, Malpaso Ediciones

Número de páginas: 335

......................................................................................................................

Biografía oficial de los autores Nick Srnicek y Alex Williams (hasta 2017)

Nick Srnicek es autor de Postcapitalist Tecnologies (2016) y coeditor de The Speculative Turn: Continental Materialism and Realism (2011).

Alex Williams cursa un doctorado en la Universidad de East London.

En 2013, ambos lanzaron el Manifiesto aceleracionista.

......................................................................................................................

Texto de la contraportada

"El neoliberalismo no está funcionando. A lo largo de las últimas décadas, las políticas económicas neoliberales han arrastrado a millones de personas a la pobreza y a otras muchas a trabajos precarios y mal pagados. Entretanto, la izquierda se mantiene atrapada en una serie de prácticas que rara vez ofrecen un respiro y menos aún una solución a la crisis. Este libro propone, finalmente, una alternativa. Inventar el futuro es un audaz manifiesto sobre la vida después del capitalismo.

En contra de los voceros de la derecha que una y otra vez proclaman el fin de la historia, Nick Srnicek y Alex Willliams - autores del célebre manifiesto aceleracionista - demuestran en estas máginas que otro mundo es posible. Opuestos a los ideólogos de izquierda que temen irracionalmente a los avances tecnológicos, Srnicek y Williams demandan una economía postcapitalista en la que la tecnología nos libere del trabajo y amplíe nuestras libertades. Esta es una obra de radical imaginación política y una llamada a inventar el futuro antes de que se nos imponga".

......................................................................................................................

ÍNDICE

1. Nuestro sentido común político: introducción a la política folk.

2. ¿Por qué no estamos ganando? Una crítica a la izquierda contemporánea

3. ¿Por qué están ganando ellos? La edificación de la hegemonía liberal

4. Una modernidad de izquierda

5. El futuro no está funcionando

6. Imaginaros el postrabajo

7. Un nuevo sentido común

8. Construir el poder

......................................................................................................................

RESUMEN

Los autores consideran que el neoliberalismo (basado en la privatización, el libre mercado, la globalización) ha fracasado tras convertirse desde los años 70 en la única alternativa posible y después de que la izquierda copiase sus ideas y su programa. Tras la Gran Crisis del 2008, no se atisba un proyecto que vuelva a generar riqueza para las clases medias, ahora abocadas a una bajada de salarios y el temor a perder su empleo.

Nick Srnicek y Alex Williams dicen que mientras el neoliberalismo dispone de una fuerte base teórica y una estructura organizada con un programa definido (liberar el comercio y el mercado y aumentar los beneficios de las empresas), sus opositores están completamente desorganizados. Ha surgido como oposición al neoliberalismo una especie de "política folk" integrada de forma separada por los ecologistas, las feministas que luchan por una subida salarial y compaginar la vida laboral con la familiar, los defensores de los derechos de las minorías (etnias, homosexuales, etc...) e incluso los colectivos anticapitalistas y antiglobalización, o contra la excesiva burocratización. Se trata de luchas locales sin un nexo común que los agrupe a todos y por separado no constituyen un proyecto de nada. Por otra parte, la izquierda y los sindicatos han quedado desmontados desde los años 70 y son una sombra de lo que fueron sin poder para cambiar la sociedad. 

[nota del lector: sorprende que estos autores no hayan citado a Anthony Giddens, el autor de La Tercera Vía, porque dice exactamente lo mismo: la izquierda se ha fragmentado para hacer peticiones concretas como el feminismo, el medioambiente o los derechos de los gays]

Los autores hacen un recorrido por las distintas políticas dominantes desde la Segunda Guerra Mundial. En primer lugar, se impuso el modelo keynesiano-fordista en el que Estado invertía dinero en proyectos públicos y las empresas actuaban de forma paternalista con los empleados. La amenaza de ser adelantados por la URSS y la presión de los fuertes sindicatos hizo que el trabajador viviese moderadamente bien en el Estado de Bienestar de Occidente y ascendiese la clase media. El sistema funcionó hasta los años 60 cuando surgieron las primeras protestas para reclamar derechos civiles y subvertir el orden establecido, demasiado encorsetado. La reacción en los años 70 fue doblemente brutal: por un lado, la grave crisis energética empobreció a las clases medias y por otro, la ideología neoliberal surgió como única fuerza capaz de continuar con el crecimiento económico, que se consideró el único medidor de la felicidad y bonanza de un país. Poco a poco fue desmantelado el Estado de Bienestar y privatizados los bienes públicos en aras a agilizar el libre mercado a la vez que los sindicatos eran desmantelados y desmontados hasta convertirlos en comparsas. La izquierda, dicen los autores, se limitó a minimizar los efectos devastadores del neoliberalismo e incluso asumió su programa, razón por la cual el votante empezó a sospechar que no había grandes diferencias entre ambas corrientes. Incluso la participación en las elecciones democráticas se redujo a mínimos históricos al ver el votante que perdía derechos y la izquierda no luchaba por ellos.

En los años 90, la globalización era imparable y pese a las promesas del neoliberalismo de que iba a llover riqueza para todos, lo que ocurrió es que el trabajador se sintió cada vez más presionado, vio reducido su salario y tenía miedo a perder su empleo precario si el crecimiento económico se reducía o había una deslocalización. Los autores perciben una gran desilusión en un trabajador "quemado" por la atmósfera altamente competitiva y unos horarios largos y extenuantes a cambio de un salario que apenas le llega para pasar el mes o a veces ni llega. En el siglo XXI, no hay visos de cumplirse ningún progreso prometido y el neoliberalismo tampoco ha sido capaz de poner en marcha grandes proyectos revolucionarios que hagan más feliz a la Humanidad ni que les permita trabajar menos y cobrar más. Todo lo contrario, en el mundo resultante se cobra menos y se trabaja más, en parte por la competencia de las máquinas, que han tirado el salario hacia abajo.

A su vez, las grandes empresas amasaban fortunas hasta que en el 2008 estalló la Gran Crisis y se llevó a numerosos bancos por medio. Los economistas empezaron a denunciar la desigualdad económica y social que generaba el neoliberalismo y, a día de hoy, se considera que ha fracasado como opción política porque lo único que ha conseguido es concentrar la riqueza en unas pocas manos y excluir a la mayoría del reparto del pastel. 

Los autores creen que la tecnología brinda oportunidades para hacer un nuevo proyecto político y ven posibilidades de una alternativa real [nota del lector: a primera vista no está claro si es una refundación de la izquierda o un tecnoliberalismo más eficaz y distributivo].

En los primeros capítulos, los autores abordan el fracaso de los movimientos de las plazas, siendo el principal el de Ocuppy Wall Street, seguido por el 15-M de España o las primaveras árabes en Egipto y otros países. Aunque los movimientos movilizaron a enormes masas de descontentos, se disolvieron como azucarillos sin lograr ningún objetivo, al menos en EE.UU.
Uno de los problemas de Ocuppy era que funcionaban como asambleas abiertas, dicen los autores, dentro del modelo "horizontalista" sin jerarquías. Pero la realidad es que algunas decisiones a debatir partían de tres o cuatro personas y otras arrastraban un largo y penoso debate por cuestiones nimias. Los autores creen que la falta de una élite o jerarquía impidió que el movimiento alcanzase más objetivos ni que contactase con otros movimientos afines para ejercer mayor presión. Sostienen que las propias asambleas abiertas donde todo el mundo hablaba de lo que quería y debían llegar a un consenso sobre cualquier cuestión (incluso por el ruido de los tambores brasileños que tocaban en la plaza) socavó el principio democrático al impedir tomar cualquier decisión mayoritaria, pues primero debía lograrse un consenso. Finalmente, las reformas que planteaban insistían en reclamar una democracia directa y otras eran meras reformas liberales cuando, en opinión de los autores, lo que estaba en juego era crear alternativas viables que reemplazasen al neoliberalismo.
En el caso de las primaveras árabes, las protestas en los países con dictadores lograron muchos apoyos de la clase media, que deseaban un cambio de régimen, pero la falta de organización del movimiento popular  fue aprovechada por los yihadistas para sus propios intereses.

lunes, 7 de agosto de 2017

"Lo único exacto", de Alain Finkielkraut (2015)

Resumen del libro "Lo único exacto",  de Alain Finkielkraut (2015)

Resumen del libro original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2017/07/lo-unico-exacto-de-alain-finkielkraut.html

El resumen fue realizado por E.V.Pita, doctor en Comunicación Social y licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, filosofía, Europa, Francia, política

.............................................................................................................................

Título: "Lo único exacto"

Título original en francés: "La seule exactitude"

Autor: Alain Finkielkraut

Fecha de publicación en francés: 2015, Editions Stock

Fecha de publicación en español: 2017, Madrid, Alianza Editorial, Anaya

Número de páginas: 319

............................................................................................................................

Biografía del autor Alain Finkielkraut (hasta el 2017)

Alain Finkielkraut, filósofo y ensayista francés, es profesor de Historia de las Ideas en la Escuela Politécnica de París. En los años setenta también ejerció la docencia en la universidad norteamericana de Berkeley. Es uno de los intelectuales franceses más implicados en los problemas sociales actuales, en denunciar la "barbarie del mundo moderno". Lleva un programa radiofónico en France Culture e interviene muy a menudo en los medios de comunicación de su país. Autor de una obra muy amplia, muchos de sus libros, como En el nombre del otro: reflexiones sobre el antisemitismo que viene o La derrota del pensamiento, han sido traducidos en España. En Alianza Editorial están publicados Y si el amor durara, Un corazón inteligente y La dentidad desdichada. Desde abril del 2014, Alain Finkielkraut es miembro de la Academia Francesa.

...........................................................................................................................

Texto de la contraportada

"Se dice que han vuelto los años treinta. La derecha fundamentalista y facciosa toma las calles, el orden moral sale de las catacumbas, la crisis económica crece buscando un chivo expiatorio y la islamofobia toma el relevo del antisemitismo. Esta analogía histórica pretende esclarecernos, pero nos ciega. El querer leer lo que sale a la luz de lo que ocurrió nos oculta la inquietante actualidad. Mostrar que vivimos un momento crítico e histórico, paradójicamente enmascarado por las referencias incesantes a la Historia; enfrentarnos a este momento crucial en lo que tiene de irreductible para el repertorio de nuestras vicisitudes: ese es el objetivo del libro. Lo que está en juego es tan existencial como intelectual. Si, como escribe François Mauriac, "la prueba nunca vuelve hacia nosotros la imagen que esperamos", nos incumbe ser precisos y mirar de frente a lo inesperado. En una época que tiende a tomarse por otra, la exactitud se convierte en el objetivo principal del pensamiento".

"Alain Finkielkraut, con el rigor que le caracteriza, toma una serie de hechos políticos, sociales, filosóficos, mediáticos..., de los últimos años y, apoyándose en otros pensadores como Hannah Arendt, Albert Camus o Milan Kundera, los analiza y reflexiona buscando entender lo que está pasando, comprender el desequilibrio permanente al que nos empuja el presente.

...........................................................................................................................

ÍNDICE

La prueba del presente

2013

La libertad contra la finitud
Las nuevas misiones de la escuela
La palma del desastre
Viaje por Francia
El adiós de Benedicto XVI
Stéphane Hessel y su librito
Oídos sordos
Los 80 años de Philip Roth en Newark
Nuestra laicidad
¿Es así como viven los hombres?
La discordancia de los tiempos
La moral laica en la escuela
La libertad maltratada por sus propios beneficiarios
La abrogación del mundo real
La urgencia de combates en la retaguardia
¿Qué es la teoría del género?
¿Es reaccionaria Francia?
El desconcierto de la moral
La salida de la religión y de la laicidad
El nuevo frente
La prosa y la pausa
La rebelión de los ángeles
El presente que desconcierta y el pasado que obliga
Las mejores intenciones
El homenaje a Mandela
La casa vacía
Intermerzzo
¿Puede ser uno heideggeriano?

2014

¿Es demasiado tarde?
La regla del tercero
El metapoder
La confusión de las memorias
El réquiem por la indiferencia
"La gran mudanza del mundo"
Los lobos conectados
¡El fascismo no morirá!
La izquierda ya sabe que es mortal
Las salpicaduras de la guerra de Gaza en Francia
La incuriosidad periodística
El crimen perfecto
Si yo fuera François Hollande
El eterno regreso de los años treinta
El equívoco democrático
Las verdades y divagaciones de Éric Zemmour
El anacronismo de los modernos
Memoria judía, memoria polaca
El futuro cruce de los judíos que van con los que vienen
La metamorfosis de Lunel
El precio de la nada
El corazón y la razón
¿Reconocer Palestina?

Enero-junio 2015

El choque
Fractura francesa
Después de Charlie
El atolladero moral de Auschwitz
El espíritu de la penitencia
Lo trágico de la repetición
El nombre que enfada
"El oso y el amante de los jardines"
La buena muerte
Cuando el antirracismo pierde la cabeza
La revocación de la promesa
El "polémico Todd"
Después de la victoria, sigue la lucha

Para concluir

El dreyfusismo intempestivo de Charles Péguy
Grandeza y añagaza de la redención alemana
El final del final de la historia
La noche de Colonia

Epílogo

,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,

RESUMEN

El libro está muy orientado a hechos concretos de actualidad de Francia y sus fantasmas como las dos guerras mundiales, la inmigración, el ascenso electoral de los partidos ultraderechistas, las relaciones con Alemania, pero que, en conjunto, también sirven para el resto de Europa para interpretar los acontecimientos actuales.

El primer capítulo abordan la aprobación en Francia del matrimonio homosexual, como una consecuencia más de la libertad del individuo y la igualdad. El autor señala que en el "matrimonio para todos" se invocó el derecho a la diferencia en nombre de la democracia y ahora nos zambullimos democráticamente en la indiferenciación.  Algunos pesimistas recuerdan que la boda da acceso al derecho a la adopción, a la procreación asistida para las parejas lesbianas, el levantamiento de la prohibición de gestar para otro (las madres de sustitución), lo que daba lugar a hijos con dos padres o dos mamás. El autor no lo ve nada natural y "algo en mí se revela contra esa evicción de la alteridad en la filiación". Una evicción surgida de "un monstruo de la voluntad": el derecho al hijo, el derecho a dar la vida, ahora una libertad individual y no de una obra común entre un hombre y una mujer.
"Al haberse convertido ea creencia secreta que es la tecnociencia en su programa explícito, empieza a manifestarse una oposición; es el rechazo de ver que la libertad se revuelve contra la finitud", dice el autor. En el segundo capítulo, se preocupa de que el Estado esté evangelizando a los jóvenes en un nuevo mundo para convertirlos en la vanguardia de la modernización de las costumbres: no los trata de integrar en una civilización antigua sino de hacer tabla rasa y convertirlos en civilizados.

Luego,  Alain Finkielkraut habla de la película sobre la esclavitud "Django", dirigida por Tarantino, en la que "se congratula maltratando la Historia para vengar a las víctimas". El héroe parece un rapero con los músculos de Rambo y presenta a las plantaciones no como una civilización en decadencia sino como un campo de concentración y las escenas de acción parecen sacadas de un videojuego. Considera que es un ejemplo de "infantilismo" del siglo XXI, burlón, esnob, tontos engreidos con una sonrisita en los labios, con un guiño para dejar ver que no nos engañan. "A modo de realidad solo queda una devastación socarrona", dice  Alain Finkielkraut.

El siguiente caso aborda la globalización y la inmigración y el miedo en Francia a los extranjeros.  Alain Finkielkraut se pregunta si el miedo al otro es un diagnóstico correcto. Periodistas que visitaron "hasbash" en barrios franceses no se siente en su casa, hay desconfianza, se encuentran en un país extraño en su propio país. Es una "reedición" del malestar francés, una recaída del caso Dreyfus y de los años 30: proteccionismo, nacionalismo, todo lo tenemos de nuevo aquí (dice Pierre Rosanvallon en "La sociedad de los iguales"). El autor rechaza esta comparación:" ¿donde estaba el equivalente a los yihadistas o al-Qaeda en los años 30? ¿Había caricaturistas o novelistas amenazados de muerte?". Cree que ahora se tiene miedo a la realidad y solo la comparan desaforadamente para huir de ella.

Otro de los capítulos examina la dimisión del papa Benedicto XVI por razones de salud, un hecho insólito desde 1415. Era un intelectual de casta pero mal actor y pésimo comunicador que ejerció su poder de abdicar. El Papa buscaba la respuesta a las respuestas fundamentales pero criticó el fundamentalismo del Islam que promueve su religión con la espada y, tras un clamor internacional, lo tildaron de "metepatas" pero el autor se pregunta si el metapatas dijo la verdad al no estar preocupado por moderar la susceptibilidad de unos y otros.

En el siguiente capítulo aborda la historia de Stéphane Hessel, el autor del manifiesto "Indignados". El autor de "Lo único exacto",  Alain Finkielkraut (2015), no está de acuerdo con Hessel; la resistencia no es la indignación, es el valor. Dice que Hessel (ya fallecido pero que fue un adolescente hasta su muerte con casi cien años) les ahorra a los jóvenes ese miedo y esas blasfemias: no hay que ser heroico, con la indignación ya basta e inventa el turismo de la indignación: un paseo ético y sin marearse mucho la cabeza. Nos invita a tomar partido por el crucificado, el sin techo, el sin papeles, el sin defensa. El autor también critica a Hessel por cebarse con Israel, como ejemplo del conflicto entre Occidente y el Islam. Recuerda que los palestinos también tienen defectos, que en muchos sitios también se pisotean los derechos humanos y que no se puede comparar la ocupación de los territorios palestinos con la ocupación nazi.

Posteriormente, el autor aborda el aniversario de dos tiroteos en Montauban y Toulouse pero cree que se conmemoraron "haciendo oídos sordos" en un clima tan caldeado que no hay espacio para una reflexión sobre el nuevo antisemitismo. Los políticos consideraron que el discurso político había alcanzado un grado de violencia y estigmación. El autor Finkielkraut vuelve a sacar en el libro a colación el conflicto de Israel. Cita a varios autores que creen que los judíos dejaron de ser la voz crítica de Occidente en el siglo XIX y XX para ser los defensores a ultranza de Occidente sacrificando su ética y conciencia por defender el estado de Israel, motivo por el que surge un nuevo antisemitismo, según la opinión de Finkielkraut. "Ya no es la policía del zar la que fabrica falsedades, es la universidad americana", dice.

Otro capítulo está dedicado a Philip Roth, escritor amigo de Milan Kundera y de Hannah Arendt, de la que dijo que tenía que llevarse bien porque iban a ser enterrados ambos en Bard College. El autor reflexiona luego sobre el comunismo y sus múltiples rostros bajo modos feministas que convierten cada año a Roth en el no-ganador del premio Nobel de Literatura.

En los siguientes capítulos vuelve a abordar el conflicto islamista en Francia, como el despido de una empleada de una guardería que se negó a quitarse el velo y que  Finkielkraut ve como una "derrota para el campo laico". Cree que los defensores del velo no alegan a la tradición sino a los derechos subjetivos, al "I know I what and I want it now". La mayoría de las sociedades democráticas apoyan esa reivindicación y Francia se queda sola. El autor matiza que Francia siempre apostó por la coexistencia de los dos sexos y de la visibilidad femenina y que eso debe poder seguir siendo el hecho de nuestra civilización (pp. 45).

También deja espacio para abordar la corrupción en Francia, con un exministro de Hacienda, Jèrôme Cahuzac, que tenía 600.000 euros en una cuenta en el extranjero. Finkielkraut califica estos hechos de "inapropiados e insoportables". Detrás ve un problema moral: empresarios ricos metidos a políticos que deben parecer virtuosos: "el problema no es la corrupción de los políticos, es la corrupción del sentimiento público que tiende a abandonar lo serio de los asuntos comunes por el sensacionalismo de los asuntos". Y recuerda otros hechos graves: la proliferación de carteristas en el museo del Louvre, un ministro ha enviado refuerzos a un barrio para que los vecinos vayan y vengan con seguridad y una orden que permite dar clases en inglés en Francia. Detrás de la persecución a la corrupción ve un afán de vigilancia y castigar de forma feroz e injusta.

Otros asuntos que aborda son el asesinato de un conductor de una autopista apaleado delante de sus hijos tras verse implicado en un accidente en la autopista cuando iban de vacaciones y que exigió hacer un parte. En el juicio, la familia de los acusados fue protegida. Dice que barbaries como esta no tienen precedentes.

También examina la introducción de una asignatura de moral en las clases de primaria de Francia. El autor coincide con Mara Goyet en que el colegio se ha convertido en brutal y ha fracasado la esperanza libertaria de los años 60 [mayo de 1968]. Dice que el mal no procede siempre de la dominación, un dogma de la crítica social. Dice que los alumnos se convierten en sociólogos de sus propias torpezas: justifican la violencia, la insolencia o la indolencia por racismo, exclusión, precariedad, paro, el ascensor social averiado.

Además examina el caso de un periodista que insultó en el tablón de anuncios del sindicato de la magistratura, lo que abre la cuestión de la libertad de pensamiento y libertad de información en un régimen democrático donde el poder no controla la información pero los portadores de malas noticias ideológicas siguen exponiéndose a duras represalias por sus propios compañeros. Ve que hay cierta precaución por velar por el poderoso y las grandes organizaciones más que defender el derecho positivo de los desfavorecidos: las esposas, los desahuciados, los morosos... Pobre del que diga simplemente la verdad y ose mirar en la mala dirección.

Estudia otro caso violento: 30 heridos en la celebración del PSG del título de campeón de Francia. El autor dice que el culpable de la muerte de la princesa encerrada por su padre no es el padre sino los bandidos que la asesinaron para robarle cuando huía con su enamorado. En ese caso, ocurre lo mismo. Los culpables no son el jefe de policía ni la alcaldesa, sino los vándalos violentos pero se hizo la vista gorda y se permitió a los alborotadores volver tranquilamente a sus barrios. Y señala que el antirracismo integral en el que vivimos no es un ataque contra los abusos específicos del racismo sino contra la realidad. Y añade: "Estamos condenados a batirnos constatemente en dos frentes: contra la abrogación antirracista del mundo real y contra el desencadenamiento racista de los bajos instintos".

Retoma la enseñanza en inglés en las universidades como modo de competir a nivel mundial ante el proceso de uniformización planetaria y anglicanización. El autor cree que es importante que profesores americanos enseñen su lengua inglesa (reservada para cuestiones técnicas) en Francia pero es más urgente velar por el francés empobrecido.

Otro tema que aborda es la introducción de la teoría de género en la ley de orientación escolar en Francia. Señala que los teóricos del género dicen que la diferencia de sexos y sus distintos roles tienen que ver con la cultura. Los postmodernos dicen que todo debe deconstruirse  (formatear) y remodelarse según nuestros deseos. Niñas que juegan al rugby y niños con muñecas. El autor ve una alianza del culturalismo (que describe la multiplicidad del ser) con el tecnicismo (que se hechiza con su plasticidad) permite reducir hasta abolir la parte no elegida de la existencia para que no haya alineación constitutiva. Al reino de las alternativas impuestas debe sucederlo el de las combinaciones libres. "La escuela ha recibido la misión de liquidar la herencia que tenía el encargo de transmitir", concluye Alain Finkielkraut.

También estudia el hecho de que Durao Barroso (UE) calificase de "reaccionarios" a los artistas franceses por querer excluir al sector audiovisual de las negociaciones del tratado trasatlántico y que ve como una campaña de "antimundialización" reaccionaria. Para el progresista Barroso, dice Alain Finkielkraut, la cultura debe disolverse en el mercado mundial sin fronteras pero detrás está la idea de que este mundo ya no se puede llamar "moderno" sino "capitalista", que es su verdadero nombre, y no cabe una dualidad.

Otro tema de interés es el ataque con gas en Guta en Siria y que Obama calificó de "línea roja que se ha cruzado". El autor ve necesaria una respuesta militar cada vez que se trasgreda la prohibición pero mientras los Estados actúan la ciudadanía permanece silenciosa. El autor cita a Pierre Manent, quien sospecha que tras el 11-S, las guerras de Afganistán e Irak, la islamización de las primaveras árabes, y los yihadistas influyendo en la rebelión siria, "nos hemos dado cuenta de que la humanidad está surcada por separaciones mucho más profundas, mucho más intratables de lo que pensamos". Hay levantado un muro entre el mundo árabe-musulmán y el nuestro y la ciudadanía es escéptica.

El tema de la laicidad en los centros escolares vuelve a la palestra. En 1989 fueron expulsadas dos alumnas por llevar velo y comienzan las protestas por la "estigmatización del Islam". En el 2004, una comisión abogó por atajar el problema de la "pérdida de territorio francés" con la prohibición de signos religiosos en la escuela porque el velo es el árbol que oculta el bosque ya que hay un movimiento de alcance muy distinto en los barrios periféricos y cada vez más gente cuestiona las leyes de la República (incluidas las ciencias o las letras o la educación física). El comunitarismo islamista ha abierto una brecha. El autor recuerda que la laicidad es la solución que la Europa moderna ha encontrado para salir de las guerras civiles religiosas pero es una solución que la Europa materialista no sabe respetar y que está más preocupada por un conflicto entre poseedores y desposeídos.

El fascismo del Frente Nacional es otra de las preocupaciones del autor. Dice que nuestra época invoca incesantemente el cambio y niega al mismo tiempo el que está desarrollándose ante sus ojos. Ahora se les llama populistas cuando siguen siendo lo mismo de siempre en busca de presas.

Los levantamientos de campamentos ilegales de "roms" y la obligación de la izquierda de salir en defensa de la justicia es otro tema que aborda el autor, lo mismo que la expulsión de una alumna kosovar junto a su familia. Los reproches tras el tiroteo a los caricaturistas del Charlie y el ataque a la sala Bataclan o la noche de Colonia también le impulsan una reflexión, lo mismo que el cuerpo del niño refugiado sirio Aylan Kurdi en una playa.

Finalmente, el autor concluye citando a Jean-Denis Bredin que, desde el caso Dreyfus en 1899, hay dos mentalidades antagonistas en Francia: "los que hacen del individuo humano la medida de todas las cosas, de la Patria, Familia, Propiedad, Humanidad, Dios y los que plantean y sirven a valores superiores al individuo: Dios, Patria, Estado, Ejército, Partido; los que luchan por la justicia, ideal indefinible de libertad, verdad, generosidad y los que luchan por los prejuicios: orden establecido, organizaciones consagradas, cosas juzgadas..." (página 277). El autor añade que el nazismo arrastró en su apocalipsis el honor de la raza, es decir, la obligación con los muertos. Las naciones democráticas, para estar seguras de volver al mismo camino recto del humanismo de las Luces, le han cedido, sin desenvainar siquiera, su nobleza obliga. No han comprendido que ese abandono es su verdadera victoria, su maleficio próspero.

El autor finaliza diciendo que el final del final de la historia no ha llegado pues hay una lucha contra la islamización de Francia y la dirección del islamismo y la recuperación de los territorios perdidos por la República sin caer en la trampa de una guerra civil. Añade que Occidente no está pagando por sus crímenes coloniales sino que detrás hay un afán universalista del islamismo porque busca la expansión total de su fe (la yihad).



lunes, 31 de julio de 2017

"Cronometrados", de Simon Garfield (2016)

Resumen del libro "Cronometrados", de Simon Garfield (2016)

El resumen original y actualizado está en el siguiente link:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2017/07/cronometrados-de-simon-garfield-2017.html

Sociología, tiempo, historia, horarios, relojes

......................................................................................................

Título: "Cronometrados"
Subtítulo: Cómo el mundo se obsesionó con el tiempo

Título en inglés: Timekeepers

Edición en inglés: Edimburgo, 2016

Edición en español: Penguin Random House, Barcelona, 2017

Número de páginas: 407

......................................................................................................

Biografía del autor Simon Garfield (hasta 2017)

Simon Garfield nació en Londres en 1960 y es autor de más de una docena de exitosos libros de no ficción, entre ellos los best sellers internacionales Es mi tiempo, Un libro sobre fuentes tipográficas (Taurus, 2011), En el mapa, de cómo el mundo adquirió su aspecto (Taurus, 2013) y Postdata. Curiosa historia de la correspondencia (Taurus, 2015), y editor de una trilogía de diarios del Mass Observation Archive - Our Hidden Lives, We are at War y Private Battles-, que proporcionan información única sobre la Segunda Guerra Mundial y sus secretos. Por su estudio sobre el sida en Gran Bretaña, The End of Innocence, obtuvo el Premio Somerset Maugham. Vive entre Londres y St. Ives, Cornualles.

......................................................................................................
Texto de la contraportada y la solapa posterior

"El tiempo es lo más valioso que tenemos. Este es un libro sobre nuestro afán por medirlo, controlarlo, comprarlo, representarlo, inmortalizarlo, reinventarlo y darle sentido".

"No hace mucho medíamos nuestros días por el movimiento del sol. Hoy la hora nos llega de todas partes con insistencia, y lo que impulsa nuestras vidas es la idea de que nunca vamos a tener suficiente de lo que más anhelamos: el tiempo. ¿Cómo ha llegado a dominarnos algo tan arbitrario?

El tiempo se ha convertido en una fuerza imperante en nuestras vidas. ¿Por qué, tras miles de años orientándonos vagamente con el cielo, hemos pasado a necesitar continua y compulsivamente que nuestros ordenadores y móviles nos den la hora con una precisión milimétrica?

Cronometrados es una brillante investigación de las formas en que hemos percibido, contenido y ahorrado el tiempo a lo largo de los últimos 250 años, narrado con el estilo ingenioso y entretenido tan característico de Simon Garfield. En un momento en que la gestión del tiempo se ha convertido en uno de nuestros mayores desafíos, esta historia nos ayuda a hacerle frente con una luz nueva".

......................................................................................................
ÍNDICE

Introducción: muy, muy temprano o muy, muy tarde

1. El accidente del tiempo

Salir del campo
La brevedad de la vida y cómo vivirla

2. De cómo los franceses echaron a perder el calendario

3. La invención del horario

Lo más veloz que hayas visto nunca
¿Ha existido una tiranía tan monstruosa?

4. El ritmo de las horas, la hora del ritmo

Cómo interpretar la Novena
¿Cúanto debe durar exactamente un cedé?
Revolver

5. ¿Cuándo hablar mucho se convierte en hablar demasiado?

En los tiempos de Moisés
Hablar, hablar y hablar

6. Hora de ir al cine

Cómo llegar hasta el reloj
El tren está a punto de efectuar su entrada en la estación

7. Horología, primera parte: cómo hacer un reloj

Un sueño muy difícil
¿Qué es lo que tienen los suizos?

8. Roger Bannister corre y corre

9. Vietnam. Napalm. Niña

El segundo partido
Mi nombre es Muybridge y le traigo un mensaje de mi esposa

10. El turno de día

Aplastaremos, machacaremos, asesinaremos a Yamaha
El jefe del infierno

11. Horología, segunda parte: cómo vender el tiempo

Vasco de Gama Edición Especial
Bienvenidos a Baselworld
Oh oh
En el que se nombra al culpable
El reloj más caro del mundo

12. Tácticas temporales que funcionan

La temporada de las fresas
El sistema de correo electrónico sencillo y optimizado

13. La vida en breve, el arte es duradero

El reloj es un reloj
Los blancos están locos

14. Decelerando el mundo

Un lugar en el que no pasa el tiempo
Vivir a la francesa
Comida aún más rápida

15. El Museo Británico y nuestra historia

El Libro de Horas
Maldecidos y abandonados
Los que se sienten indiferentes

Epílogo: la hora de la humildad

......................................................................................................
RESUMEN

El libro tiene interés para esta web porque indaga en la medición del tiempo del mundo, algo que tiene interés sociológico.

El autor pone muchos ejemplos de la medición del tiempo. Por ejemplo, estudia la evolución de los relojes suizos (Swiss made) y de por qué han logrado tanto prestigio. Considera que desde el siglo XVI se especializaron, como otras ciudades, en fabricar relojes de bolsillo cada vez más exactos pero que también contribuyó su red comercial y su política de piezas de repuesto (para que el comprador tenga que acudir a un taller de una marca suiza).

Luego estudia la vida de Bannister, el corredor inglés que logró cubrir una milla corriendo en menos de cuatro minutos (lo hizo en 3.59.40). El corredor, que también era científico, se pasó 50 años contando cómo fue aquella carrera y lo que sintió en los últimos segundos antes de llegar a la meta y desfallecer. Sus botas de aquella mítica carrera fueron subastadas al final de su carrera para sufragarse cuidados asistenciales.

También examinó la vida de un fotógrafo de gran precisión de EE.UU. del siglo XIX que inicialmente era un comerciante que, un día, sufrió un golpe en la cabeza. Fue absuelto por un jurado de matar a tiros al amante de su esposa porque la dejó embarazada y dio a luz un hijo que no era suyo. Los miembros del jurado lo absolvieron, no por una eximente de arrebato, sino porque consideraron que ellos habrían hecho lo mismo en una situación parecida. Eran tiempos del Far West. Dicho fotógrafo estaba un poco "tocado" pero se especializó en agilizar la rapidez de las cámaras.

El autor también repasa otro momento de la fotografía que apenas duró unos segundos pero que sirvió para concienciar del terror de la guerra. Se trata de los niños que corren tras ser atacados con napalm en la guerra de Vietnam. La foto dio la vuelta al mundo y se convirtió en un símbolo. El fotógrafo fue el único que logró la foto porque los demás no tenían carretes de 36 (son 18 doblados). Recuerda que llevó al hospital a la niña, en apenas un instante, pero que luego el revelado le pareció que duraba horas, lo mismo que enviar la imagen por teléfono a las agencias internacionales.

Posteriormente, se introduce en una fábrica de coches para aprender cuánto se tarda en hacer un coche en una cadena de montaje. Lo expulsan inmediatamente al no conseguir el tiempo exigido. Eso le sirve de base para contar la historia del "just in time", el concepto iniciado por Toyota para reducir el tiempo de producción en sus fábricas. Tuvo tanto éxito que Honda lo practicó para competir con Yamaha cuando esta compañía construyó una gran fábrica. Además de la motivación, redujeron pasos de fabricación para eliminar trámites burocráticos. Una de las exigencias del "just in time" era que todos los pasos saliesen a la perfección. Este método tuvo como consecuencia la rotación mayor de las plantillas y una mayor racionalización.

El autor aprovecha para hablar de Taylor, el científico industrial que duplicaba la producción de una empresa en un año mediante el cronometrado de cada fase de la cadena pues observó que los obreros eran un poco "parados". Estableció un tiempo mínimo para cada tarea de forma que la fábrica empezó a moverse a gran rapidez. El problema es que aumentaron el número de supervisores y dio lugar a una macroencefalia en las organizaciones industriales. El autor considera que el "just in time" es una evolución del taylorismo más que del fordismo. La diferencia es que en las cadenas de Ford había cierta consideración del obrero mientras que en el taylorismo es una pieza más del engranaje fácilmente reemplazable.

Garfield continúa examinando los relojes Swiss Made y su publicidad. Cuenta que la aparición de relojes de cuarzo muy baratos y sofisticados en los años 70 supuso un mazazo para la industria suiza pero que pronto se recuperaron económicamente al lanzar el reloj de plástico Swatch, que se convirtió en un icono pop. Los relojes suizos fueron cada vez más sofisticados (con fases de la luna, calendarios, etc...) y algunas marcas incluso vendían la "aventura", caso de Omega, que tuvo la suerte de que uno de los astronautas (Aldrin porque Amstrong se olvidó) usasen en la Luna ese reloj recién sacado de la caja. En algunos relojes se llegó a incluir trozos históricos del barco de Nelson y otras reliquias como la lona que cubrió las alas del avión Spirit of St Louis de Lindbergh que cubrió por primera vez la travesía transoceánica entre Nueva York y París.

El autor también estudia las películas que tratan de los relojes, como es el caso de un documental de 24 horas en las que solo aparecen escenas de películas donde hay relojes. Arranca con una explosión del Big Ben a la medianoche, la famosa escena de Harold Lloyd colgado de un reloj, etc... Otros artistas han seguido la misma idea.

Finalmente, el autor estudia la situación de los chicos del Flash, los corredores de bolsa que hacen operaciones automáticas en cuestión de milisegundos para comprar y vender. La idea era ser el más rápido en operar pero resulta que alguien descubrió que se podían hacer trucos si se iba más lento. Además, pronto surgieron problemas porque los superordenadores generaban "nanocracks" al hundir una compañía al 90 % de su valor en un par de segundos y luego recuperarse la cotización durante el resto de la jornada dejando el crack de 1929 como una mera anécdota. A ello se sumaron los hackers adolescentes que desde la casa de sus padres y en pijama y con un ordenador de mesa eran capaces de alterar sustancialmente el mercado. La policía detuvo a uno de estos gamberros tras cinco años de investigación, lo que dejó en evidencia lo vulnerables que eran los sistemas de la Bolsa a ultravelocidad. Lo que parecía un chollo del libre mercado sin reglas tuvo efectos inesperados aunque no son muchos los casos detectados de hundimientos de bolsa automatizados.


lunes, 24 de julio de 2017

"IBEX 35", de Rubén Juste (2017)

Resumen del libro "IBEX 35", de Rubén Juste (2017)

Resumen original y actualizado en:

Resumen del libro por E.V.Pita, doctor en Comunicación Social y licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, finanzas, bolsa, capitalismo, empresa, IBEX, índice bursátil, economía española

............................................................................................................................

Título: IBEX 35
Subtitulo: Una historia herética del poder en España. Las puertas giratorias entre la política y las altas esferas de la economía.

Autor: Rubén Juste

Edición en España: Capitán Swing, Madrid, 2017

Páginas: 323

...................................................................... .....................................................

Biografía del autor Rubén Juste (hasta 2017)

Rubén Juste es licenciado y doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, ha realizado su tesis doctoral sobre puertas giratorias en el IBEX 35. Especializado en Metodología de la Investigación y en Análisis de Redes Sociales, ha publicado diferentes artículos académicos sobre redes empresariales, redes de comunicación en empresa o preferencias electorales. Al igual que muchos compañeros de generación, tuvo que salir del país tras el estallido de la crisis económica. Su trayectoria ha transcurrido en un largo peregrinaje por países como Australia, Paraguay y Ecuador. En América Latina fue consultor político para diversas formaciones políticas, además de docente en varias universidades. Está especializado en política paraguaya, sobre la cual ha escrito varios artículos en prensa y revistas especializadas.

Su más reciente publicación es Cartismo y el proyecto de una clase transnacional, en Descartes (2015). Durante los últimos años ha estado buceando en la base de datos de la CNMV, rodeado de abogados, inversores y preferentistas desesperados, mientras extraía datos para poder explicar quiénes eran y cómo se organizaban los que han decidido en las últimas décadas el futuro del país. Actualmente es articulista de política y economía en el semanario CTXT, donde se dedica a contar la historia de los que mandan y no se presentan a las elecciones.

...................................................................... .....................................................

Texto de la contraportada

"Este libro arroja luz sobre las múltiples idas y venidas por las que un alto cargo del Estado pasa a formar parte de una gran empresa o un empresario pasa a ser un funcionario del Estado. Estos viajes, poco explorados, hasta ahora, son un símbolo de la historia reciente de España, cuyo resultado es un Estado progresivamente derrotado. Sin embargo, desde el inicio de la crisis del 2008, solo una empresa del IBEX ha sido liquidada: Martín-Fadesa. El índice bursátil permanece así inmaculado, mientras el Estado ha pasado por un proceso de adelgazamiento, reducción de competencias económicas y limitación del gasto.

Con el trasfondo de una base exclusiva de datos sobre las puertas giratorias entre el Estado y el IBEX, Juste trata de desvelar el sentido de estas. La línea que une dos polos, dos esferas, la política y la económica, que se tocan a través de los dedos de los miembros del aparato del Estado y cuyo movimiento va acompañado de una transferencia de recursos y una legislación. IBEX 35 puede aclarar el dilema que plantean las puertas giratorias: ¿es el Estado el que regula y condiciona el devenir de las grandes empresas, o son las empresas las que han pasado a tener un mayor control de determinadas áreas del Estado?"

..................................................................................................................................

ÍNDICE

Introducción: ¿Qué hay detrás del IBEX 35?

Capítulo 1. El PSOE de Solchaga inaugura el IBEX 35 y el nuevo Estado

- El proyecto de un nuevo Estado, en el IBEX: la polémica ponencia de Carlos Solchaga en el XXIX congreso del PSOE en 1981.

- Los franquistas después del franquismo: las empresas de la construcción, lugar de cobijo del régimen en el IBEX 35.

- La Casa del Rey y la cuota de la monarquía restaurada en las olimpiadas del IBEX 35

- El grupo selecto de Barcelona 92 y del IBEX 35: los llamados a levantar el nuevo Estado postindustrial

- Conde explica el trasfondo de aquellos inicios del IBEX 35: el negocio de Dios y el status quo bancario


Capítulo 2. La "casa Aznar", al abordaje del IBEX y de América

- Aznar hace las Américas a lomos del IBEX 35: ¡ladran, Blesa, señal de que cabalgamos!

- La privatización de Telefónica: el caballo de la "casa Aznar" para conquistar la televisión, el fútbol y las Américas

- Contra el molino llamado Prisa: una batalla épica por el control del Imperio

- Sin Majestic no hay IBEX: el pacto que repartió las grandes joyas del país entre catalanes y vascos

- El imperio Aznar se ve invencible: Génova dirige y Blesa financia a la nueva Beatiful people del PP

- Los matrimonios oficiados por Aznar: fondos europeos, PP autonómico, cajas de ahorros  y constructoras

Capítulo 3. Zapatero riega el jardín del IBEX 35 y del Gobierno en la sombra

- El transformismo económico de Zapatero: las constructoras se hacen socialdemócratas y empiezan a producir kilovatios

- Los "grandes" banqueros autonómicos unen al PP y al PSOE en el IBEX: Bancaja, Unicaja y Caja Madrid se pelean por el "barret del banquer"

- El rojo del IBEX aguarda su turno en 2007: el Banco Santander-Chase Nominees sopla en la nuca de Zapatero

- Preparados para la crisis: la Ceja, el Plan E y el salto de los hijos de Ibercorp al Ministerio de Economía, el Banco de España y la CNMV

- "Esto lo arreglamos entre todos": el IBEX se hace Gobierno con la crisis


Capítulo 4. Un Estado llamado IBEX 35 en crisis: la clase dirigente se divorcia de España

- El memorando de 2012: la rendición de los patriarcas del IBEX

- Los grandes fondos estadounidenses se convierten en custodios del IBEX 35: Bienvenido Mr Blackrock

- El IBEX vende sus joyas: agua para Slim, electricidad para Italia, aviación para Inglaterra

- Los cachorros de la "casa Aznar" se hacen fuertes ante los nuevos jefes extranjeros: ¿la historia continúa?

- Un proyecto de futuro para España llamado Abengoa y Prisa: los fondos bajistas conquistan el corazón del IBEX

Epílogo: El IBEX, un chivo que expía las culpas de la minoría dominante.

................................................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: El libro está bien a modo introductorio para hacerse una panorámica general de los tejemanejes que hay alrededor del IBEX en los últimos 30 años y cúal es el juego de poder y los protagonistas de las grandes empresas de España así como conocer los movimientos realizados por los ministerios y otras instituciones en función de los intereses empresariales y de los fondos extranjeros. Aunque sé esté de acuerdo o no con la interpretación que le da el autor, el libro tiene interés porque permite tener una visión global de los personajes, empresas y operaciones que mueven los hilos de los negocios y el poder en España.

Una de las conclusiones más destacables del libro es la importancia económica que tienen los partidos políticos al estar sus miembros presentes también en los consejos de administración de las cajas y los bancos (generalmente, las entidades fichaban a diputados con experiencia empresarial), lo que puede ayudar a la concesión de créditos en negocios de gente afín al partido. El caso más llamativo es el del PP en las comunidades de Madrid y Valencia, pues al controlar las respectivas cajas de ahorros podían apostar por tal o cual política económica y, en realidad, el partido se configuró como un poder económico real. De ahí se extrae una conclusión de "real politik": no basta con caer simpático al electorado, además hay que constituirse en un partido con poder económico real.

El autor reconstruye los años 80 y 90 de las finanzas españolas buscando la conexión entre los empresarios de la "beautiful people", como los Albertos y las Koplovitz, Florentino, los March, Villar Mir y los políticos, entre los que figuran nombres como Boyer o dos Serra. También hace referencia a la llamada "banda de los cuatro", en referencia al grupo formado por Solchaga y otros políticos poderosos que manejaban los resortes de la energía, banca e infraestructuras de España. La época de las privatizaciones de los años 80 dice que fue diseñada por Guillermo de la Dehesa. También había otro grupo formado por "los del Banco de España": Rojo y otros.

Rubén Juste examina varios casos de privatizaciones en los 80 de empresas saneadas como la constructora Huarte que fue vendida a buen precio a dos empresarios amigos y luego se produjeron desvíos de capital que acabaron en condenas de cárcel y quiebra de la empresa (el modus operandi del proceso recuerda a la privatización y posterior descapitalización del grupo ceramista GEA). 

El autor también estudia la concesión de las obras de las Olimpiadas de Barcelona de 1992 a quince empresas, de las que Huarte se quedó con el 2 % del pastel y otras, como FCC, se llevó sobre un 30 %. En el caso de Barcelona, se hizo mucho hincapié en la necesidad de mejorar las infraestructuras, lo que disparó el presupuesto en obras de telecomunicaciones (las torres de diseño, etc...).
Este reparto de grandes obras de construcción se repitió más veces por toda España. Es el caso de los puertos, cuando un empresario del circulo político accedió al cargo de director de Puertos y dirigió las grandes obras portuarias en España con financiación de la UE.

Juste también reconstruye el ascenso de las grandes constructoras como FCC o las vinculadas al discreto empresario mallorquín Juan March en los años 30. Se convirtieron en colosos que absorbían gran parte de la obra pública en los años 90 y, el autor sospecha que algo tenía que ver sus buenas conexiones con los políticos, a muchos de los cuales fichaban para sus consejos de administración.

En la época del presidente José María Aznar, Juste se centra en analizar la batalla entre Prisa (de Polanco) y Telefónica (privatizada pero controlada en parte por el Gobierno, que conservó parte de su capital). Por un lado, la batalla de Prisa comienza cuando adquiere la SER y luego monta el canal privado Canal Plus e intenta hacerse con los derechos del fútbol frente a otro competidos. Tras varios cambios de leyes, se consigue repartir equitativamente entre todos el pastel del fútbol. El autor considera que esta batalla de la televisión digital fue dirigida por Aznar para evitar que Prisa tuviese demasiado poder.

La segunda parte de la presidencia de Aznar se centra en el crecimiento meteórico de Telefónica a manos de Villalonga, un amigo del presidente desde la infancia en el colegio El Pilar. Telefónica logró la expansión internacional tal y como promovió Aznar para hacer un grupo muy potente. Todo esto coincidió en tiempos en los que comenzó la burbuja punto.como a finales de los 90. Telefónica se subió al carro, montó el portal Terra, que se disparó en bolsa hasta los 157 euros, pero, de pronto, Villalonga empezó a introducirse en el mercado de EE.UU. sin el permiso de Aznar y cerró compras muy caras como la del buscador Lycos por 12.000 millones de dólares (dos billones de pesetas). El Mundo, dirigido entonces por Pedro J., empezó a publicar noticias de operaciones bursátiles de Villalonga en las que se podía haber aprovechado de información privilegiada para ganar mucho dinero por lo que el presidente de Telefónica dimitió. Al poco, estalló la burbuja punto.com y Terra se desplomó en bolsa y fue absorbida por la empresa matriz, ahora dirigida por César Alierta.

De la época del presidente José Luis Zapatero, Juste ahonda en el poder del banco Santander. Aunque ahora no es una novedad, muy poca gente entonces sabía que gran parte del capital del Santander no era español sino de la banca norteamericana, en concreto de JP Morgan Chase, uno de los mayores del mundo. El Santander era el custodio de sus fondos e inversiones en el IBEX, de forma que nadie sabía quién estaba detrás de los movimientos e inversiones del capital extranjero en España, que eran muy importantes y cuyos beneficios, pagados los respectivos impuestos, acababan en una sede de las Bahamas. El autor Rubén Juste ahonda en esa estructura dentro del Santander que a nadie preocupó y menos al Gobierno de Zapatero, que vivió un auténtico "idilio" con el banquero Botín, que no era el dueño del Santander sino el custodio de fondos extranjeros.

El autor (página 299) considera que desde el siglo XVIII hay una alianza entre empresarios y políticos que les permitió hacer negocios en la Restauración y en tiempos de Alfonso XIII, y que esa unión ha continuado hasta nuestros días. Entre la saga de consejeros de las grandes empresas procedentes de ilustres familias de la alta burguesía figuran Urquijo, Alba, Espinosa de los Monteros, Botín Sanz de Sautola, Benjumea, Echavarría, Daurella, Molins, Domenecq, Del Pino, Calvo-Sotelo, March, Entrecanales y Lladó. El autor considera que el IBEX es un "bloque social más o menos homogéneo que funciona como un club social restringido". Muchos tienen en común haber sido antes altos cargos del Estado nombrados por un partido político y no como funcionario de carrera con oposición. El autor ve mucha concentración de riqueza y poder en el IBEX, a lo sumo en 260 personas (consejeros de empresas), lo que denota cierta desigualdad social, según explica, remitiéndose al economista Piketti (página 305). La prueba sería que mientras el país pasaba en el 2008 al 2012 por una grave crisis, el IBEX seguía ganando astronómicos beneficios, por lo que se ha convertido en el "chivo expiatorio" de las masas empobrecidas.

 El IBEX estuvo dominado por el Estado de 1991 a 1996, por los bancos y cajas de 1996 al 2000, por las cajas de ahorros (del 2000 al 2011) y por los fondos de inversión desde el 2012. La diferencia del dueño del IBEX es que el Estado podía acudir en ayuda de la empresa en apuros mientras que los fondos buscan el beneficio rápido, vender activos y hacer restructuraciones de plantilla.

En la página 246, el autor Rubén Juste hace un buen resumen de los grupos de poder que entraban y salían del gobierno para ocupar puestos en los consejos de administración de las empresas del IBEX.
Comienza en el año 2000 cuando los tecnócratas del PSOE tenían influencia en las antiguas empresas públicas (Telefónica, Repsol, Endesa), las participaciones del Estado (Red Eléctrica y Enagás) y el Banco Santander ("al cual benefició en los años 90, concurso mediante, con la adjudicación de un Banesto expropiado, convirtiendo así el banco de la familia Botín en la mayor entidad financiera del país").

Por su parte, prosigue Juste (2017:246), los "mandarines" del PP se fueron extendiendo por múltiples sectores, constituyendo un "holding" de eléctricas, seguros, tecnológicas y alimentación, a partir de su control de Caja Madrid y Bancaja. Ambas cajas, controladas por el exvicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Rodrigo Rato, y por José Luis Olivas (expresidente de la Generalitat Valenciana con el PP), y finalmente fusionadas en Bankia, disfrutaban en 2010, ya bien entrada la crisis económica, de una posición oligopólica en el IBEX 35, con la participación de un total de ocho sociedades en el índice (Indra, Iberia. Mapfre, Iberdrola, Ebro, Foods, Enagás y BME). Así, eran dominantes en las tres primeras, e indirectamente controlando un área mucho más amplia, a través de las participaciones de sus participadas. (citando Juste, 2017:246).

En mitad de la crisis, en torno al 2010, solo había un accionista con un poder similar en el IBEX 35: la Caixa (con seis participadas). "Pero ni La Caixa ni el Gobierno de José Luis Zapatero fueron un problema para el poderío del PP-IBEX, que dio el visto bueno a la fusión de Bancaja y Caja Madrid en diciembre del 2010, las dos cajas madre del gran proyecto económico del PP y sus empresarios afines: Valencia y Madrid".

Los últimos años, del 2012 al 2016, se caracterizan por la entrada de capital extranjero discretamente en el IBEX, caso de Blackrock. Tras entrar en España discretamente con participaciones en Gamesa y Telefónica, en el 2013 entró en Sacyr y NH Hoteles, y ese mismo año su "tela de araña" abarcaba ya a BBVA, Sabadell, Grifols, IAG, Ferrovial, Vicofán, DIA, Iberdrola, Gamesa, Amadeus y Telefónica. En el 2015 y 2016, Blackrock formaba ya un "oligopolio", según el autor Rubén Juste, siendo el primer accionista del Santander (5,08 %) y BBVA (5,009 %), además de un conglomerado en alimentación (DiA), construcción (Merlin Propierties, Ferrovial), energía (Repsol, Iberdrola), medios de comunicación (Telefónica y Mediaset), siderurgia (Acerinox), o Aena.

El análisis continúa con la crisis del 2008. Dice que en el 2007 empezaron a saltar las alarmas e incertidumbre, que continuó con la quiebra de Martín-Fadesa y luego Leman-Brothers. Zapatero hizo declaraciones tranquilizadoras y llegó a llamar "demagógicos" a los que decían que España iba mal pero su ministro Pedro Solbes advirtió que esta era la mayor crisis que había visto desde que tenía uso de razón.

Para sortear la crisis, primero Zapatero destinó una inyección keynesiana de 30.000 millones para hacer obras en los ayuntamientos (el llamado Plan E) pero el dinero no generó el empleo esperado ni hubo el esperado factor multiplicador. Se trata del segundo mayor plan dinamizador del mundo, con un gasto del 5 % del PIB, y que disparó la deuda pública al 11 %. Pasado un tiempo, el Gobierno socialista anunció "recortes" sociales como la supresión del cheque bebé, la congelación de los salarios de los funcionarios y la supresión de la paga extra o el aumento de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. A todo ello, se sumó una reforma laboral, con despidos de 20 días por año trabajado, para "flexibilizar" el mercado de trabajo aunque no se llegó a instaurar el contrato único que pedía la patronal. Zapatero tuvo que viajar a EE.UU. para convencer a los fondos de inversión (con Soros y Johnson  a la cabeza) para que aprovechasen las rebajas a precio de saldo en España.

Por su parte, la patronal gastó 4 millones de euros en la campaña "Esto lo arreglamos entre todos" para lanzar optimismo a los ciudadanos. Los resultados del plan E y de la campaña no fueron los esperados: la bolsa siguió desplomándose, la prima de riesgo osciló entre los 100 y 170 puntos y el gobierno tuvo que diseñar una reforma laboral para aligerar de trabajadores de las grandes compañías del IBEX como Caja Madrid o Telefónica, que se deshicieron de miles de empleados a los pocos días de entrar en vigor la reforma.

La salida de Bankia a Bolsa (liberada de la parte de riesgo que tenía hipotecas) es otro de los temas que aborda el autor en el libro.

A raíz de la crisis, muchas joyas del IBEX fueron vendidas a extranjeros, sobre todo en el caso de las grandes constructoras (FCC, ACS, Ferrovial y OHL dirigidas por la familia Koplowitz, Florentino Pérez, los Del Pino y Villar Mir), empujadas por la caída de Bankia. Se trata de grupos empresariales que habían monopolizado recursos progresivamente privatizados por el Estado: producción y distribución de energía, hospitales, aeropuertos, agua, servicios de limpieza y carreteras. Por ejemplo, FCC (que incluía Aqualia, gestión de hospitales, saneamiento urbano o carreteras) fue vendida al millonario mexicano Carlos Slim. A manos extranjeras también pasaron Endesa, Enagás e Iberdrola. La "beautiful people" del PP se deshizo de sus posiciones y vendió acciones en Iberdrola o ACS. En cuanto a la empresa de refino CEPSA pasó a manos de fondos de inversión y pertenece al fondo IPIC de Abu Dabi. En cuanto a la distribuidora de petróleo CLH (vinculada de Repsol, BP y Cepsa) fue vendida a diez fondos distintos. Esto dio motivos de preocupación por temor a que abusasen de los precios, como pasó con el auga. Finalmente, también se vendió Iberia, que pasó a ser una compañía de bajo coste de British Airways.

Dentro de estos fondos destaca Cerberus y su filial Haya Real Estate, en la que estaba parte del clan Aznar y Pujol como intermediarios para la venta de miles de inmuebles. Por su parte, el clan Aguirre entró con un fondo luxemburgués y del propio Golman Sachs (Juste, 2017:270) con el mismo propósito de hacerse con miles de viviendas de la antigua Caja Madrid a precio de ganga. Finalmente, Cerberus se hizo con gran parte del negocio inmobiliario de Bankia e incluso se acordó crear una especie de banco malo, la Sareb, para reunir allí esos activos.

Finalmente, el sector del ladrillo del IBEX quedó repartido así: una parte para el fondo Cerberus (Haya Real State, vinculado al clan Aznar) que se quedó con los préstamos de Bankia, otra para el Santander (Altamira y fondo Apollo) que gestionó los activos inmobiliarios de Catalunya Caixa y otra para La Caixa (TPG), que se quedó con las viviendas de NCG, Liberbank y Banco de Valencia. El autor dice que la venta del ladrillo a fondos internacionales fue cosa de Rajoy y De Guindos.

Un caso similar ocurrió con Blackrock, presente en 17 de las 35 empresas del IBEX. Llegó a doblegar a Abengoa para entrar en concurso, cuenta el autor, pues había fondos que apostaban por la caída de sus acciones. La salvación llegó con una quita del 70 % durante el gobierno Rajoy.

El autor señala que el resultado fue que la "beatiful people" del PSOE y el PP vieron cómo poco a poco su poder e influencia sobre las grandes empresas del IBEX se diluyó tras una pugna "sin respiro" con los grandes fondos de inversión. Sucedió con Abengoa, FCC, Prisa y supone el autor que con Ferrovial.

Otro fondo fue Amber, que apostó a movimientos bajistas en ACS o Prisa. donde ahora Amber tiene voz y voto y, según el autor, posibilitó que la Ser (de Prisa) abriese fuego contra Pedro Sánchez para destronarlo en el 2016. Luego, intentaron deshacerse de Juan Luis Cebrián, al que culpan de arruinar la compañía, según el autor. La situación en los medios de comunicación se complicó con la entrada de Blackrock (con acciones del Santander), que jugó a la baja del valor de Prisa.

Tras esta batalla, el único patriarca local que siguió en el IBEX fue Isidre Fainé, presidente de la Fundación Caixabank (con acciones en Prisa, Telefónica, Gas Natural-Fenosa y Repsol, Albertis, Suez Environnement y Servihabitat). El autor señala que en los consejos de administración de La Caixa había políticos del PP, PSOE, CDC o PNV y había como una especie de "lealtad" y fidelidad.
Fainé fue el "último referente de una soberanía económica privatizada y adquirida por capital nacional y cuya venta supondría la pérdida total de poder sobre sectores estratégicos. Añade el autor Juste que "la progresiva retirada de la beautiful people del PP del imperio conseguido a base de créditos de cajas de ahorros ha sido la avanzadilla: las Koplowitz (FCC) cedieron ante Slim, los Benjumea (Abengoa) ante fondos de inversión, mientras que Florentino Pérez, Villar Mir, Entrecanales o Calvo-Sotelo aguantan pero aumentando sus números rojos". De las 35 empresas solo quedaban 16  con participaciones de control por capital español. (página 257)

Finalmnete, el IBEX quedó repartido entre La Caixa (Albertis, Telefónica, Repsol, Gas Natural y Caixabank), la SEPI (un holding industrial vinculado al Estado y los fondos de inversión.

El autor concluye que el poder de los "mega-rich" (grandes ricos) va más allá de sus negocios y puede configurar la opinión de un conjunto de la sociedad. Juste menciona varios casos: el Santander y Amber con el País; Blackrock con Telefónica, Invesco, en Atresmedia, en un tiempo en que los Estados son débiles.

lunes, 17 de julio de 2017

"El gran retroceso", de Bauman, Zizek, Della Porta y otros (2017)

Resumen del libro "El gran retroceso", de Bauman, Zizek, Della Porta y otros (2017)


Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2017/07/el-gran-retroceso-de-bauman-zizek-della.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación Social, licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, neoliberalismo, economía política, democracia,

..........................................................................................................................................

Título: "El gran retroceso"

Subtítulo: Un debate internacional sobre el reto urgente de reconducir el rumbo de la democracia

Título original en alemán: "Die grosse Regresion. Eine internationale Debatte über die geistige Situation der Zeit.

Autores:  Santiago Alba Rico, Arjun Appadurai, Zigmunt Bauman,  Donatella della Porta, Nancy Fraser, Marina Garcés, Eva Illouz, Ivan Krastev, Bruno Latour, Paul Mason, Pankai Mishra, Robert Misik, Oliver Nachtwey, César Renduelles, Wolfrang Streeck, David Van Reybrouck, Slavoi Zizek.


Fecha de publicación en alemán: Berlín, 2017

Fecha de publicación en español: Barcelona, 2017 / Seix Barral, Editorial Planeta

Número de páginas: sobre 360

..........................................................................................................................................

Texto de la contraportada

"Nos encontramos en un escenario impensable hace unos años. Trump es el rostro enfurecido de una nueva demagogia que dice estar contra la élite mientras llama a la construcción de muros. La sorpresa del Brexit  ha dado paso a un clima de desilusión y de fatiga democrática. Los partidos nacionalistas y las tendencias autoritarias se extienden por Europa. Y asistimos a una normalización del odio a los inmigrantes, a la brutalización del discurso público y a la desconfianza en los medios de comunicación. ¿Cómo hemos llegado a esta situación? ¿Es posible cambiarla?"

"Este libro analiza el actual momento político y social, lo sitúa en un contexto histórico, reflexiona sobre los escenarios futuros y discute estrategias para contrarrrestar esta regresión global. Intelectuales e investigadores de prestigio internacional inician aqui un debate tan urgente como necesario"

Texto de las solapas

 Santiago Alba Rico sostiene que "hay muchas razones para pensar que 2017 está más cerca de 1917 o de 1930 que de 2018". Por su parte, Arjun Appadurai mantiene que "los 62 millones de estadounidenses que eligieron a Trump votaron por él y contra la democracia". En cuanto a  Zigmunt Bauman (recientemente fallecido), "se ha creado un clima de desconfianza, recelo y competencia a degüello. Y en él, las semillas del espíritu colectivo y de la ayuda mutua se asfixian, se marchitan y
decaen".

La autora Donatella della Porta añade que "el populismo no empodera al pueblo sino más bien al líder individual". Por su parte, Nancy Fraser mantiene que "se abre ante nosotros una situación inestable en la que hay mentes y corazones que pueden ser conquistados". En cuanto a Marina Garcés, esta indica que "no sabemos cómo responder a la muerte real, la de los viejos y los enfermos, a las mujeres violadas y asesinadas, a los refugiados y a los inmigrantes que cruzan fronteras dejándose en ellas la piel". Otra de las coautoras, Eva Illouz, mantiene que "a largo plazo, el liberalismo podría estar condenado a la extinción".

 Por su parte,  Ivan Krastev indica que "lo que hoy experimentamos es un completo cambio de rumbo; la destrucción del mundo que nació en 1989". Mientras, Bruno Latour, considera que "en vías de desmembramiento, Europa no puede contar con Estados Unidos, en manos ahora de un nuevo rey Ubú". En cuanto a Paul Mason, este señala que "si hay un agente colectivo que pueda pilotar la transición hacia algo más allá del capitalismo, lo compondrán los jóvenes, conectados y relativamente emancipados. No son una clase, pero el desplome del neoliberalismo los ha dejado sin futuro".

Respecto a Pankai Mishra, este sostiene que "la elevación de un rencoroso trol de Twitter a hombre más poderoso del planeta es el último recordatorio de que las proclamas de las élites sobre la democracia y el liberalismo nunca coincidieron con la realidad del país". Por su parte, Robert Misik afirma que "la competitividad ha llevado a las sociedades pluralistas al borde del colapso". En cuanto a Oliver Nachtwey, dice que "el individuo se mide según su rendimiento en el mercado. Los ganadores obtienen un dividendo de autonomía, los perdedores, estigmación".

Finalmente, otro grupo de autores señala la siguiente. César Renduelles mantiene que "la única salida a la implosión de la UE pasa por deshacer el malentendido histórico que daba prioridad al mercado en la construcción de un proyecto político continental". Wolfrang Streeck afirma que "con el paso a la postdemocracia, llegó al mundo una nueva clase de mentira: la mentira de los expertos".  David Van Reybrouck indica que "las elecciones son el combustible fósil de la política: si en su día impulsaron la democracia, ahora generan nuevos peligros". Por último, Slavoi Zizek sugiere que "tanto la izquierda progresista como la derecha populista están atrapadas en la política del miedo. La primera tarea que debemos realizar es desplazarnos del miedo al "angst".

..........................................................................................................................................

ÍNDICE

Prólogo

- Retrocesos, repeticiones, restas (Santiago Alba Rico)

- Fatiga democrática (Arjun Appadurai)

- Síntomas en busca de objeto y nombre (Zigmunt Bauman)

- Políticas progresistas y regresivas en el neoliberalismo tardío ( Donatella della Porta)

- Saltar de la sartén para caer en las brasas. Neoliberalismo progresista frente a populismo reaccionario (Nancy Fraser)

- Condición póstuma (Marina Garcés)

- De la paradoja de la liberación a la extinción de la ética liberal (Eva Illouz)

-Un futuro para las mayorías (Ivan Krastev)

- La Europa refugio (Bruno Latour)

- Superar el miedo a la libertad (Paul Mason)

- La política en la era del resentimiento. El oscuro legado de la Ilustración (Pankai Mishra)

- El valor de la audacia (Robert Misik)

- Descivilización. Tendencias regresivas en las sociedades occidentales (Oliver Nachtwey)

- De la regresión global a los contramovimientos  postcapitalistas (César Renduelles)

- El regreso de los reprimidos como principio del fin del capitalismo neoliberal (Wolfrang Streeck)

- Estimado presidente Juncker (David Van Reybrouck)

- La tentacion populista (Slavoi Zizek)

.............................................................................................................................................

RESUMEN

Un grupo de autores europeos cree que, con las sacudidas de inmigración y terrorismo en Europa o la guerra de Siria. se han establecido unas nuevas políticas de recorte de derechos que nos lleva a estar en un momento de regresión democrática (unos derechos que tanto costaron conseguir). Lo atribuyen a los modelos alternativos que han surgido como consecuencia de la crisis del neoliberalismo, un modelo basado en el crecimiento económico y la globalización y que dan por agotado tras la crisis económica del 2008. En su lugar, surgen alternativas políticas diversas, unas regresivas y escoradas hacia la derecha (como el populismo antiglobalización de Trump) y otras hacia la izquierda (como un replanteamiento de la socialdemocracia) en las que los partidos progresistas deben recuperar la credibilidad como representantes de los sectores que han resultado más perjudicados económicamente.

La autora Donatella Della Porta lo sintetiza así en la página 85: "La impresión de que estamos ante un gran retroceso se nutre de los sucesos que culminaron con la votación del brexit y la victoria de Trump en las elecciones presidenciales, pero también se ha visto reforzada por las tendencias registradas en Francia, donde el Frente Nacional tiene una larga historia, en Alemania, con el rápido crecimiento de Alternativa por Alemania y también en Austria, los países escandinavos, Polonia y Hungría. El Tea Party de EE.UU,, Pegida en Alemania, la Liga de Defensa Inglesa en el Reino Unido, el Bloque Identitario en Francia y Casa Pound en Italia son ejemplos de política de extrema derecha en forma de movimientos sociales. Aunque todavía disponemos de escasa evidencia empírica para desarrollar un análisis detallado de este giro regresivo, podemos definir los temas más relevantes".

Por su parte, Zymung Bauman (fallecido en 2017) hace especial hincapié en la emigración sugiere en la página 60 que el origen primario del fenómeno hay que buscarlo en el miedo a lo desconocido, a los extranjeros o gente de fuera. Señala que en el mundo en que vivimos la inmigración seguirá su lógica hagamos lo que hagamos. "El proceso va a desarrollarse durante mucho tiempo, de la mano de la globalización, Hay una contradicción entre el cosmopolitismo y la ausencia virtual de una conciencia, una mentalidad o una actitud cosmopolita. Este problema está en la base de nuestros dilemas actuales más persistentes y nuestras preocupaciones más inquietantes" (página 61). Dice que ese mecanismo de "nosotros" y "ellos" acompañó al hombre desde sus mismos orígenes pero ahora la "situación cosmopolita" viene impuesta en la agenda política y la gente no encaja, lo que ha generado miedos populares aprovechados por los demagogos. "Desde lo más alto a lo más bajo de la sociedad se crea un cloma de desconfianza mutua y recelo y las semillas del espíritu colectivo y de la ayuda mutua se asfixian" (página 65).

Bauman termina su análisis con que "como resultado de la globalización y de la división consiguiente del poder y de la política", en la actualidad los estados se están convirtiendo en poco más que vecindarios un poco más grandes, encajados dentro de unas fronteras vagamente delineadas, porosas e ineficazmente fortificadas. Y los antiguos vecindarios se esfuerzan ahora por asumir los roles de pequeños Estados sacándole el máximo partido de lo que queda de política cuasilocal". Ve un territorio poblado de tribus que evitan el conflicto entre los bandos pero tratan como inferiores a los otros miembros de la tribu.


El escritor Paul Mason explica los cambios que han surgido tras el derrumbe de la URSS en 1989-1991 y que, tras la victoria de Trump, estos mismos síntomas del desplome empiezan a ser visibles en Occidente afectando a la globalización, los valores sociales progresistas, los derechos humanos y el Estado de derecho. De ser así, la forma por defecto del capitalismo sería  un nacionalismo xenófobo y oligárquico y todos los proyectos de justicia social sufrirían un reajuste nacional (como en los años 30). La propuesta de Mason es que la izquierda se deshaga del neoliberalismo para preservar la globalización, reducir la desigualdad y redistribuir los rendimientos del comercio y del progreso tecnológico entre los trabajadores y la gente joven.

Estas son las cinco reformas que propone Mason (pp.206):

1) Adoptar políticas industriales que traigan al Norte el trabajo productivo (dan igual los efectos en el PIB del sur)

2) Forzar a las empresas a asumir sus responsabilidades con comunidades reales, concretas y específicas y no con la sociedad civil en abstracto.

3) Renacionalizar los servicios públicos estratégicos para darlos de forma gratuita o a precios baratos, paliando así los efectos del trabajo precario.

4) Erradicar los entramados en paraísos fiscales y banca en la sombra para financiar más inversión pública.

5) Desfinanciarizar la economía: aumentar los salarios, reducir la dependencia del crédito y equilibrar la deuda pública y privada con quitas, tener la inflación controlada y hacer controles de capital.

Señala que estas reformas no acaban con la globalización pero la revertirían en parte (hasta que se corrigiesen sus desequilibrios sociales) y ayudarían a estabilizar y preservar la economía global interconectada.

Respecto a la inmigración, Mason ve que es inevitable y que se podría regular y monotorizar, introducir reformas en el mercado laboral para evitar la explotación del inmigrante y dar la vuelta a la austeridad.


El periodista y escritor austríaco Robert Misik (premio nacional austríaco del periodismo cultural en el 2009) se centra en el ejemplo de la UE, que tiene una arquitectura política-económica "implicitamente" neoliberal, en el sentido de que hace muy complicado implantar conceptos de propios de la izquierda en la política práctica.

Misk (pp.243) señala que para que se produzca un cambio de rumbo hacen falta tres cosas:
1) partidos de izquierda nacionales vivos que gocen de la suficiente credibilidad como para ganar las elecciones en sus respectivos países.

2) Consolidar la soberanía del discurso progresista en Europa para crear las condiciones necesarias para una reestructuración.

3) Alianzas entre gobiernos renovados en el ámbito europeo.

Una de las críticas que Misik hace a las socialdemocracias europeas es que estos partidos hace décadas que se amoldaron al paradigma neoliberal mientras surgen otros partidos como Syriza que los reemplazan, como Podemos, que se enfrentan a ellos, o como los lusos, que se coaliccionan.

Para que los partidos progresistas recuperen la credibilidad, Misik propone varios puntos:

1) Ver la realidad esbozada por Misik

2) Durante 30 años el ciudadano de a pie ha pagado el precio de la globalización neoliberal y considera a la izquierda como parte del "establishment". Hace falta un programa distinto.

3) Hacer desaparecer la arrogancia hacia los votantes.

4) El votante de clase obrera está enfadado porque los partidos de izquierda le prestan demasiada atención a las demandas d baños públicos transgénero y no le hacen caso a las demandas obreras sobre su situación económica y social.

5) Buenos empleos, subida salarial, vivienda asequible, educación y oportunidades para los hijos son cuestiones clave y hay que mostrar al votante de forma creíble que sí importan estas cuestiones y tiene un plan.

6) La desaparición de las redes de movimiento obrero creó "agujeros" en la estructura de la vida de los barrios no privilegiados que ahora se sienten abandonados. La propuesta es construir estructuras modernas en los barrios como los "community organizing".

7) No tildar a la clase obrera de misógina, antifeminista, xenófoba porque cualquier padre de familia quiere que su hija disfrute de todas las oportunidades de crecimiento existentes y tengan un buen trabajo bien pagado.

8) Animar a los activistas a ocupar cargos en los partidos, muy sobrerrepresentados ahora por intelectuales de clase media mientras que en los barrios obreros predominan los "apparatchik" rancios de los años 70 y que solo llegan alto en los partidos muertos. Hay que dejar sitio a jóvenes de valía.

Dentro de la propia alianza progresista (inteligencia burguesa y clase obrera) hay quienes luchan por conquistar nuevos derechos civiles y quieren modernizar nuestras sociedades y quienes abogan por la bonanza económica. Misik recuerda que la izquierda se creó para lograr lo imposible: mejorar el mundo y la vida de las personas a pesar de todas las adversidades y la aparente falta de perspectivas.



Otros autores han estudiado el ascenso de una alternativa de derechas retrógradas. Oliver Nachtwey muestra su preocupación por el presidente Trump que parece lo contrario de una sociedad occidental como sociedad de autocontrol en las que las fuerzas de progreso social se encuentran como en casa y fomentan la educación, la igualdad de derechos y la integración social. Pero este ideal se ha trastocado debido a que en el debate político ha surgido una rabia incontrolable, un odio impúdico, sentimientos peligrosos, fantasías violentas... En parte, es lo que le llaman el electorado resentido o la política del resentido, que surge en lugares donde la desigualdad se ha incrementado.


Po su parte, Donatella della Porta ve un gran paralelismo entre lo ocurrido a finales del siglo XX y los acontecimientos descritos en La Gran Transformación, de Karl Polanyi (1943). En las páginas 75, 76 y 77 de "El Gran Retroceso" (2017), Donatella della Porta señala que "el neoliberalismo y su crisis se pueden entender dentro de un marco que el economista político Karl Polanyi ha descrito como un doble movimiento en el desarrollo del capitalismo. Tras la expansión de los mercados apareció un contramovimiento que busca la protección de la sociedad. Polanyi advirtió contra la transformación de la mano de obra, la tierra y el dinero en mercancías (mercantilización), tendencia que sin un contrato adecuado podría destruir la sociedad"

Della Porta añade que "en su análisis, Polanyi se centró en algunas de las formas más específicas que pueden asumir los contramovimientos (movimientos de gente que se siente traicionada por cambios como los producidos por el neoliberalismo). Esos contramovimientos - afirmó Polanyi - son en realidad movimientos reactivos, es decir, tienen una actitud defensiva y orientada al pasado. De hecho, a menudo se establecen como resistencia contra una ideología que predica el predominio del mercado sobre cualquier otro aspecto de la sociedad. Por poner solamente  dos ejemplos:  en muchos casos estallaron rebeliones campesinas cuando los trabajadores del campo sintieron que el contrato social implícito que les ofrecía por lo menos una protección mínima contra los caprichos del mercado había sido quebrantado; del mismo modo, los llamados motines del pan (food riots) se han interpretado a menudo como reacciones ante la destrucción de una economía moral cuando se cercan las tierras comunales y se desregula el mercado de productos básicos, como el pan. La historia nos enseña que los contramovimientos que buscan el restablecimiento de derechos tradicionalmente garantizados pueden proponer narrativas progresistas y ofrecer visiones incluyentes y participativas, pero también pueden inspirarse en modelos regresivos y en ideas excluyentes y plebiscitarias".

Además, Della Porta incide en que "la implementación política de los dogmas económicos neoliberales ha revelado algunos paralelismos con la "gran transformación" descrita por Polanyi. Cuando el éxito de la resistencia contra el fundamentalismo rampante del mercado había hecho posible una expansión de la protección social dentro de algunas naciones-Estado (socialdemocracias y "socialismo real").

Añade Della Porta (página 80) que la juventud con un alto grado de formación no es el único grupo social perjudicado por el asalto liberal a los derechos civiles y sociales. Toma por caso los pensionistas y los funcionarios públicos, porque sus condiciones de vida se han vuelto más precarias, lo mismo que los obreros de fábricas grandes y pequeñas cerradas o con peligro de cerrar. Todos ellos han participado en las protestas; sacaron a la calle "a una especie de sociedad de los dos tercios (invertida), de los más afectados por las políticas de austeridad".

Della Porta recuerda que Bauman (2002, "Modernidad líquida") demostró "con solvencia" (página 81) que "el neoliberalismo produce una sociedad líquida que destruye la vieja base de la identidad personal, colectiva y política, mediante la movilidad obligada y la correspondiente inseguridad". Dice que el movimiento obrero desarrolló una identidad distintiva, sostenida por una compleja ideología, y los nuevos movimientos sociales centraron su interés en problemas específicos, como los derechos de género o la defensa del medio ambiente". Añade que los participantes en las protestas antiausteridad parecieron desafiar la individualización, así como su miedo y su carácter excluyente, proponiendo en cambio una ciudadanía incluyente (la gente del 99 %). Se estableció como un "robusto marco moral" frente a la amoralidad del neoliberalismo y la mercantilización de los servicios públicos. El neoliberalismo llegó a hacer responsables a los individuos de su supervivencia y proclamó que la motivación egoísta era benéfica pero fue estigmatizado en nombre de los derechos preexistentes, que reclamó el retorno al bien común frente a políticas neoliberales "injustas e ineficaces".

A lo largo de la crisis, continúa Della Porta, se culpó a las grandes corporaciones que no dan cuenta a nadie de sus decisiones, ni siquiera a sus gobiernos, en lo que la gente ve como el "secuestro de la democracia" (pp. 82). Las protestas antiausteridad de 2011 a 2014 se centraron en la soberanía nacional, en evitar el expolio de los derechos de los ciudadanos por parte de unas élites globales que no rendían cuentas ante ningún electorado pero los activistas defendían los derechos políticos y sociales en tanto que derechos humanos. La denuncia de la corrupción del 1 % quedó enmarcada en una lucha contra la concentración de poder en manos de una oligarquía pero pronto evolucionó hacia la reclamación de una democracia directa, más que un retorno a los pactos sociales del capitalismo fordista. La autora ve una extensa politización del sur de Europa a través de movimientos como Podemos, Bloco de Esquerda, Movimento 5 Stelle o Syriza, así como Occupy (Corbyn y Sanders).

















lunes, 10 de julio de 2017

“La economía del bien común”, de Jean Tirole (2016)

Resumen del libro “La economía del bien común”, de Jean Tirole (2016)


Jean Tirole es Premio Nobel de Economía

El resumen original y actualizado está en el siguiente link:

Autor del resumen: E.V.Pita, doctor en Comunicación Social, licenciado en Sociología y Derecho

Sociología, economía del bien común
…...............................................................................................................

Título: “La economía del bien común”

Subtítulo: ¿Qué ha sido de la búsqueda del bien común? ¿En qué medida la economía puede contribuir a su realización?

Autor: Jean Tirole (Premio Nobel de Economía)

Título en francés: Économie du bien commun

Fecha de publicación en francés: 2016, Presses Universitaires de France

Fecha de publicación en español: 2017; Barcelona, Penguin Random House Grupo Editorial

Número de páginas: 577

…...............................................................................................................

Biografía oficial de Jean Tirole (2017)

Jean Tirole es presidente de la Toulouse School of Economics, miembro fundador del Institute for Advanced Study de Toulouse y director científico del Institut d'Economie Industrielle. Ingeniero de formación, es jefe de estudios en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) y es además profesor invitado al Massachussets Institute of Technology (MIT), miembro del Conseil d'Analyse Économique y de la Académie des Sciences Morales et Politiques. Tirole obtuvo la Medalla de Oro del Centre National de la Recherche Scientifique en 2007. Cuando recibió el Premio Nobel en 2014, la academia sueca se refirió a él como “uno de los economistas más influyentes de nuestro tiempo”.
…...............................................................................................................

Texto de la contraportada

“Cuando Tirole ganó en 2014 el Premio Nobel de Economía, ciudadanos anónimos empezaron a pararle por la calle para pedirle su opinión acerca de la actualidad. Su paso del ámbito académico al terreno público lo llevó a reflexionar sobre el papel que desempeña el economista en la sociedad. Así surgió este libro, un apasionado manifiesto a favor de un mundo en el que la economía, lejos de considerarse una “ciencia lúgrube”, se vea como una fuerza positiva a favor del bien común.

El lector penetra en el laboratorio de uno de los economistas más influyentes del mundo, que responde a las múltiples preguntas que nos planteamos hoy sobre el estado de la economía: empleo, cambio climático, Europa, papel del Estado, economía digital, etc... con el fin de ofrecernos soluciones de futuro. Accesible e instructivo sin resultar aleccionador, este ensayo revela el afán comunicativo de un hombre que aspira a conciliarnos bajo el signo de la inteligencia”.

…...............................................................................................................

ÍNDICE

(resumido)

ECONOMÍA Y SOCIEDAD

Capítulo 1. ¿Le gusta la economía?

Capítulo 2. Los límites morales del mercado

LA PROFESIÓN DE INVESTIGADOR EN ECONOMÍA

Capítulo 3. El economista en la sociedad

Capítulo 4. La labor cotidiana del investigador

Capítulo 5. La economía en movimiento

EL MARCO INSTITUCIONAL DE LA ECONOMÍA

Capítulo 6. Por un Estado moderno

Capítulo 7. La empresa, su gobernanza y su responsabilidad social

Capítulo 8. El desafío climático

Capítulo 9. Vencer al desempleo

Capítulo 10. Europa en la encrucijada

Capítulo 11. ¿Para qué sirven las finanzas?

Capítulo 12. La crisis financiera de 2008.

EL DESAFÍO INDUSTRIAL

Capítulo 13. Política de la competencia y política industrial

Capítulo 14. Cuando lo digital modifica la cadena de valor

Capítulo 15. Economía digital: los desafíos para la sociedad

Capítulo 16. Innovación y propiedad intelectual

Capítulo 17. La regulación sectorial
….........................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: los economistas franceses han destacado en los últimos tiempos por sus innovadores trabajos, es el caso de Piketty (con su análisis de la distribución de la renta y la progresiva concentración) y el Nobel Jean Tirole, que ahora estudia el bien común.

En las primeras páginas del libro, el autor recuerda que el “rotundo fracaso” de las economías planificadas ha conllevado la victoria del modelo de libre mercado, que ha tenido éxito pero solo en parte, porque no se ha ganado el afecto de la gente. Se trata de un sistema cruel en el que hay gran competencia y despiadado con el débil. El dinero está por encima de todo y se ha olvidado el bien común.

El autor hace una pregunta al lector: imagínese que usted no pudiese saber si va a nacer hombre o mujer, rico o pobre, culto o analfabeto, en el centro de París o en una remota provincia... Entonces, ¿cómo le gustaría que fuese el mundo en el que usted naciese?

En el prólogo, el autor recomienda leer de forma imprescindible los capítulos 11 ( ¿Para qué sirven las finanzas? ) y el capítulo 12 ( La crisis financiera de 2008).

En el capítulo 12, sobre la crisis del 2008, explica cómo nadie podía prever en el 2007 cuando el Banco Federal hizo un movimiento de tipos que, en poco tiempo, los cinco grandes bancos de inversión habrían desaparecido (dos quebrados, otros dos con capital minoritario y otro intervenido) y unas cifras alarmantes de paro. El origen hay que buscarlo en las políticas desregulatorias de las finanzas, que generaron una gran liquidez, y en el gran endeudamiento privado, la promesa de que cualquier trabajador podría tener una vivienda en propiedad.


(el resumen continuará)