lunes, 29 de abril de 2019

"¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?", de Katrine Marçal (2012)

Resumen del libro "¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?", de Katrine Marçal (2012)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2019/05/quien-le-hacia-la-cena-adam-smith-de.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación y licenciado en Sociología y Derecho

Sociología, economía política, libre mercado

..........................................................................................................................

Ficha técnica

Título: "¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?"

Subtítulo: Una historia de las mujeres y la economía

Título en sueco: "Det enda könet"

Autora: Katrine Marçal

Publicado en Estocolmo, Suecia, 2012

El resumen se realiza de una segunda versión, posiblemente escrita en el 2014 o 2015.

Editorial en español: Penguin Random House Grupo Editorial, Barcelona, 2016

Número de páginas: 220

..........................................................................................................................

Biografía de la autora

Katrine Marçal es la jefa de opinión de Aftonbladet, el principal periódico de Suecia, donde escribe sobre política, economía y feminismo. Vive en Londres.

..........................................................................................................................

Texto de la contraportada

"La economía vista desde un prisma totalmente distinto y feminista (...) Audaz e iluminador". Will Hutton

Adam Smith, el padre de la economía moderna, escribió que no era por la benevolencia del carnicero y el panadero por lo que podíamos comer cada noche, sino porque ambos se preocupaban por su propio bienestar, así, el ánimo de lucro hacía girar el mundo y nació el Homo economicus. Cínico y egoísta, el Homo economicus ha dominado nuestra concepción del mundo desde entonces y su influencia se ha extendido desde el mercado hasta la manera como compramos, trabajamos y flirteamos. Sin embargo, Adam Smith cenaba cada noche gracias a que su madre le preparaba la cena y no lo hacía por egoísmo, sino por amor.

Hoy la economía se centra en el interés propio y excluye cualquier otra motivación. Ignora el trabajo no remunerado de criar, cuidar, limpiar y cocinar. E insiste en que si a las mujeres se les paga menos es porque su trabajo vale menos, ¿por qué si no? La economía nos ha contado una historia sobre cómo funciona el mundo y nos la hemos creído hasta el final. Pero ha llegada el momento de cambiar esa historia. En esta atrevida mirada a la crisis actual, Katrine Marçal se enfrenta al mayor mito de la actualidad y nos anima a acabar con el Homo economicus de una vez por todas".

..........................................................................................................................

RESUMEN

1. En el que nos adentramos en el universo de la economía y nos preguntamos quién era la madre de Adam Smith.

2. En el que nos presentan al hombre económico y vemos lo tremendamente seductor que es

3. En el que queda claro que el hombre económico no es mujer

4. En el que nos damos cuenta de que nuestro pacto con el hombre económico no ha dado los resultados que esperábamos

5. En el que añadimos las mujeres a la mezcla y agitamos

6. En el que Las Vegas y Wall Street confluyen

7. En el que la economía mundial se va al garete

8. En el que advertimos que los hombres tampoco son como el hombre económico.

9. En el que resulta que los incentivos económicos no funcionan de forma tan sencilla como pensamos

10. En el que razonamos que uno no es egoísta solo porque quiera más dinero

11. En el que constatamos que uno menos uno sigue siendo cero

12. En el que todos nos convertimos en emprendedores

13. En el que constatamos que un útero no es una cápsula espacial

14. En el que descubrimos en el hombre económico una profundidad y unos miedos insospechados

15. En el que observamos que el protagonista del gran relato contemporáneo tiene un único sexo

16. En el que concluimos que cada sociedad sufre en consonancia con su grado de estupidez. Y, con ello, nos despedimos

.......................................................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: La autora considera que el "homo economicus" (el individuo racional que actúa egoístamente y en su propio interés de forma que la suma de egoísmos beneficia a toda la sociedad) es una falacia de la Ilustración y que la realidad es que hay un gran remanente de solidaridad y un trabajo no remunerado efectuado por las mujeres en el hogar y el cuidado de los niños. De ahí, el título del libro: "¿Quién le hacía la cena a Adam Smith?". Era su madre, la cual no cobraba por servir la comida a su hijo, el cual disponía de tiempo libre para meditar y escribir sobre sus elucubraciones económicas. De fondo, trasluce una crítica al libre mercado, demasiado simplista, y que ignora el profundo papel desempeñado por la acción pública. La autora hunde la imagen del "Homo economicus" pues dice que, o bien es una falacia que no existe, o a lo sumo tendría la mentalidad egoísta de un niño de 4 años. De hecho, dice que el protagonista de su historia "no existe" ni se parece a nadie de la realidad. Al igual que otros autores, cree que esta visión seductora nos la han inculcado hasta formar parte de nosotros hasta permitir que predomine sobre otros valores en nuestra vida diaria.

Capítulo 1

La autora arranca el libro recordando que feminismo y economía van de la mano: la escritora Virginia Wolf quería una habitación propia y eso cuesta dinero. Indica que el objetivo del movimiento feminista fue hacerse con dinero y otros privilegios tradicionales acaparados por los hombres a cambio de cosas como "el derecho a llorar en público". 

Marçal recuerda el fatídico 15 de septiembre del 2008, cuando Lehman Brothers se declaró en quiebra y arrastró consigo a millones de empleados por todo el mundo. La autora recuerda que nos habían dicho que si estábamos callados y no dábamos la lata, el sistema funcionaría por sí solo, bastaba con que dejásemos la economía en manos de expertos, pero era mentira. Todo iba a cambiar pero, en el 2014, el sector financiero se ha recuperado y los beneficios, salarios, dividendos y primas volvieron a su nivel previo a la crisis.

La autora sostiene que los fondos islandeses dirigidos por mujeres lograron sobrevivir porque los hombres superhormonados asumieron riesgos excesivos. Dice que un mundo donde las mujeres dominasen Wall Street sería radicalmente diferente del actual (habría una Lehman Sisters que seguiría todavía en funcionamiento sin sobreesponerse al mercado sobredimensionado mercado inmobiliario estadounidense).

Marçal insiste en que la mujer ha trabajado siempre pero ahora ha cambiado el trabajo de casa por la oficina (la mitad de la población ha trasladado el grueso de su actividad de la esfera doméstica al mercado). Lo califica como un cambio social y económico enorme, "hemos saltado de un sistema económico a otro sin darnos realmente cuenta del salto".  De cuatro hijos se pasó a una ejecutiva con su bebé en el maletín o a una joven de clase obrera adolescente con un bebé en un piso de protección oficial. Pero incluso en Suecia las mujeres ganan menos que los hombres y hay pocas en puestos de mando. Ironiza con que el presidente de la FED suele ser nombrado "hombre del año" por bajar los tipos de interés y salvar la civilización occidental.

La autora se pregunta ¿cómo llegamos a tener nuestra comida en la mesa? Se pregunta por qué recorrimos al egoísmo en vez del amor (un bien escaso). Adam Smith indicó que "No de la benevolencia del carnicero, el cervecero y del panadero, sino de sus miras al interés propio, es de quién esperamos y debemos esperar nuestro alimento". Mientras el interés propio es inagotable, el amor es un bien escaso (mejor guardarlo para usos privados). "Adam Smith nos contó el cuento de por qué el libre mercado era la mejor manera de crear una economía eficaz, introducía las ideas radicales de libertad y autonomía". Eliminando aranceles y regulaciones, la economía marchará sobre ruedas y el pan nos esperará todos los días en la estantería del supermercado (y no en las estanterías vacías de la Unión Soviética). La idea es que la gente hace lo que hace para obtener algún beneficio, no es muy halagador pero es la realidad, es el principio rector que cohesiona la realidad "como una mano invisible". Esa es la paradoja, dice la autora.

Respecto a la "mano invisible" (todo lo mueve, lo controla todo, lo decide todo sin verla ni percibirla) es algo que surge de las acciones y decisiones individuales (una mano que hace girar el sistema desde el interior). Está en sintonía como que lo dijo el físico Newton y sus leyes del Sistema Solar (un dispositivo automático que giraba solo). En realidad, una vez descifradas estas leyes, la sociedad sería un reloj que funcionase a la perfección. De ahí surgió una economía lógica, racional y predecible.

La autora indica que "muchos queremos vivir en una economía de mercado pero no en una sociedad de mercado aunque lo uno va con lo otro". 

"Cuando Adam Smith se sentaba a cenar, pensaba que si tenía la comida en la mesa no era porque les cayera bien el carnicero y al panadero, sino porque estos perseguían sus propios intereses por medio del comecio. Era, por tanto, el interés propio el que le servía la cena. Sin embargo, ¿era así realmente? ¿Quién le preparaba, a la hora de la verdad, ese filete a Adam Smith? Él nunca se casó. El padre de la ciencia económica vivió la mayor parte de su vida con su madre, que se encargaba de la casa mientras un primo gestionaba las finanzas". La autora añade que la madre se mudó a vivir con su hijo a Edimburgo y que lo cuidó siempre. "Ella es la parte que Adam Smith pasó por alto", dice Marçal. El carnicero, el panadero y el cervecero tenían esposas, madres o hermanas que dedicaban horas a cuidar a los niños, limpiar el hogar, preparar la comida, lavar la ropa, servir de paño de lágrimas y discutir con los vecinos. "El mercado se basa siempre en otro tipo de economía que raramente tenemos en cuenta", dice la autora. Se queja de que nadie reconoce en el PIB el trabajo de la niña de 11 años que recorre todos los días 15 kilómetros para recoger agua o leña para su familia. El trabajo femenino en el hogar no se considera "trabajo productivo" en los modelos económicos estándar. "Fuera del alcance de la mano invisible se encuentra el sexo invisible", dice. Así como hay un "segundo sexo" hay una "segunda economía" que ayuda a hacer "el trabajo que cuenta".

La autora recalca: "Adam Smith logró responder la pregunta fundamental de la Economía solo a medias. Si tenía asegurada la comida no era solo porque los comerciantes sirvieran a sus intereses propios sino que también la tenía asegurada porque su madre se encargaba de ponérsela en la mesa todos los días". La economía se cimienta no solo en una "mano invisible" sino también en un "corazón invisible" (una visión demasiado idealizada de los deberes de la mujer, según dice Marçal). El cuento de Smith es que el egoísmo y la codicia, gracias a la mano invisible, se puede transformar en armonía y equilibrio.

Capítulo 2

La autora compara al "hombre económico" con el náufrago Robinson Crusoe como un emprendedor moderno libre de la opresión que tomaba decisiones óptimas: vive aislado (el consabido "ceteris paribus" de los economistas para aislar una variable sin que cambien las demás) y no se haya sujeto a leyes ni códigos sociales. Actúa solo movido por el interés propio. En el mercado, somos libres e independientes como Crusoe. Pero la autora replica que el náufrago usaba herramientas (hechas previamente por fabricantes) para hacer cosas en la isla y dominar la naturaleza. James Joyce lo describió como "terquedad, inteligencia lenta pero eficaz, apatía sexual y cálculo taciturno". La autora añade: "Robinson Crusoe es ante todo un paradigma del hombre económico, el Homo economicus.

Según la autora, la ciencia decidió que su objeto de estudio iba a ser el individuo y precisó crear un relato simplificado acerca de cómo este individuo actuaba. Así nació el modelo de conducta humana que ha definido nuestro pensamiento económico". El hombre económico es seductor, se guía por el sentido común y es racional y tiene un deseo ilimitado de poseer cosas y elige ante la escasez según un coste de oportunidad o preferencias, y también es enormemente predecible (lo que se puede expresar matemáticamente) y preverse su comportamiento. Lucha y dice: "Esto es mío". Los modelos estándar de los economistas dicen que esta persona, básicamente, es la esencia de lo que somos. "Al final de la película, el hombre económico cabalga siempre solitario hacia el atardecer". Por ello, critica la autora, "los sentimientos, el altruismo, la compasión y la solidaridad no forman parte de las teorías económicas estándar". Sin abejas egoístas no hay miel. El egoísmo y la codicia como valores morales. No hay sociedad, solo individuos.

La autora lamenta que el "cuento bonito" del mercado que iba a traer paz y armonía gracias al comercio impulsado por el egoísmo desembocó en dos guerras mundiales, experiencia que demuestra que el hombre no es tan simple.

Capítulo 3

La autora indica dónde encaja la mujer en el libre mercado: "Mientras el hombre ha representado el interés propio, la mujer ha venido a representar el frágil amor que debe ahorrarse y preservarse. Mediante su exclusión". Criar a hijos o lavar la ropa no eran bienes tangibles que se pudiesen intercambiar por lo que el trabajo femenino (tareas del hogar cíclicas) se volvió invisible. Gary Becker empezó a cuantificar ese trabajo doméstico, la discriminación y la vida familiar en sus modelos económicos (algo que criticó el filósofo Foucault). Los economistas de Chicago razonaron: ¿Por qué la mujer se casa? Para maximizar sus beneficios ¿Por qué la gente se divorcia? Para maximizar sus beneficios. ¿Por qué trae hijos al mundo? Para maximizar sus beneficios. Si las mujeres ganaban menos era porque merecían cobrar menos pues el mercado siempre tenía razón (tenían salarios bajos porque eran menos productivas porque en vez de ver la tele como el hombre tras volver del trabajo se dedicaban a hacer tareas domésticas y se cansaban más). La autora replica que muchas mujeres estudiaron pero siguieron ganando menos y ve discriminación. Añade que no hay nada que la haga más adecuada biológicamente para el trabajo doméstico. Aunque se piense que especializar los trabajos y dedicarse la mujer al hogar para maximizar la utilidad familiar tiene un pero: el hombre trae el dinero y hay un desequilibrio de poder.

El hombre económico (racional y conquistador del mundo) se contrapone a la mujer (con sentimientos. dependiente, afectuosa, abnegada): "Alguien tiene que cocinar ese filete para que Adam Smith pueda decir que quien cocina el filete no importa", dice la autora.

Capítulo 4

La autora examina el "crecimiento económico", una solución a la crisis impulsada por Keynes. El objetivo era salir de la pobreza y luego dedicarnos al arte de vivir bien y deshacerse del hombre económico, al que veía como un individuo con tendencias criminales y patológicas que daban escalofríos. Pero una vez que fuimos ricos, el sueño no se ha cumplido y la sociedad sigue obsesionada con la economía (el hombre económico no se ha hecho a un lado, ha tomado el mando).

La autora critica libros como Freakonomics, donde explica la vida cotidiana (como encontrar pareja) desde los incentivos económicos. El libro defiende que la lógica del mercado explica todos los aspectos del ser humano, nuestro pensamiento y conducta. Se aplica a todo: al placer, al arte... en vez de examinar cómo funcionan realmente los mercados (demasiado inclinados hacia los más ricos, dice la autora). Ser libre es como decir que no se tiene nada que perder.
 A pesar de todo ello, los problemas económicos en el mundo están lejos de ser resueltos (países ricos y otros en extrema pobreza, donde se defiende que países pobres acepten industrias contaminantes o residuos tóxicos porque es lo "más racional". Pero aunque la lógica económica es impecable y aplastante, el razonamiento es demencial).

Capítulo 5

La autora examina el trabajo femenino. Al entrar en el mercado remunerado, la mujer se ha liberado de parte de las tareas domésticas (que aunque requieren un gran esfuerzo, como carretar 10 kilómetros un cubo de agua o buscar leña para el fuego, no son incluidas en las estadísticas del PIB. Hay un chiste de economistas: Si un hombre se casa con su ama de llaves, disminuye el PIB). Allí, la mujer también se convierte en un hombre económico y demostrar su valía, lo que es una forma de excluirla. En Canadá, calcularon que el trabajo no remunerado en casa supone el 30 % del PIB.

A ello se suma la depresión de las amas de casa ricas y de las estudiantes con más altas calificaciones por la sensación de no estar a la altura, las mujeres de Occidente se sienten más desgraciadas en las últimas décadas (Se les dice: sé más firme y enérgica en tu trabajo, reduce tu jornada laboral, encuentra la pareja adecuada, organízate mejor, simplifica tu vida, vacía y ordena tu bolso, practica tu yoga y mira el reloj). [ nota del lector: y ahora ordena tu armario según las técnicas de la japonesa Mari Kondo] La autora añade: La mujer se convierte en una bomba de fertilidad que estalla justo cuando va a ser ascendida en su trabajo. O lo haces todo o eres una inúltil, parece ser el mensaje. Se las incitó a competir (como haría un hombre) en vez de dejarlas ser ellas mismas.

Capítulo 6

Examina la introducción de los cálculos y modelos matemáticos en la guerra (calcular la posición futura de un avión para derribarlo a cañonazos) o en la economía (actividad financiera convertida en casino, teoría de juegos en la que el mercado es puro azar y no tiene memoria, de forma que no se pueden formar burbujas porque el mercado las corregirá). Pero la autora replica que la economía no es física pura pues los mercados dependen de personas que tienen sentimientos y las hace impredecibles.

Este razonamiento se basa en tres axiomas: 1) los inversores y compradores son racionales 2) todo el mundo tiene acceso a la misma información y la interpreta de las misma manera 3) ambas partes adoptan sus decisiones de forma independiente sin influencia mutua.
Por tanto, el mercado es eficiente se erige como una inteligencia colectiva superior que nos dirige, disciplina y no puede estar equivocado. La teoría matemática lo expresa como una oferta y demanda. Pero todo esto funciona en un mundo estático, solo es una historia reconfortante para no tener que hacer colas como en la antigua URSS, dice la autora. "El mercado eficiente es el mayor error de la historia económica financiera", dice. Hasta George Soros dice que el mercado funciona mal "siempre". El 15 de septiembre del 2008 se acabó con esas teorías del mercado.



Capítulo 7

La autora echa un vistazo a cómo se desarrolló la crisis del 2008 en la que la economía financiera estaba automatizada por programas robotizados. Recordó que la economía se basa en "el cuerpo humano; hay cuerpos que trabajan, cuerpos que necesitan cuidados, cuerpos que crean otros cuerpos, que nacen, mueren, tienen sexo y una sociedad que organiza esto".

Capítulo 8

La autora comenta que psicólogos como Kahneman y Tversky que estudiaron cómo el hombre se preocupa más por minimizar los riesgos y las pérdidas que por maximizar los beneficios. Preferimos que las cosas sigan igual y no ganemos nada. "Las personas reales estamos dispuestas a cooperar, el hombre económico solo lo hace cuando sale ganando algo", dice. Recalca que las personas reales no son egoístas. Solo los niños de parvularios agarran todo lo que pueden, como el hombre económico. "No existe sociedad humana cuya fuerza sea la codicia y el miedo, el interés propio y la racionalidad; una sociedad así nunca funcionaría", dice. Dice que el mercado (tras las crisis de los 90 y del 2008 que nadie previó) ha generado muchos fallos y "está lejos de ser un armonioso reloj sino que es más complicado. En el mejor de los casos es una simplificación, en el peor, una alucinación total".

Capítulo 9

La autora relata cómo "los mercados" son una parte más del mundo y "hablan" y se pronuncian como si tuvieran emociones humanas sobre cualquier cosa.Si están deprimidos, la sociedad les hace ofrenda de dinero (inyección de capital público) para que sigan funcionando. El consumo es su sangre.
El mercado se aplica incluso para explicar el comportamiento de una esposa y un marido: ella puede "incentivarle" con 3 noches de pasión para que él llegue más contento del trabajo. Pero la autora dice que la sexualidad es un juego y no un sistema de recompensas ni un instrumento para hacer feliz al hombre. Se puede "disfrazar" pero es algo muy antiguo. Estas compensaciones pueden dar resultados perversos y cambiar la naturaleza de la situación (padres que llevan más tarde a los hijos a la guardería, profesores que inflan las notas de sus alumnos porque cobran por resultados, accionistas que recompran sus acciones porque les pagan por subir su valor y vecinos de Suiza que aceptan por compromiso ciudadano instalar una planta nuclear en su barrio pero que se niegan si se les ofrece dinero). "El hombre económico acaba con las consideraciones morales, emocionales y culturales; los principios de mercado no explican las cosas importantes de la vida", dice la autora.

Capítulo 10

La autora enumera diversas acciones solidarias de las mujeres, como las enfermeras británicas de la guerra de Crimea. Aunque trabajaban por solidaridad también querían cobrar un salario sin pensar que eso fuese indecoroso. Pero el cuidado de los demás puede desaparecer como satisfación si se añade la motivación del dinero. Pero también es cierto que el dinero es una forma de valorar ese trabajo, y por ello, las mujeres trabajadoras también quieren cobrar lo mismo que los hombres. Para preservar el amor y los cuidados hay que apoyarlos con recursos. Deberían haber reorganizado la economía en torno a lo que era importante para la gente.

Capítulo 11

La autora relata que distintas teorías neoliberales (como la curva de Laffer de desempleo e inflación y la teoría del goteo: si a los ricos se les rebaja impuestos, a los pobres les irá bien aunque en realidad aumentó la desigualdad) se vendieron como la "única alternativa" pero ella replica que "efectivamente no hay ninguna alternativa si seguimos intentando parecernos al hombre económico.


Capítulo 12

Relata el éxito de Dubai, país que funciona como una empresa y donde los políticos se adaptan a lo que piden las empresas. Más que "laissez-faire" (que el Gobierno no interfiera en la economía), lo que quieren los neoliberales es guiar al Gobierno para que apoye la economía y difunda unas instituciones y leyes favorables que faciliten la competición y el comportamiento racional. Los políticos deben estar ocupados satisfaciendo las necesidades del mercado. Se introdujo el concepto de "capital humano", donde el obrero que recibe formación es una inversión (para Foucault, el obrero ya no vende su trabajo sino que se convirtió en un emprendedor de sí mismo, en una máquina) . En el neoliberalismo no hay trabajadores sino individuos. Si tienes éxito: invertiste bien, si fracasas, invertiste mal. Ha cambiado la noción de lo que significa ser un humano.

Capítulo 13

Decir que el hombre es un individuo está solo (un feto que flota en el espacio) es una fantasía. No es autosuficiente ni concuerda con la realidad.


Capítulo 13, 14, 15 y 16

En definitiva, la teoría económica actual es la visión corcondante con la élite dominante. Una visión en la que no hay mujeres. La economía más que ciencia es una religión y los economistas son sus sacerdotes que nos dicen que hay que tener fe respecto a sus ciegas suposiciones.

Sostiene que la teoría económica es más de lo mismo: el hombre económico domina gracias a su masculinidad. Todo lo demás (justicia, igualdad, servicios sociales) está subordinado a los beneficios. Es una visión discriminatoria hacia la mujer.

Concluye que el enfoque feminista es útil al buscar una solución a nuestros la desigualdad, al crecimiento de la población, las prestaciones sociales, la cuestión medioambiental, la escasez de cuidadores y va mucho más allá de la exigencia de los derechos de la mujer. Dice que la revolución feminista solo se ha consumado a medias y la economía debe ajustarse a la realidad.


lunes, 22 de abril de 2019

"Jugarse la piel", de Nassim Nicholas Taleb (2018)

"Jugarse la piel", de Nassim Nicholas Taleb (2018)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2019/04/criticas-piketty-de-nassim-nicholas.html

............................................................................................................

Ficha técnica

Título: "Jugarse la piel"

Subtítulo: Asimetrías ocultas en la vida cotidiana

Título original en inglés: "Skin in the game"

Autor:  Nassim Nicholas Taleb

Edición en español: Paidós, Editorial Planeta, Barcelona, 2019

.................................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: Hay que tener en cuenta que en este libro Taleb (el exejecutivo de Bolsa que habló del azar, las probabilidades y el Cisne Negro) arremete contra los intelectuales que hacen sus teorías sin salir del campus ni haberse jugado la vida nunca en el campo de batalla ni las chabolas. Su lenguaje parece medio resentido con la clase intelectual que no le reconoce sus aportaciones económicas. Se queja de que él, un emigrante que vivió en la guerra del Líbano, trabajaba duro durante el día en Wall Street y por la noche estudiaba y escribía sus libros hasta caer extenuado mientras que esos "estúpidos" académicos redactan sus teorías mirando al jardín de rosas desde la ventana de su cómodo despacho del campus. El problema, dice, es que si luego esas teorías no valen para nada, ellos se enfadan y llaman "incultos" a los demás.

En el libro, el autor examina numerosos casos prácticos, en los que viene a decir que quienes se enriquecen con el riesgo también se arruinan con el riesgo. 

En el libro arremete contra los teóricos universitarios de Economía, a los que denomina IPI (intelectuales pero idiotas), y no habla contra algún petulante sino contra los gurús de Harvard y la Ivy League y destacados premios Nobel. También le da caña a Hillary Clinton, a la que menciona como la "cabildera" Hillary Monsanto-Malmaison (Monsanto es un gigante de las semillas modificadas genéticamente y Malmaison, una cadena de hoteles de lujo francesa). Taleb cree que Hillary Clinton representa al "cabildeo de Washington", a la vieja clase política y, por extensión, a ese grupillo de intelectuales (los IPI) que "te dicen lo que tienes que comer, hacer, pesar y cómo hacerlo". Dice que apenas son el 1 % pero se escandalizan o atacan a todo el mundo que no les da la razón o no sigue sus sabios consejos. 

Define al IPI como el intelectualoide que lee el New Yorker y marca tendencia de forma farisea. Se trata de gente que jamás se ha ensuciado las manos ni bajado al mundo real y que teoriza desde su burbuja académica estrecha de miras. Ellos triunfan porque son los únicos capaces de ocupar los selectos puestos en Harvard. Ridiculiza a Pinker (el que dice que la violencia está disminuyendo) y a Thale (el Nobel del "empujoncito"). Lógicamente, dice Taleb, estos señores destacan por saber estudiar y moverse por el mundo académico pero jamás han ido a una zona pobre, ni pisado un frente de guerra ni hablado con los oprimidos que estudian en sus teorías psicológicas o económicas por las que reciben el Nobel.

En sus páginas, Taleb resume sus ideas con este ejemplo: a usted le dan a elegir a dos cirujanos: uno es un médico de gafas de pasta, pose pensativa y traje y corbata, el típico actor que escogeríamos para hacer una película de cirujanos. El otro es un tipo con cara de carnicero, desaliñado, con el cuello mal puesto, que habla a gritos con acento neoyorkino y dice tacos (sería el típico doctor House). ¿A cuál elegiría? Según Taleb, el médico-actor es el que más da el pego pero él se fiaría más del cirujano-carnicero, precisamente porque no tiene nada que demostrar, ninguna apariencia que presentar pues él es un cirujano eficiente que habla por sus propios méritos e historial profesional. 

El autor dice que hay muchos más ejemplos de profesionales eficientes que no tienen que demostrar una apariencia: cuenta que los "brokers" que hacen compras de valores son una atracción para los visitantes de un fondo de inversiones porque no paran de decir groserías y tacos por teléfono sentados ante su ordenador. Ellos no necesitan aparentar, son rentables. Y esa es la clave, según Taleb: mientras seas rentable, la empresa tolerará tu independencia. Pero como dice Taleb, eso es jugar con riesgo y cuando se te acaba la suerte, al día siguiente estarás despedido. Ser independiente es jugarse la piel y eso solo sirve mientras la ruleta de la fortuna gire a tu favor.

Entre sus múltiples ejemplos, pone el caso de los fabricantes de productos "kosher" (comida pura, que sigue un ritual de pureza) que han puesto la "U" a todos los productos posibles (hasta los zumos de naranja llevan la "U") porque la idea es abarcar a un público muy amplio (absorbiendo a los que quieren productos khoser).

También dice que la escena de Diógenes (el filósofo que vivía en un barril) diciéndole a Alejandro Magno que se apartase porque le daba sombra "es una leyenda".


Críticas a Piketty de Nassim Nicholas Taleb

Nicholas Taleb, en las páginas 191-196 de su libro "Jugarse la piel" (2019), hace una crítica  a Piketty y su libro El capital del siglo XXI. Dice que el texto plantea unas "agresivas afirmaciones" sobre el "alarmante" aumento de la desigualdad en el mundo y una teoría que explica por qué el capital tiende a exigir una tasa de retorno tan elevada con relación al trabajo y cómo la falta de redistribución y de expropiaciones puede hacer que el mundo se venga abajo. Taleb cree que la teoría  del aumento de la "tasa de retorno del capital con relación al trabajo es "manifiestamente errónea", "como sabe cualquiera que haya observado lo que se da en llamar la economía del conocimiento (o cualquiera que haya invertido en Bolsa)".

Según Taleb, "resulta evidente que si uno afirma que la desigualdad cambia de un año para otro habrá que demostrar que quienes ocupan la parte superior del escalafón social son siempre las mismas personas", algo que Piketty no hace. "Pronto descubrí que no solo extraía conclusiones de unos parámetros que únicamente medían la desigualdad estática sino que además aplicaba métodos erróneos: con esas herramientas era imposible demostrar el aumento de la desigualdad". Asegura que el rigor matemático brillaba por su ausencia.

Naleb escribió dos artículos de crítica a Piketty (uno con Raphael Douady y otro con Andrea Fontanari y Pasquale Cirillo) para ver cómo se mide la desigualdad a partir del 1 % más rico y ver sus variaciones. "El error está en que si se aplica este criterio a Europa en su conjunto, resulta que la desigualdad en el continente es superior a la desigualdad media de cada uno de los países que lo integran y el sesgo aumenta cuando hay algún proceso que en sí mismo entraña un elevado grado de desigualdad.

El autor asegura que los economistas no entendieron los fallos de Piketty porque no están familiarizados con la desigualdad (lo ve como la desproporción entre los primeros de la cola, los ricos y mayor posibilidad hay de que el ganador se lo lleve todo).

Según el autor, los "mandarines" (en referencia a los profesores universitarios que viven cómodamente pero envidian a los más ricos pero menos inteligentes que ellos; sin embargo, a los profesores no les afecta el riesgo como a un empresario porque tienen su plaza docente asegurada de por vida) se opusieron a cualquier crítica a Piketty, al que consideraban un erudito por citar a Jane Austen y a Balzac. Asegura que quienes ensalzan a Piketty "son esas personas que adoran teorizar y que muestran su falsa solidaridad con los oprimidos mientras consolidan sus propios privilegios".

lunes, 15 de abril de 2019

"El valor de actuar", de Ben S. Bernanke (2015)

Resumen de "El valor de actuar", de Ben S. Bernanke (2015)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2019/04/el-valor-de-actuar-de-ben-s-bernanke.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación y licenciado en Derecho y Sociología

Sociología, crisis económica, política económica, finanzas, banca

............................................................................................................................

Ficha técnica

Título: "El valor de actuar"

Subtítulo: Memoria de una crisis y sus secuelas

Título original: "The Courage to Act"

Autor: Ben S. Bernanke

Fecha de publicación: 2015

Publicación en España: Ediciones Península, Grup Editorial 62, Planeta, Barcelona, 2016

Número de páginas: 671

............................................................................................................................

Biografía del autor Ben S. Bernanke

(Augusta, Estados Unidos, 1945) fue presidente del Sistema de la Reserva Federal entre 2006 y 2014. En 2009 la revista Time lo nombró "persona del año". Antes de dedicarse a la actividad política, trabajó como profesor de Economía en la Universidad de Princeton.
............................................................................................................................

Texto de la contraportada

"Un relato excepcional, escrito desde dentro, de la forma en que la política americana y, por contagio, la mundial encararon la mayor crisis desde la Gran Depresión.

En 2006, Ben S. Bernanke fue nombrado presidente del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos, el inesperado colofón de un viaje personal que había tenido como punto de partida un pequeño pueblo de Carolina del Sur, vivió un interludio sembrado de prestigiosos cargos académicos y parecía haber culminado con varios años de servicio en los pasillos del poder en Washington.

No hubo demasiado tiempo para celebraciones. En 2007 estalló la burbuja inmobiliaria, dejando al descubierto las vulnerabilidades escondidas del sistema financiero global y llevándolo al borde de la catástrofe. Bernanke y su equipo de la Reserva Federal tuvieron que enfrentarse a la implosión del banco de inversiones Bear Stearns, al rescate financiero del gigante de los seguros AIG y al consiguiente contagio de los mercados.

Como responsable del banco central estadounidense, Bernanke convivió con dos presidentes del Gobierno distintos, trabajó entre el fuego cruzado en el Congreso a la contra y aguantó la presión de una opinión pública indignada por el comportamiento de Wall Street. Al cabo, el organismo que presidía, codo a codo con el departamento del Tesoro, consiguió estabilizar el titubeante sistema financiero, evitando un derrumbe de inimaginable escala".

............................................................................................................................

ÍNDICE


Prólogo: Todavía puedo frenar esto

Primera parte

1. Main Street
2. En el mundo académico
3. Gobernador
4. En la orquesta del Maestro
5. El chispazo de la subprime
6. Primera temporada

Segunda parte

7. Primeras convulsiones, primera respuesta
8. Un paso adelante
9. El fin del principio
10. Bear Stearns, Antes de que abran en Asia
11. Fannie y Freddie: Un verano largo y caluroso
12. Lehman: El dique se rompe
13. AIG: "Me enfurece"
14. Acudimos al Congreso
15. "Cincuenta por ciento, ¡demonios, no!
16. Un viento frío
17. Transición
18. De la crisis financiera a la crisis económica

Tercera parte, repercusiones

19. Expansión cuantitativa: El final de la ortodoxia
20. La construcción de un nuevo sistema financiero
21. QE2: Falso amanecer
22. Vientos en contra
23. Taper Capers

Epílogo: Mirando atrás, mirando hacia adelante


............................................................................................................................

RESUMEN

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), Ben S. Bernanke, sitúa el origen de la crisis en el 2007, seguido del rescate de Bear Stearns en la primavera del 2008 y el hundimiento del mercado inmobiliario. Ya había problemas año y medio antes de que empezase la Gran Recesión en septiembre del 2008. Él considera en sus memorias que la crisis fue peor que la Gran Depresión, califica la del 2008 como la mayor crisis económica de la historia de la Humanidad. Bernanke era conocido como "Mr. Helicóptero", en alusión a la idea de Milton Friedman y Anna Schwartz de lanzar billetes desde un helicóptero como forma de inyectar liquidez a la economía y rescatar al sistema bancario. En realidad, ese fue el truco para salir de la crisis del 2008: inyectar capital público a manguerazos para resolver el problema de liquidez. Milton Friedman y otros monetaristas habían descubierto que la Gran Depresión de 1929 se debía en parte a que dejó de circular capital, lo que Bernanke resolvió inyectando millones de dólares a los bancos (a cambio de que le devolviesen los préstamos; lo que generó ganancias a las arcas públicas).

La estrategia empleada por la FED para luchar contra la crisis se podría calificar, en mi opinión, de híbrida entre la teoría keynesiana (estimular la demanda) y la monetarista (dar liquidez financiera al sistema con manguerazos de dinero barato). Bernanke admite que cuando le preguntan qué fue lo que más le sorprendió de la crisis o más le pilló por sorpresa responde: "La crisis". Admite que él no la había visto venir aunque es cierto que algunos consejeros estaban advirtiendo sobre el colapso de la burbuja del ladrillo. Se esperaban pérdidas en las inmobiliarias, que sería lamentable pero no peligroso, pero nadie pensó en el hundimiento del sistema financiero global.

Bernanke fue el sucesor de Alan Greenspan (el Maestro), al agotar este sus 8 años de mandato en la Reserva Federal (FED) en torno al 2006. El propio Greenspan sacó poco después su libro de memorias "La era de las turbulencias", un título irónico justo antes de comenzar la crisis. Así que mientras Greenspan lideró una era dorada de crecimiento y desregulación financiera en los años 90 y 2001, año en el que los atentados del 11-S obligaron a la Reserva Federal a bajar los tipos de interés para reanimar la economía. Tras unos años de bonanza, en el 2007 empezaron los problemas, cuando un banco de tamaño medio se quedó sin liquidez y pasó algo parecido en Inglaterra, al que hubo que rescatar o nacionalizar.

El primer detonante o aviso fue el anuncio realizado en agosto del 2007, tras años de bum crediticio, por el BNP Paribas en que indicó que no permitiría retirar el dinero de los inversores de tres de sus fondos. Los inversores comprendieron que las hipotecas subprime y los productos crediticios estructurados en los que iban empaquetados podrían sufrir pérdidas importantes a pesar de sus altas calificaciones crediticias (parecían activos seguros pero su fallo es que los flujos de efectivo que ponían en manos de los inversores dependían de los resultados de cientos o miles de diversos créditos o valores).

En su libro, explica las razones por las que cayó Lehman Brothers en el 2008, la cual ya estaba totalmente quebrada, sin dinero y no encontraba comprador. Cuenta la semana de infarto que le siguió  a Lehman Brothers para salvar al menos a AIG (que recibió una línea de crédito de entre 85.000 millones de euros y 100.000), que tenía un mayor riesgo sistémico pero también activos valiosos que la respaldasen. Otra de las soluciones de la FED comprar activos tóxicos de los bancos para sanearlos (inventaron el "banco bueno, banco malo"). Actuó en coordinación con el Tesoro y el FDIC.

 El quiz de la cuestión de los bancos al borde de la quiebra radicaba en que sus inversiones de hipotecas subprime y otras innovaciones bancarias habían perdido su valor y a ello se sumaba un problema de liquidez (fondos disponibles para devolver el dinero a las sociedades que retiraban fondos y tampoco se podían pedir préstamos porque nadie los daba por temor a quedarse sin liquidez o no recuperar su dinero; por esta razón el Estado tuvo que adoptar el papel de prestamista de último recurso e inundar el mercado de dinero, capital a muy bajo interés).

Entre los primeros rescates destaca el de Bear Stearns (que se vendió a un grupo más grande justo horas antes de que abriera la Bolsa y anunciase su quiebra; lograron darle dinero para que llegase vivo al fin de semana) y también el de Fanni y Freddie (una inmobiliaria semiestatal de hipotecas que se había excedido con sus activos tóxicos). Muchos de estos bancos tenían más de un siglo de historia pero se habían metido en riesgos excesivos y no podían devolver el dinero ni nadie les compraba sus bonos ni acciones, que perdían valor continuamente ante la sospecha del público de que estas entidades en dificultades serían insolventes.

La recesión pasó de un desplome del 2 % en el tercer trimestre del 2008 al 8,2% en a finales de año (hundimiento histórico de la economía), y un 5,4% a primeros del 2009. La inflación se hundió, rozando la deflación, y el petróleo pasó de 140 dólares a solo 30. El contagio fue mundial y tuvieron que ayudar a los países emergentes y a economías avanzadas y al Banco Central Europeo (BCE). "Nos enfrentábamos a lo que parecía que iba a ser una profunda y prolongada recesión, que exigía decisiones audaces", dijo.

La FED optó por aplicar bajadas de interés para animar el mercado y no sembrar el pánico entre los prestamistas. Luego, cuenta cómo convencieron al Congreso de EE.UU. para que les facilitase un potente presupuesto (800.000 millones de dólares) para refinanciar todo el sistema bancario y ayudar a Europa. Los congresistas estaban enfadados, algunos con una "falsa ira", porque no querían usar dinero del contribuyente para rescatar a los bancos privados y por el "riesgo moral" de que los bancos se arriesgarían con operaciones alocadas sabiendo que serían rescatados por el Estado y el dinero de los ciudadanos. Pero Bernake les convenció de que dejar caer el sistema financiero aún sería peor sino catastrófico ya que generaría un paso masivo, hundiría el valor de las compañías y se reduciría aún más la confianza de los inversores. Esta vez Main Street (la calle principal, la plaza pública, el pueblo) tenía que salvar a Wall Street para evitar el colapso de todo el sistema.

Hubo un momento que parecía que se venía todo abajo porque el Congreso rechazó en una votación aprobar unos estímulos multimillonarios (decisión que hundió a la Bolsa), razón por la que en una segunda votación se aprobó el rescate de todo el sistema financiero con una lluvia de millones. No se trataba solo de Lehman o AIG, Merrill Lynch y Citygroup y otros gigantes estaban al borde del abismo. A través de compras de bancos y fusiones, el sistema se fue reestructurando, todo ello en reuniones hasta el domingo por la noche con negociaciones contrarreloj antes de que abriese Wall Street. Realmente, había que salvar a aquellos bancos y sociedades financieras "demasiado grandes para caer". Otros hablaban de que los continuos rescates generaban tantos trastornos como hacer de "bombero incendiario".

 También se tomaron medidas para ayudar a los hipotecados que no podían pagar sus casas aunque a veces las condiciones eran tan endiabladas que parecían un boicoteo.
Otra de sus tareas fue convencer a todos los bancos centrales del mundo y al G-7 para actuar al unísono y rebajar los tipos de interés. En el caso de España, Bernanke dice que el país "cumplió".

El relato histórico de Bernanke tiene bastantes semejanzas con el libro "Crack", que también cuenta las historias clave del colapso financiero. Por ejemplo, la versión de la reunión de los bancos más grandes de USA para que aceptasen dinero "a un interés regalado" es similar en "Crack" y en Bernanke.

En el libro, Bernanke cuenta sus inicios como estudiante de Harvard que vivía en un pueblo de Carolina del Sur, Dillon. Su padre era farmacéutico y procedían de una familia judía. Bernanke logró entrar en Harvard sin apenas estudiar en el instituto y, cuando se dio de bruces con la realidad y suspendió varias asignaturas, volvió en Navidad a encerrarse en su pueblo y solo salió para comer. Más tarde se casó con una estudiante de otro campus cercano y entró a trabajar como investigador y profesor en Princeton, especializándose en la Gran Depresión de 1929. Fue asistente presidencial y luego entró en la FED. El autor relata la sorpresa que se llevó su padre cuando, en un acto oficial, Bernanke le presentó al Alan Greenspan, el mítico presidente del FED.

También comenta que su hija estudiante se fue a tomar un café en la Universidad de Harvard con un compañero y este le preguntó a qué se dedicaba su padre. Ella le dijo que era "presidente de la FED" y el compañero abrió los ojos como platos: "¿Tu padre es Alan Greenspan?". Bernanke fue el sustituto de Greenspan y le tocó lidiar con una de las crisis globales más duras de todos los tiempos.

En los chistes publicados en prensa, hay una viñeta en la que se ve a Bernanke en su casa sentado en la mesa esperando la cena mientras su mujer le grita desde la cocina: "¿Iba usted a decir algo, Señor Mr. Reserva Federal?". Los humoristas bromeaban con el hecho de que el presidente de la FED cada vez que habla hace temblar los mercados pero en su casa tiene que tener aún más cuidadín con lo que dice. Lo cierto es que la FED hacía declaraciones con enrevesadas frases para evitar malas interpretaciones al enviar su mensaje a los mercados. Otro chiste pone a Bernanke disfrazado del doctor Frankestein dándo chispazos de electricidad a un monstruo que lleva un cartel que pone "Economía" mientras su creador dice: "Más estímulos". Lo cierto es Bernanke había llegado a un pacto con su mujer para dedicar las tardes de los domingos y festivos exclusivamente a la familia pero cuando comenzó la crisis tuvo que olvidar esa promesa para empezar negociaciones alocadas con su consejo para salvar a bancos que podían quebrar al lunes siguiente. Cuenta que necesitaban cinco votos favorables y como la crisis ocurría en fines de semana, uno de los miembros siempre estaba haciendo escalada en medio de las montañas o de viaje por Asia, por lo que siempre se perdía las decisiones clave. Entre el 2007 y el 2009 vivieron muchas jornadas alocadas intentando negociar rescates con bancos y prestatarios.

La alianza de la FED con los grandes bancos fue clave para comprar muertos vivientes como Wachovia (una mejor oferta superó a la de Citi cuando ya solo faltaba firmar el contrato). Algunas sociedades bancarias de Wall Street fueron listas y, tras mirar la legislación, se reconvirtieron en bancos de la noche a la mañana para poder ser rescatadas por el FED. Bernanke dice que los blindajes de Citi y Bank of America no costaron ni un dólar al Tesoro (pese al rescate, sus acciones se desplomaron un 80 % en el 2009 y un 50 % en el resto debido a los costes de asegurar la deuda de los grandes bancos contra impagos).

Los fondos TARP (dotados con 800.000 millones de dólares, que se concedían en varios tramos por si acaso, para capitalizar bancos por la excepción del riesgo sistémico y que se convirtieron en el sostén de los rescates progresivos) fueron una de las claves para suministrar dinero, tranquilizar a los inversores y reducir la presión a las firmas con riesgo sistémico, a la vez que el Estado obtenía dividendos por la compra de acciones preferentes. En general, diversificaban entre varios compradores (privados y públicos) los riesgos de pérdidas y aunque, en el tema de las hipotecas, había hipotecados que inclumplían, el Estado lo compensaba por los ingresos de comisiones.

Bernanke pasó del gobierno de Bush al de Obama, una transición en medio de la crisis del 2008. Cuenta que en el 2009, la crisis financiera parecía haberse superado pero empezaba otra crisis, la crisis económica. Explica que, siguiendo las tesis keynesianas, el colapso de la demanda privada (los gastos consuntivos, la compra de viviendas, la inversión de capitales) habían afectado a la producción y el empleo. "Con la economía en caída libre y con los tipos de interés a corto plazo situados casi en cero, la economía necesitaba un impulso fiscal, en forma de incremento del gasto público, de rebajas fiscales para promover el gasto privado o ambas cosas.

Obama firmó en el 2009 la Ley de Recuperación y Reinversión de Estados Unidos (dotado con 787.000 millones de dólares, de los que 288.000 eran reducciones de impuestos para fomentar el consumo y la inversión,  40.000 iban a prestaciones de desempleo y 105.000 millones para inversiones en infraestructuras. Bernanke dice que esto contribuyó a ralentizar la crisis pero la recuperación fue lenta porque el paquete de estímulos fue demasiado pequeño para detener la peor recesión en 60 años en una economía con un PIB de 15 billones de dólares. Quizás este rescate fue escaso pero, según dicen, políticamente no se podía hacer más. Y parte de sus efectos se diluyeron (porque otras instituciones locales aumentaron los impuestos). Había preocupación por el déficit y algunos votantes sospechaban que el paquete de estímulos era un "árbol de Navidad" que apoyaba los proyectos favoritos de los políticos. Se ayudaron a propietarios de viviendas en problemas para reducir sus mensualidades. Todo se complicó con movimientos como el Tea Party que se enfurecieron con los rescates de hipotecados.

A mediados del 2009, ya se estaba estudiando la posibilidad de crear un "banco malo" y de nacionalizar algún banco, lo que la FED descartaba tras "seminacionalizar" Fannie, Freddie e AIG.

Bernanke finaliza su libro con unas reflexiones: "A mi juicio, como estudioso de la historia financiera y monetaria, la mejor manera de abordar la crisis del 2007-2009 es entenderla como heredera de los pánicos financieros del siglo XIX y comienzos del XX. La reciente crisis apareció en un sistema financiero mundializado que se había vuelto mucho más complejo e integrado, y nuestro sistema regulador, en su mayor parte, no había seguido el mismo ritmo que los cambios". Añade que la severidad del propio pánico (y sus desencadenantes: los abusos de las hipotecas subprime y la burbuja inmobiliaria) fue responsable de los enormes costes financieros y económicos de la crisis. La FED, el Tesoro y el FDIC aplicaron recetas clásicas contra el pánico y calmaron la crisis. "La experiencia histórica indica que el país habría experimentado un colapso económico mucho peor que la durísima crisis que padecíamos", dice.

El autor explica el contagio como fichas de dominó cuando cae un banco y la vía más peligrosa de contagio es la venta masiva de activos a precios rebajados (el perjudicado necesita obtener rápidamente efectivo para satisfacer al depositante o a acreedores). Si no consiguen préstamos, tienen que vender activos. Primero se deshacen de los bonos del Estado (fáciles de vender), después los créditos a negocios particulares (más difíciles). Si muchas entidades lo hacen a la vez, los activos se desploman y genera temor, lo que lleva a retiradas masivas de dinero al sospechar que el banco pueda ser insolvente y no cumpla sus compromisos de pago. Dice que las grandes crisis de pánico acarrean falta de liquidez y de solvencia y para acabar con la crisis hay que emitir empréstimos a corto plazo e implantar inyecciones de capital.

"Lo peor de todo era que la crisis y sus consecuencias económicas supusieron un revés tan fuerte para la confianza de los estadounidenses que amenazó con convertirse en una profecía autocumplida. Los mercados estaban más serenos en el 2009 pero aún quedaba mucho que hacer", indica.

La última parte del libro se refiere al fin de la ortodoxia y los años de apalancamiento y a las reuniones de Basilea III, así como la crisis del 2010 que afectó a Grecia a causa de su deuda pública, a lo que luego siguieron los rescates de Irlanda, Portugal, entre otros. Pactaron con el BCE la permuta de divisas. Solo en el 2015, Mario Draghi logró implementar un programa de expansión cuantitativa como habían hecho EE.UU. y Reino Unido seis años antes.

lunes, 8 de abril de 2019

"La anarquía que viene", de Robert D. Kaplan (2000)

Resumen de "La anarquía que viene", de Robert D. Kaplan (2000)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2019/04/la-anarquia-que-viene-de-robert-d.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación y licenciado en Sociología y Derecho

Sociología, geopolítica, política internacional, globalización, orden mundial

.......................................................................................................................

Ficha técnica

Título: "La anarquía que viene"
Subtítulo: La destrucción de los sueños de la posguerra fría

Título original: "The Coming Anarchy"

Autor: Robert D. Kaplan

Publicado en español: Coleccion Sine Qua Non, Ediciones B, Barcelona, 2000

Número de páginas: 207

.......................................................................................................................

Biografía de Robert D. Kaplan (hasta el 2000)

Robert D. Kaplan es corresponsal del Atlantic Monthly y autor de seis libros sobre viajes y problemas internacionales, traducidos a una docena de lenguas. Su best-seller, Fantasmas balcánicos (Ediciones B) fue elegido por el New York Times como uno de los mejores libros de 1993 y, por Amazon.com, como uno de los diez mejores libros de viajes de todos los tiempos.

Viaje al futuro del imperio (en esta misma editorial) y The End of the Earth también se situaron entre las obras más vendidas en Estados Unidos; el primero fue elegido por el Washington Post y Los Angeles Times como mejor libro del año.

Kaplan suele ofrecer charlas al ejército de EE.UU. Ha sido consultor del US Army Special Forces Regiment y es miembro de la New American Foundation.

..........................................................................................................

Texto de la contraportada

"¿Es la democracia el mejor sistema de gobierno? ¿Es legítima la tiranía para el Tercer Mundo? ¿La guerra es beneficiosa en algún sentido? ¿Es contraproducente la paz? ¿Debería Estados Unidos tener un papel preponderante en el mapamundi que se avecina?

Si las respuestas a estas preguntas fueran tan cautelosas como es habitual en política exterior, este libro no tendría sentido. La insolencia de las respuestas con que Kaplan desafía lo "políticamente correcto" para cuestionar la democracia y la paz propician su interés.

El autor sostiene que la democracia será catastrófica para el Tercer Mundo si antes no se consigue cierto desarrollo económico y social; alerta a Estados Unidos sobre el riesgo de que su democracia se convierta en oligarquía en el futuro; critica la paz total y defiende, en cambio, un cierto estado de lucha que prevenga conflagraciones mayores. Y aconseja a Estados Unidos apoderarse de la ONU.
Un libro para el debate que algunos considerán exclusivamente una provocación.

"El cristianismo no hizo el mundo más pacífico ni, en la práctica, más ético, sino simplemente más complejo. La democracia, que está ahora dominando el mundo como anteriormente lo hizo el cristianismo, puede hacer lo mismo"

"La guerra, mucho más que la paz, es una igualadora y una promotora de cambio social"

"La paz verdadera, del tipo que muchos imaginan, sólo es posible mediante una forma de tiranía, aunque sea útil y benigna".

.......................................................................................................................

ÍNDICE

1. La anarquía que viene

    Cómo la escasez, la criminalidad, la superpoblación, el tribalismo y la enfermedad están destruyendo el tejido social de nuestro planeta.

2. ¿Fue la democracia solo un instante?

Mientras tratamos de implantar nuestra versión de democracia en el extranjero, en lugares donde no puede prosperar, también a nosotros se nos escapa de las manos. Por qué la democracia desestabilizará el mundo tanto como lo hizo el cristianismo primitivo.

3. El idealismo no detendrá el genocidio

Lo que reducirá el riesgo de futuros holocaustos no serán los tribunales de crímenes de guerra, sino las políticas de equilibrio de fuerzas y las agencias de espionaje con más recursos económicos. Por qué la humanidad está más protegida si se da por supuesta la maldad intrínseca.

4. Servicios especiales de inteligencia

Por qué las funciones de la CIA y las fuerzas armadas acabarán por fusionarse. La institución del espionaje en Washington adquirirá más poder en vez de tornarse obsoleta.

5. La actualidad: La inquietante contemporaneidad de la Decandencia y Ruina de Gibbon

Por qué Historia de la decadencia y ruina del Imperio Romano, de Edward Gibbon, refleja el mundo tal como es ahora en África, Oriente Próximo y la antigua Unión Soviética.

6. Proporcionalismo: un enfoque realista de la política exterior

¿Qué debe hacer Estados Unidos en el Tercer Mundo, donde hay tanto por hacer y tanto que no puede hacerse?

7. Kissinger, Metternich y el realismo

A World Restored, un libro sobre las guerras napoleónicas que Henry Kissinger escribió en su juventud, muestra las despiadadas ironías de la historia de las que prescindimos deliberadamente, aunque Kissinger llevó esas enseñanzas demasiado lejos en Vietnam.

8. El Nostromo de Conrad y el Tercer Mundo

Una redifinición de realismo con la ayuda de la gran obra de ficción de Joseph Conrad.

9. Los peligros de la paz

Un período prolongado de paz en una sociedad tecnológicamente avanzada como la nuestra podría conllevar grandes males. El ideal de un mundo en paz y gobernado con benevolencia por una organización mundial no es en absoluto una visión optimista del futuro.

............................................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: el libro es muy duro desde el punto de vista geopolítico de la "real politik" (hasta parece escrito por Kissinger), ya que dice cosas como que en África y el Magreb es más práctico que el Ejército y los militares impongan un gobierno a que los ciudadanos voten en democracia ya que esas elecciones, bien intencionadas, suelen desembocar en caos y guerras civiles brutales y pone varios ejemplos. Menciona el testimonio fatalista de un vecino de Túnez que dice que en el 2000 el país no estaba preparado para tener democracia. Recuerda que, en África, solo el 20 % de la población está alfabetizada, la misma que en la Inglaterra del dictador y tirano Cronwell [nota del lector: como bien dice el reciente libro Factfullness, ese porcentaje de alfabetización ha subido mucho ahora]. Dice que aspira a decir unas cuantas "verdades incómodas".

En muchos párrafos, el autor se identifica claramente con "nosotros" (Estados Unidos), por lo que el libro hay que entenderlo en clave de política exterior norteamericana.

El autor dedica una colección de ensayos a describir el panorama internacional una década después de la caída del Muro de Berlín. "Los años que siguen a una victoria militar y política son tiempos tristes para los realistas". Los vencedores  de la Primera Guerra Mundial, como el ingenuo presidente Wilson, lucharon por el idealismo de la democracia y la libertad (pero en los Balcanes y Oriente Próximo, eso significaba una conciencia étnica exacerbada) y los ganadores de la Guerra Fría creían que la paz iba a traer libertad y prosperidad bajo los estandartes de la democracia y el libre mercado ha dado paso a una "nueva lucha por la supervivencia" en la que "el mal presenta nuevos disfraces".

El autor había viajado por Europa del Este en los años 80 y se dio cuenta de que el desplome del Imperio soviético no iba a ser del todo "alegre" al desmantelarse las estructuras de seguridad, generar conflictos étnicos en Yugoslavia y a una redivisión de Europa en Europa Central y los Balcanes.

Respecto al futuro optimista que muchos veían para una África subsahariana democrática fue igual de ingenuo. Recuerda que Sierra Leona celebró elecciones en 1996 seguidas de una anarquía bajo la banda juvenil Señor de las Moscas. En Rusia, la democracia no mejoró la vida de sus ciudadanos mientras que la autocrática China sí lo hizo. Añade que mientras las fronteras que dibujaron los colonialistas se desintegran, el retorno a la democracia de Nigeria causó un rápido ascenso de la violencia étnica. Añade que los éxitos democráticos, como Nigeria, son "fenómenos superficiales en una situación más generalizada de cataclismo demográfico y medioambiental". Su preocupación son los aumentos bruscos y absolutos en la demografía de los países más pobres en el futuro próximo y por cómo ese factor interactúa con el agotamiento del suelo, las divisiones étnicas y tribales, para generar zozobra.

Desde 1999, "la tesis global de un mundo bipolarizado entre sociedades como la nuestra (que produce los bienes y servicios que el resto del mundo quiere) y las atascadas en distintos formas de caos, se ha mantenido o desarrollado". La anarquía es el paradigma de la era de posguerra fría. Ve un aumento de la desigualdad entre los países ricos y pobres "y la diferencia va aumentando".

Su mensaje no es el fracaso de la democracia sino la aparición de "regímenes híbridos" cuasidemocráticos, que se adhieren oficialmente a los procedimientos parlamentarios mientras entre bastidores los servicios militares y de seguridad juegan papeles dominantes. Cita como ejemplo a Venezuela (en tiempos de Chávez).

Respecto a África Occidental dice que se está convirtiendo en el símbolo del estrés demográfico, medioambiental y social a nivel mundial, donde la anarquía criminal se erige como el verdadero peligro "estratégico" [a afrontar por la civilización occidental]. Hay enfermedad, superpoblación, crimen infundado, escasez de recursos, migraciones de refugiados, erosión de naciones-estado y fronteras internacionales, autorización de ejércitos privados, empresas de seguridad y cárteles internacionales de tráfico de drogas. Sierra Leona, como un microcosmos de lo que está ocurriendo, le recuerda a la Europa medieval anterior a la paz de Westfalia en 1648, con señores de la guerra dominando parte del país. Las selvas de los países vecinos son desforestadas a ritmo acelerado.

Acertó al prever la duplicación de la población de Nigeria en 25 años (en 1995 tenía 90 millones de habitantes y ahora 160) mientras agota sus recursos y las ciudades crecen a pesar de la malaria.

Su principal amenaza, tras las guerras balcánicas del siglo XX, es la "naturaleza desenfrenada" en África. "Para entender los acontecimientos en los próximos 50 años es necesario entender la escasez medioambiental, el choque cultural y racial, el destino geográfico y la transformación de la guerra", por este orden.

El autor desmiente a los tecnooptimistas que creen que la tecnología y el libre mercado resolverá los problemas de agotamiento de recursos: "No tienen en cuenta que el 95 % del aumento de la población tendrá lugar en las regiones más pobres del mundo, donde los gobiernos demuestran escasa capacidad de funcionar". No descarta los análisis neomalthusianos. Ve una división entre aquellos viven en una esfera "posthistórica" de prosperidad burguesa y gran parte de la gente "atrapada en la historia" viviendo en barrios bajos, con conflictos étnicos, con falta de agua y suelo. La gente, según Homer-Dixon, deberá elegir entre estados totalitarios (cita al Irak de Sadam Hussein), miniestados con tendencias fascistas (la Bosnia serbia), y culturas de la calle (Somalia).

Para hacerse una idea de lo que pasa en el mundo, Homer-Dixon, pone este ejemplo: "Imagínese una limousina con aire acondicionado (Occidente y el emergente cinturón del Pacifico) paseando por Nueva York por una zona llena de baches y mendigos sin techo (el resto del mundo).

Así que el mundo se divide en dos: en una parte, está el Último Hombre de Hegel y Fukuyama (el que dijo El Fin de la Historia), sano y mimado, y en la otra parte, el Primer Hombre de Hobbes, condenado a una vida corta, brutal, sucia y pobre. Y ambas estarán amenazadas por la presión medioambiental: el rico la contendrá, el pobre, no.

Una de las claves, como en China, es el traslado de la población rural a las ciudades del litoral. Prevén tensiones y que el centro se desgaje.

Dice que las guerras del futuro serán de supervivencia comunal, agravadas por la escasez medioambiental, subnacionales, con extinción de estados.

Cita al mariscal Metternich (el que puso orden en Europa tras la caída de Napoleón) como un "realista" que implantó régimenes reaccionarios en toda Europa para asegurar la estabilidad y la paz. Respecto al auge del Cristianismo en Roma, dice que el Imperio Romano no se volvió de repente un gobierno pacifista sino que una élite amoldó el Cristianismo a sus intereses para justificar otras guerras.

Respecto a los años de paz, dice que en esa época en la burocracia aumenta la corrupción, infidelidad y estupidez, las instituciones del Gobierno parecen menos vitales y el recuerdo de la amenaza se desvanece. Asegura que la guerra conduce a un respeto por un gobierno progresista y amplio pero la paz crea un vacío institucional que es llenado por empresas dedicadas al entretenimiento.
Ve alarmante la reducción de los ejércitos permanentes porque ve un aumento de las bandas violentas [nota del lector: no se ve nada de eso, sino más bien lo contrario, la criminalidad está cayendo]. Dice que la idea de que un mundo en paz implicará menos violencia es ingenua porque esa violencia adopta una forma que no es organizada (se pueden reducir los índices de criminalidad y poner más prisiones y vigilancia electrónica, lo que según Kaplan demuestra que la paz duradera solo es posible mediante una forma de tiranía, aunque sea sutil y benigna).

Añade que una ONU más poderosa serviría a los intereses de todos en la ayuda humanitaria pero a día de hoy solo representa "ilusiones" pues hace de tribuna para las divisiones de la guerra fría reemplazadas por otras distintas y refleja la élite global tal cual es. Añade que "la ONU adora el consenso pero el consenso puede ser un servidor del mal, puesto que la capacidad de enfrentarse al mal implica la voluntad de actuar con audacia e implacabilidad y sin consenso, atributos que la dirección ejecutiva nacional posee en mucho mayor abundancia que cualquier organización internacional". Dice que reautorizar asesinatos por el Congreso de EE.UU. podría hacer mucho más por "contener el mal" que ampliar el Consejo de la ONU para incluir a India y Brasil.  Cree que EE.UU. debería apoderarse de la ONU para convertirla en un multiplicador transparente del poder americano y occidental.






lunes, 1 de abril de 2019

"El dominio mundial", de Pedro Baños (2018)

Resumen del libro "El dominio mundial", de Pedro Baños (2018)

Resumen original y actualizado en:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2019/04/el-dominio-mundial-de-pedro-banos-2018.html

Resumen elaborado por E.V.Pita, doctor en Comunicación y licenciado en Derecho y Sociología.

Sociología, geopolítica, política internacional, dominio mundial, globalización, geoestrategia

............................................................................................................................

Ficha técnica


Título: "El dominio mundial"

Subtítulo: "Elementos del poder y claves geopolíticas"

Autor: Pedro Baños

Edición en español: Editorial Ariel, editorial Planeta, Barcelona, 2018

Número de páginas: 367

.....................................................................................

Biografía del autor Pedro Baños (hasta 2019)

 El autor Pedro Baños es coronel del Ejército de Tierra y diplomado del Estado Mayor, actualmente en situación de reserva. Ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo en Estrasburgo. Ha participado en misiones en Bosnia-Herzegovina (Unprofor, Sfor y Eufor) y hoy es uno de los mayores especialistas en geopolítica, estrategia, defensa, seguridad, terrorismo, inteligencia y relaciones internacionales. Es autor de Así se domina el mundo, best-seller publicado también por Ariel.
.....................................................................................

Texto de contraportada

"Si en su best-seller internacional Así se domina el mundo, Pedro Baños exponía cómo, para qué y con cuáles estrategias los poderosos intentaban, en dura pugna entre ellos, controlar a países y personas, en esta nueva obra da un paso más hacia la plena democratización de la geoestrategia y detalle cuáles son los instrumentos que se emplean para lograr ese predominio planetario.

Así, veremos cómo la potencia militar, la capacidad económica, la diplomacia, los servicios de inteligencia, los recursos naturales, el conocimiento y la comunicación estratégica, entre otros, se convierten en las herramientas de trabajo habituales de los grandes manipuladores geopolíticos. Además, el texto se complementa con los dos principales aspectos que el autor considera que van a modificar la geopolítica en los próximos años: la tecnología y la demografía. Y termina alertando de que se está viviendo un cambio de paradigma geopolítico sobre el que hay que estar prevenidos, pues a todos nos afectará de forma muy directa.

Una obra tremendamente visual, pues es prolija en detallados gráficos  a color, lo que sin duda facilita la comprensión de lo que se expone y hace más agradable la lectura.

.....................................................................................

ÍNDICE

Los elementos del poder mundial

1. Potencia militar: el musco bélico

2.  Capacidad económica: el verdadero poder

3. Diplomacia: un poder no tan blando

4. Servicios de inteligencia: el poder de la información

5. Recursos naturales: la fuente del poder

6. Territorio y población: el poder tangible

7. Potencialidades intangibles: el poder etéreo

8. Conocimiento y tecnología: el poder de la sabiduría aplicada

9. Comunicación estratégica: el poder de la influencia y la persuación


Los grandes condicionantes geopolíticos

1. Tecnología: esos locos cacharros

2. Demografía: personas convertidas en gente


Hacia un nuevo orden mundial

....................................................................................................

RESUMEN

Comentarios iniciales: Este libro es la segunda parte escrita por el experto Pedro Baños sobre el dominio mundial. Alerta de que se está viviendo un cambio de paradigma geopolítico "al que hay que prestar gran atención, pues repercutirá en todos nosotros".

Entre los autores más interesantes que menciona está Johan Galtung, matemático y sociólogo noruego, que anticipó en 1980 que en menos de diez años la Unión Soviética se desmoronaría víctima de sus contradicciones (la URSS cayó en 1991) e hizo otra predicción para el 2025: la caída del imperio estadounidense (aunque en el 2000, lo adelantó al 2020). El autor identificó en su libro La caída del imperio norteamericano las recetas del derrumbe: generacionales, culturales, militares, económicas, políticas, sociales... Si Washington no iniciaba un retraimiento suave y paulatino del contexto internacional, podría desplomarse como la URSS. Un poco lo que ya está haciendo Trump al iniciar la retirada estratégica de los viejos frentes ante una economía debilitada (tras el abandono de Bretton Woods en 1973 por Nixon y luego por la crisis del 2008).

O sea, según Baños, Estados Unidos asume ya un modelo de "multipolaridad excéntrica" (EE.UU. seguiría siendo la potencia dominante pero tendría que repartir su poder, en referencia a China (el gran rival tecnológico y económico) y Rusia). Los actores secundarios serían Europa, India, México y Brasil.

Según el autor, China se convierte ahora en un gigante aeroespacial, se extiende por África, Iberoamérica y mar del Sur de China e incluso compra tierras para cultivar, implanta una nueva Ruta de la Seda y compra sectores estratégicos en horas bajas en Europa.

Según la teoría de Baños, Trump estaría intentando "deconstruir" el mundo (sobre todo el económico) para crear otro nuevo orden mundial (que se parezca a aquel en que EE.UU. era el dueño del mundo en 1945 y en 1991).

El autor hace hincapié en que dos factores claves del cambio mundial son la demografía (nos encaminamos a un mundo de jóvenes que viven en países pobres) y la tecnología (un oasis de ciudades inteligentes y sostenibles en el Norte cercadas por chabolistas). A ello se suma que los más ricos creen ciudades-fortaleza, islas-refugio urbanas alejado de las desigualdades del resto del mundo, más automatizado y conectado.

Baños apela a un cambio de mentalidad, a un menor egoísmo y mayor moral, conciencia y valores, a una responsabilidad personal, pero su libro, precisamente, abre los ojos sobre cómo funcionan los entresijos de la política internacional y los intereses de quienes mandan en el mundo.

El control militar del mundo

En su libro, el autor explica quién controla militarmente el mundo. Estados Unidos tiene desplegados el 54 % de sus ejércitos exteriores haciendo un "tapón" en la frontera de Rusia y China a lo largo del corredor de Europa del Este (otro 16 % a mayores desplegado), Oriente Medio y el Cáucaso, Caspio y montañas afganas. Es un "cinturón" que contiene a sus dos grandes rivales mundiales. Sin embargo, EE.UU solo tiene el 8 % de sus tropas desplegadas en el Pacífico, el nuevo punto "caliente".

El autor dice que el poder radica en los océanos y brinda el control del tráfico internacional (razón por la cual EE.UU. tiene 19 portaaviones y sus rivales uno, tres o cuatro). En cuanto a las tropas, estas han disminuido a medida que aumenta la tecnología. El imperio español no movía a más de 3000.000 hombres mientras que la dinastía Ming, en una época cercana, movilizaba 1,5 millones (para luego reducir a solo 800.000). En la Primera Guerra Mundial, Alemania tenía a 5,3 millones de soldados (más que nadie) hasta que la URSS y Estados Unidos movilizaron a 11 y 12 millones cada uno y el Reich a otros 12 millones. Actualmente, el ejército más numeroso es el de Corea del Norte con 9,4 millones de soldados.

Pero tecnológicamente, EE.UU. es imbatible ahora: tiene 13.762 aviones y 19 portaaviones y gasta medio billón de dólares al año, así como 2,3 millones de soldados, 70 submarinos y 5.884 carros de combate.
 Su rival Rusia dispone de 3,3 millones de hombres, gasta diez veces menos dinero pero tiene 20.216 carros de combate, solo tiene 3.800 aviones, un portaaviones y 63 submarinos.
Y China dispone de 3,7 millones de soldados, gasta 161.000 millones, tiene 6.400 tanques, 2.955 aviones, un portaaviones y 68 submarinos. India tambiñen es una potencia bien armada.
La otra potencia es Corea del Norte, con 6,5 millones de soldados, 5.000 tanques, 950 aviones y 76 submarinos.
Japón tiene 4 portaaviones y 1.600 aviones y Alemania, 700 aviones y 500 tanques. Los ejércitos de ambos países oscilan entre 200.000 y 300.000 hombres.

Ahora mismo, EE.UU., China, Arabia Saudí, Rusia, India y Francia son los que gastan más dinero en armamento al año (siendo USA el triple que China y diez veces más que Rusia).

Tanto Rusia como EE.UU. tienne 6.500-6.800 cabezas nucleares cada uno mientras que Corea del Norte se cree que podría tener 10 o 20 e Irán ninguna. Francia y China tienen sobre 300.

Estas grandes potencias también emplean a compañías privadas (las CMP, mercenarios o subcontratas). Estas son las más conocidas: Dyncorp (EE.UU), Control Risk (UK), Academi (EE.UU.), Triple Canopy (USA), Grupo Constellis (USA) y GK Sierra (USA). Por su parte, los rusos tendrían sus propias subcontratas (Grupo RSB, Antiterror, Centrer, Cosacos, Wagner...)

Respecto a los robots-soldado (armas completamente autónomas), se sabe que lo están desarrollando EE.UU., Reino Unido, China, Israel, Rusia y Corea del Sur.

El control económico del mundo

El autor destaca la importancia de la "guerra económica" (desde los bloqueos napoleónicos, a la guerra del Opio o el bloqueo a Japón en la Segunda Guerra Mundial de combustible y cereales). También dice que EE.UU. fomentó la descolonización entre sus aliados para que no tuviesen acceso tan fácil a las materias primas tras la postguerra (a los que ancló con una ayuda de 12.000 millones de dólares con el plan Marshall). Además, los países recién liberados podían caer bajo su órbita
comercial (el llamado neocolonialismo).

Indica que la globalización se basa en la democracia, la economía de mercado, el liberalismo económico, la iniciativa privada y el capitalismo. Los otros pilares son el FMI (EE.UU. tiene el 17 % de la cuota y del voto y los miembros de la UE, el 32 de la cuota y el voto repartido / debe garantizar la estabilidad), el Banco Mundial (fuertemente controlado por Washington pues tiene veto, debe dar financiación a los países pobres) y la Organización Mundial del Comercio.

Otro aspecto de la guerra económica es la manipulación de los precios del petróleo. Los precios del barril se desplomaron en 1986 (para boicotear a Irán) y arruinó a la URSS y a Venezuela. En 1990, Sadam Husein se quejó de los bajos precios e invadió Kuwait. En el 2008 hubo otra posible manipulación: el precio estaba en máximos a 147 dólares y Rusia invadió Georgia (que quería entrar en la OTAN). De repente, el petróleo se hundió a 90 dólares y llegó a tocar los 35. Esta imprevista bajada hundió al venezolano Chávez y a Rusia. El nuevo sobresalto fue en el 2014, cuando el petróleo volvió a caer de 100 dólares a 50 (porque subió el "fracking", la crisis) y debilitó a Rusia en Ucrania y Crimea y Siria, y castigó a Venezuela. A los demás perjudicados, el FMI y BM les compensó.

El autor indica que EE.UU. puede influir en los precios del petróleo al poder manipular el valor del dólar, ya que las transacciones energéticas se realizan en dólares.

A todo ello se suman ahora los yacimientos de gas de enquisto, que están en China, Estados Unidos, México (está en una situación privilegiada), Argentina, Sudáfrica, Australia, Canadá, Libia, Argelia, Brasil y Polonia, principalmente.

Otro detalle importante es la deuda pública de Estados Unidos (el 55,9 está en poder de acreedores norteamericanos, el 9,5 % de China y Hong Kong, el 8 % de Japón y el 26 % del resto del mundo). Su deuda es de 21,3 billones de dólares pero como esta moneda está ligada a la producción de petróleo, le permite imprimir billetes para sobrevivir.

Otra clave es la divisa como fuente de poder (siendo el dólar ligada al patrón oro desde 1945 hasta que hubo inflación en 1971 hasta que el dólar no fue convertible con oro pero sí con petroleo y gas, los petrodólares (que son el 65 % de las divisas))
El dólar es un arma económica pero de doble filo ya que podría surgir una divisa alternativa (se intentó pero eso equivale a una guerra con EE.UU). Los rusos intentaron hacer un rublo-yuan y Venezuela propuso un Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos. Por su parte, el presidente Strauss-Kahn del FMI intentó buscar una reserva internacional (los Derechos Especiales de Giro) pero, al poco, lo echaron por un escándalo sexual. Otras propuestas de petromonedas fueron la caucásica "altyn".
Por su parte, el yuan (renminbi) chino es moneda de reserva del FMI y lanzó el "petroyuan" para comprar a Venezuela o Nigeria y Zimbabue. A China tampoco le interesa desvalorizar sus enormes reservas de dólares. Rusia y China están comprando oro (entre los dos suman 4.000 toneladas) para crear una supermoneda el rublo-yuan. En ese caso, EE.UU. lanzaría otra moneda, el "amero" (con Canadá y México e incluso fusionarse con el euro).

Europa también es un duro competidor económico para EE.UU (su "federador exterior", según De Gaulle) y además el continente quiere normalizar sus relaciones con Rusia (y acceder a su fabulosa riqueza material y su granero). Francia está muy preocupada por la pérdida de su soberanía al vender la empresa estratégica Alstom a General Electric, de EE.UU . Hay "zancadillas" para quitarse ventas y contratos.

El autor es escéptico con la idea de una UE convertida en un solo bloque político, con un liderazgo único y su propio ejército y sólidos instrumentos financieros. En Francia creen que a EE.UU. no le interesa una Europa unida políticamente, solo económicamente, a la que ve como un "escudero". Sospecha el autor que EE.UU. seguirá usando sus caballos de Troya en las instituciones comunitarias y nacionales europeas.

Otro apartado relacionado con la economía es la Nueva Ruta de la Seda, que conecta Yiwu (cerca de Cantón) en China con Madrid por tren de mercancías a través de Moscú y Polonia (con un ramal a Londres), y luego tiene varios brazos por Irán y Turquía, a la que se une la vía marítima por Suez hasta Roma (aunque el libro no lo menciona, la Ruta de la Seda seguiría hasta Lisboa). EE.UU. no ve con buenos ojos la ruta porque China es su competidor y una amenaza para sus intereses geopolíticos y económicos. Tampoco le gusta el corredor entre China y Pakistán, a través de la conflictiva Cachemira (eludiendo los puertos de la India).

Otro dato de interés es el poder de la industria alimentaria, monopolizado por Bayer-Monsanto (una controla los abonos y herbicidas y el otro los alimentos transgénicos).

El autor concluye que un país serio tiene que dotarse de un departamento específico de geopolítica económica.

Conflictos diplomáticos y espionaje

Pedro Baños localiza varios focos calientes

En el mar de China, las islas Senkaku, islas Pratas, Paracelso, Scarborough, Banco McClesfield, Islas Spratly. Si Japón protesta, China le corta el suministro de tierras raras.

También está la ciberdiplomacia. Los programas y apps de Facebook también sirven para transmitir el mensaje de EE.UU. al mundo. Se trata de diplomacia-marketing para "consumir".

El autor también comenta el dispositivo Echelon, el dispositivo global de vigilancia electrónico (operado por la NSA de USA y sus aliados) y con estaciones en Seattle, Canadá, Yorkshire, Comwall, Baviera, Australia y Nueva Zelanda. El autor dice que Occidente se hace la víctima con el espionaje de rusos, chinos o iranís y resulta que el más agresivo es EE.UU., a través de la red Echelon. Además, el autor dice que la NSA tiene potestad de su gobierno para espiar indiscriminadamente fuera de EE.UU. y monitorizar todas las comunicaciones electrónicas (e-mail, chat, vídeos, fotos, voz, transferencia de archivos, videoconferencias, detalles de redes sociales...)
Por su parte, la BND alemana estuvo espiando desde 1990 los correos de periodistas extranjeros, así como legaciones extranjeras.

Otro capítulo de interés son las operaciones encubiertas; como que la CÍA fomentó la Europa unida aportando 50 millones. El dinero lo vertió el Comité Americano para una Europa Unida (Ford y Rockefeller) que financiaba al Movimiento Europeo y a su rama juvenil. Aquellas opiniones contrarias eran "neutralizadas".
También habla de los complots contra Castro y las prisiones secretas de la CIA en Europa.

Los principales servicios de inteligencia extranjera son:

- China : Ministerio de Seguridad del Estado de China (MSS) que tiene 100.000 agentes.
- EE.UU. Cuenta con 17 agencias.
. Rusia: el Servicio Federal de Seguridad (FSB)
-Vaticano: tiene la red más extensa de inteligencia, la más opaca

También estudia los paraísos fiscales (hay 11 en Europa), en los que los servicios de inteligencia buscan información.

Recursos naturales

Otro capítulo trata sobre los recursos naturales y sus potenciales conflictos.

El autor menciona la desigual disponibilidad de agua en el 2025 (escasez en Levante y Cataluña), así como el norte de México y sur de EE.UU.
También menciona el interés de las grandes potencias por África y sus minerales, donde ya están China, Francia y Reino Unido obteniendo concesiones. En el caso de China, ya está en el Magreb, Sudán, Nigeria, Guinea, Angola, Zambia, Congo y Sudáfrica.

Otro foco de conflictos es el Ártico, ya que hay una ruta por la costa rusa (entrando por el mar de Bering) que le interesa a China. En total, hay cuatro rutas (noroeste, noreste, transpolar, puente ártico). Un portacontenedores de Maersk Line logró atravesar ya la ruta Noreste.

La Antártida es otra tierra de interés que se disputan los países del Cono Sur, así como Francia, Reino Unido y Noruega.

El autor también menciona el "Earth Overshoot Day" (indica la distancia que estamos del desastre ecológico y lo de más que gastamos y no producimos). En la tabla se puede ver que en 1970, los recursos de un año se habían agotado el 19 de diciembre y en el 2018 ya estábamos en julio.
El día del exceso terrestre en España es 11 de junio y el de China cuatro días después. EE.UU. agota todo en marzo y Alemania en mayo.

Población

El autor hace hincapié en los cambios demográficos. Señala que uno de cada cinco habitantes del planeta es chino o indio (China tiene 1.384 millones de habitantes y la India, otros 1.296 millones). El 5 % de la población mundial está concentrado en una pequeña extensión de la India, en el Ganges.

Poder etéreo

El autor explica cómo la gente en mayo de 1945 pensaba que el país que más contribuyó a derrotar a Hitler fue la URSS (57 % de los encuestados) y en el 2015, el 54 % pensaba que fue EE.UU. Esto se debe a las tácticas de publicidad de cada país. Razón por la cual, China se ha lanzado a controlar el cine extranjero para dar una buena imagen de su país.

Urbanización
Aumento exponencial