lunes, 18 de julio de 2011

"La sociedad opulenta", de John K. Galbraith (1958)

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500 RESÚMENES DE LIBROS  DE ECONOMÍA Y SOCIOLOGÍA

"DE ADAM SMITH A LA INFLACIÓN EN POSTPANDEMIA (1776-2023)"

por E.V.Pita (2023)

Link al compendio de resúmenes:

Descargar el PDF en este enlace:
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Resumen de "La sociedad opulenta", de John K. Galbraith (1958)


El resumen original y actualizado está en el siguiente link:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/la-sociedad-opulenta-de-john-k.HTML


Sociología, sociedad de consumo, estructura económica

Resumen, comentarios y anotaciones por E.V.Pita (2011)

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Ficha técnica

Título: "La sociedad opulenta"
Titulo original: "The affluent society"
Autor: John Kenneth Galbraith
Fecha de publicación: 1957

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Valoración personal: el libro está escrito en un lenguaje llano y comprensible, y es muy ameno. Explica cosas que todavía vemos 50 años después en relación a los recortes sociales para reducir el déficit público. Se anticipa a las doctrinas monetaristas de Milton Friedman que prevalecerán entre 1980 y 2008.

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RESUMEN

Resumen: Galbraith observa en los años 50 que hasta los conservadores han abrazado la doctrina keynesiana de un estado que gasta en servicios públicos y estimula la demanda, la producción y el consumo. El problema es que los conservadores no protestan por la subida de impuestos porque el Estado se gasta el dinero en armas para proteger a los más ricos de la amenaza comunista. Guerras como la de Corea, o la futura de Vietnam, movilizaron millones de dólares del sector público, lo que no deja de ser pura doctrina keynesiana [nota del lector: es la misma receta keynesiana que aplicó la Alemania totalitaria entre 1933 y 1939 para reducir el paro mediante un programa de rearme y construcción de autopistas].

Sin embargo, Galbraith considera que ese gasto en armas podría dedicarse a mejorar las escuelas públicas o la sanidad, porque en el país hay muchas bolsas de pobreza que no han sido eliminadas. "La gente cree que es una cuestión de si son blancos o negros, diferencias difíciles de arreglar, pero nadie piensa en que la solución es hacer una buena escuela", dice. [Nota del lector: últimamente, las propuestas de los recortes fiscales siempre inciden en la sanidad o la educación, raramente en el gasto militar. Galbraith considera que los altos costes armamentísticos que gasta el Estado, con el consiguiente aumento de impuestos, son aceptados por los ricos porque sirve para defender su sistema de libre mercado de otros].

En los primeros capítulos de la obra, Galbraith analiza a los clásicos Adam Smith, Ricardo y Malthus y su explicación de la pobreza. Smith explica que la libre competencia es mejor que el control del Estado porque el mercado fija los precios reales y permite una distribución más racional de los recursos. Esta idea la aplica Ricardo a los salarios, que afirma que la ley de la oferta y la demanda hará bajar el salario del trabajador hasta el límite de subsistencia, lo que se ha denominado la Ley de Bronce de los salarios. O sea, ganar lo justo para vivir y un poco más para mantener a la familia. Por su parte, Smith explica que el crecimiento económico conllevará un aumento de la población, lo que volverá a ajustar los precios. Otros añaden que puesto que hay que maximizar el beneficio para formar capital y reinvertirlo, los salarios deben ir a la baja.
Y Malthus advierte que el crecimiento exponencial de la población no se compagina con la producción alimentaria y, por tanto, el mundo está condenado al hambre. Galbraith explica que los economistas clásicos contagiaron su pesimismo a todo el siglo XIX al creer que no hay salida para la pobreza y suponiendo que la riqueza generada por los formadores de capital se extendería al resto de la población por filtración.

Lo que ha ocurrido, según Galbraith, es que no se cumplíó la ley de bronce por tres motivos: porque los trabajadores que podían aportar un rendimiento marginal, aportar algo nuevo a la empresa, mejoraron su salario porque la empresa les reconoció sus costes de formación. Y, en todo caso, siempre habría un competidor dispuesto a contratar a un trabajador que va a producir más de lo que cuesta.

En segundo lugar, los que eran incompetentes y su producción era baja, fueron despedidos, y ocuparon puestos en la economía sumergida o fuera del mercado. Un tercer motivo fue que era necesario que los trabajadores se reprodujesen porque si no, al cabo de una generación, quedarían extinguidos, motivo por el cual los salarios tenían que haber aumentado hasta el punto de permitir criar a un hijo. Estas fueron las razones por las que los salarios se mantuvieron siempre por encima del nivel de subsistencia y la ley de bronce.

Lo que lamenta Galbraith es que a ningún economista clásico, que fueron quienes mejor interpretaron el mundo en que vivían, se le ocurrise dar una solución para reducir la pobreza, algo que consideraban inevitable.

Respecto a Veber y su libro sobre "Teoría sobre la clase ociosa", Galbraith le critica que se limita a describir como los más afortunados despilfarran esos beneficios que tanto ha costado acumular y que se supone que iban destinados a la inversión.

Otro clásico siniestro es Spencer, el que aplicó el darwinismo social a sus teorías de que solo sobreviven las empresas más fuertes y los trabajadores más competentes. Los negligentes y las empresas sin inicitiava serán inexorablemente barridas del mercado. No se debe alimentar con limosnas a los pobres porque eso es subvencionar la pereza. Los pobres también forman parte del sistema que no debe ser alterado. Los herederos de las grandes fortunas tienen derecho a ellas porque han heredado los genes triunfantes de sus padres. Galtbraith lamenta que la teoría de la economía clásica haya sido tan despiadada porque la realidad ha mostrado otra cara: monopolios que alteran el mercado, y personas compasivas que han fomentado políticas públicas de ayuda social a los más desfavorecidos.

En el capítulo 6 dedicado a Karl Marx, Galbraith reconoce su gran influencia como economista porque interpretó la economía de su tiempo desde distintos puntos de vista: imperialismo, mercado, lucha de clases, Estado... Galbraith comenta que Marx supo prever los monopolios y las depresiones economicas, aunque esta última no llegó a poder estudiarla con detenimiento. Sin embargo, aclara que sus estudios no pueden ser tomados como un dogma ya que si bien acertó en su época eso no quiere decir que lo vaya a hacer en el futuro, algo que les cuesta entender a sus más ortodoxos seguidores.
Hay algo que llama la atencion en Marx: este critica a Ricardo que vea inevitable que haya un ejército de parados expulsados del mercado. La solución es evidente: que el Estado cree puestos de trabajo, algo que luego pondría de actualidad Keynes.
Marx también anticipa una revolución que cambiará las clases dirigentes. Galbraith responde que Marx siempre fue un teórico que llevaba mucha ira dentro.

En el capítulo 7 sobre la desigualdad de la renta, Galbraith se pregunta por qué ningún pensador clásico ni actual se ha esforzado en buscar fórmulas para redistribuir la renta. Casualmente, la mayoría de las teorías se esfuerzan en explicar por qué es  buena la desigualdad, porque así maximiza los estímulos para mejorar y competir y dar todo de si. Cuando a alguien se le ocurre la idea de subir los impuestos a los ricos, siempre aparecen teorías que prueban que eso sería contraproducente para todos porque es bueno que una clase acapare el capital y el ahorro para invertir, etc... Galbraith sospecha que lo que hay detrás de estas teorías es la vulgar realidad de que a nadie le gusta desprenderse de su dinero.
Galbraith indaga en las políticas redistributivas de la renta y recuerda que un pais como Noruega, bastante igualitario, goza de una alta renta media mientras que Oriente Medio, la zona más desigual, está lastrado por la miseria. No se cree la teoría de que la acaparaciòn de capital en pocas manos beneficia a todos. Y también examina los salarios y su evolución entre 1900 y 1960. También estudia la concentración de la riqueza entre los más ricos y el porcentaje de pobres a lo largo de los años.
[Nota del lector: la redistribución de la renta es un concepto clave porque es un indicador de cómo se reparten los impuestos; si se dedican a eliminar la pobreza y aumentar el nivel de vida de la población o se gasta en otros asuntos que no mejoran la situación económica de los contribuyentes]

Posteriormente, en el capítulo 8, Galbraith examina las razones que han llevado a implantar la seguridad social en muchos países. La principal razón es que las sociedades industriales avanzadas generan riesgos de alto desempleo o de obsolescencia técnica. Las empresas buscan seguridad mediante estudios de mercado e invierten en publicidad para asegurar sus ventas y compiten para no ser superadas técnicamente por novedosas innovaciones. Y los empleados reclaman seguros de desempleo por indemnizaciones por despido para mitigar el riesgo de acabar en la calle y no ingresar dinero. Tras la Gran Depresión, entre 1933 y 1938, los gobiernos se dieron cuenta de que los electores acogían muy favorablemente las políticas de seguridad social porque todos tenían algo que perder en un clima de incertidumbre y riesgo. [ nota del lector: justo lo contrario que en 2008-2012 donde el riesgo vuelve a estar presente].

Galbraith dice que Ford no tenía nada que perder al construir un coche barato pero que su nieto sería un manirroto si se arriesgase con una aventura similar.

Y como dice Galbraith, en los años 50 se pensaba que la aplicación de las recetas keynesianas suavizaron o eliminaron para siempre los efectos adversos de los ciclos económicos de producción y recesión. [nota del lector: los ciclos volvieron a ser una pesadilla a partir de los años 90, cuando se cuestionaron las recetas de Keynes].

Los críticos de la protección social sostienen que el progreso tiene un doble estímulo: el éxito y el garrote (quedarse en paro, arruinarse). Dicen que los agricultores europeos, cebados con subvenciones y asegurados, tienen miedo a competir en precios, panorama que no estimula la producción. Según ellos, la inseguridad económica se supera mediante mejoras tecnológicas. Sin embargo, Galbraith replica que la eliminación o reducción de la incertidumbre ha disparado la producción. El conflicto entre progreso y seguridad ya no existe en los años 50 y 60 del siglo XX.El autor también cuestiona las criticas que dicen que la cobertura de paro genera trabajadores perezosos o aprovechados pero este tipo de ociosidad también se da en la universidad y, sobre todo, dice Galbraith, entre los altos directivos de las empresas.
El escritor advierte que lo peor para la producción es caer en una depresión económica aunque sea ligera pues una leve disminución respecto al anterior ejercicio aboca a millones de empleados al paro forzoso. En un párrafo clave del libro, Galbraith recuerda el argumento keynesiano de que el subsidio del paro o la pensión de vejez también contribuye a sostener la producción. Los mismos efectos producen los subsidios a la agricultura o los gastos sociales. Dice que una alta producción beneficia a todos porque da seguridad económica y, por tanto, no deben permitirse las recesiones ni exponer a alguna gente al paro forzoso. Por eso, dice, las antiguas preocupaciones por la igualdad, la seguridad y la productividad se han reducido a una sola preocupación por la productividad y la producción. Pero de aquí surge una paradoja por la preocupación por la producción a metida que esta crece.

En el capítulo 9, sobre la importancia de la producción de bienes, ya que con ella se mide la prosperidad de un país. A pesar de las quejas sobre la falta de espiritualidad, la producción sigue presente en las mentes. La producción se aunenta mediante cinco maneras: eliminando la ociosidad de los recursos disponibles, mayor eficiencia en la combinación de trabajo y capital, aumentando la oferta de trabajo y la de capital, y con innovaciones técnicas. Pero de estos cinco métodos, los economistas solo se concentran en aumentar uno o de pasada dos o tres. Raramente se concentran los esfuerzos en invertir en innovaciones técnicas o está mal repartida, con mejoras en las grandes industrias del petróleo o motor pero otras, pymes de construcción o textil, que apenas invierten. Nadie da importancia a que algunas industrias no innoven.
Galbraith llama la atención sobre el distinto rasero con que se considera la producción. Si es privada, nadie cuestiona que esta sea eficiente y de calidad mientras que si es pública, siempre flota la duda sobre su calidad cuando no tiene por qué ser así. Le parece una percepción interesada para desprestigiar lo público y ensalzar cualquier producto que sea fabricado por el sector privado. [ nota del lector: diversos autores han estudiado la privatización del ferrocarril en Inglaterra durante el Gobierno de Thatcher y se vio que la gestión privada tampoco era más eficiente que la pública y en caso de pérdidas, el Estado acudía al rescate porque el tren es un servicio esencial]. Pero lo que interpreta Galbraith es que estos ataques tienen como objetivo reducir los niveles de tributación y pagar menos impuestos.

Lo que viene a decir Galbraith en ese capítulo es que nadie debe olvidar que la producción también contribuye a aumentar la producción total, lo que aporta un crecimiento adicional de la producción es lo que actualmente se toma como referencia para evaluar la marcha de la economía de un país. [ nota del lector: hasta el momento Galbraith no menciona específicamente el PIB, que hoy en día determina la fortaleza económica de un país]. Además, señala que la producción no es ni mucho menos eficiente y que todavía se puede subir varios puntos con una mejor estrategia para distribuir los recursos, algunos de los cuales quedan ociosos. Pero esto no se hace ni se persigue de una forma total ni racional por unas razones que Galbraith expone en el resto de su libro. Cree que existe un gran mito respecto a la demanda de bienes y que no nos damos cuenta de necesidades que no tenemos mientras que damos importancia a cosas que tenemos pero que es producción marginal y superflua.

En el capítulo 10, examina los imperativos de la demanda del consumidor. Según Galbraith la elevada producción ha garantizado una seguridad económica pero Galbraith destaca que esa producción no tiene por qué estar relacionada con la reducción de la desigualdad o el aumento del empleo. La urgencia es satisfacer las demandas del consumidor. Si antes las personas tenían interés es proveerse de alimentos, casa y vestido ahora la preocupación es tener coches más elegantes, vestidos más románticos o diversiones más sofisticadas. La moderna economía trata de abastecer eses deseos tan terrenales. Pero Galbraith dice que la teoría que defiende esos deseos de consumo y la producción que los fabrica quizás esté bien vista pero "es ilógica y descocada hasta extremos que llegan a ser peligrosos".

Galbraith analiza la teoría de la demanda del consumidor (y la satisfacción de sus deseos más urgentes y luego los secundarios) y para ello retoma la definición de Adam Smith sobre valor de uso y de cambio. El agua tiene un alto valor de uso y el diamante ninguno pero las piedras preciosas son mucho más escasas que el agua y por tanto su precio es mayor, lo mismo que la satisfacción del comprador. Galbraith cree que la distinción fue finalmente aclarada por los economistas Menger, Jevons y Bates Clark a través de la utilidad de la utilidad marginal decreciente y que hace decrecer la producción en condiciones de abundancia creciente. Una vez que el abastastecimiento de pan llegó a todo el mundo, las preocupaciones de consumo se volvieron menos urgentes. Galbraith dice que esta es una teoría clave de la economía pero que, en el siglo XX, fue "convenientemente" olvidada porque científicamente no era posible asegurar que la satisfacción estaría completamente cubierta algún día y porque tal concepto contradecía el paradigma que abogaba por un consumo sin límites.
Galbraith dice que hay unas necesidades urgentes, como comer, y otras secundarias como ir al hipódromo una vez por semana. Las segundas solo son cubiertas con una combinación de las urgentes (renuncias a más calorías para gastar el dinero en el cine). Para Keynes, en sus Essays, era fácil en 1930 cubrir las necesidades básicas y resolver el problema económico. [ nota del lector: en 2012, en el libro Repensar la Pobreza, los autores descubren lo mismo: que un pobre que gana 1 dólar al día si gana un poco más no destina ese dinero a comer màs sino a ocio o bebida].

Capítulo 11

Galbraith dice que afirmar que repugna al sentido común que las necesidades no se hacen menos urgentes al aumentar el abastecimiento básico. Y lo que no se puede hacer es crear necesidades artificiales o crear otras nuevas con el único propósito de que la producción crezca más. La producción viene a crear un vacío que ella misma ha creado. Se trataría de un tipo de economía funciona como una noria impulsada por una ardilla. Se pregunta si es necesario un producto que necesita ser promocionado con millones para venderse. No hace falta publicidad para venderle comida a un hambriento pero sí para promocionar una marca de cereales del desayuno.
Ve una relación con "efecto dependencia" entre la producción y una demanda que ya no se basa en necesidades reales sino que es alimentada por un consumo avivado por la publicidad. Dice Galbraith que ahora da igual que la producción sea alta para que haya mayor bienestar porque las necesidades a satisfacer también son mayores.
Galbraith recuerda que en el capítulo 8 habló de que lo importante del crecimiento de la producción es que genera empleo. El consumo es instigado para elevar la demanda e incrementar la producción lo que quiere decir que si no hubiese publicidad el aumento de demanda sería cero. O sea, que la utilidad marginal del producto agregado actual menos la publicidad y la técnica de ventas es cero. El sistema consumista de la sociedad opulenta de los años 50 estaba afianzado en unas "raíces tortuosas". Termina con esta frase: "creo que se ha roto el lazo que nos ataba a la obra de Ricardo y nos enfrentamos con la economía de la opulencia propia del mundo en que vivimos".


(el resumen continuará en fechas próximas)

viernes, 15 de julio de 2011

"El estallido de la burbuja", de Robert J. Shiller (2008)

 Resumen: "El estallido de la burbuja", de Robert J. Shiller (2008)

Sociología, estructura económica

Resumen con anotaciones de E.V.Pita (2011)

Resumen original y actualizado en el siguiente link:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/07/el-estallido-de-la-burbuja-de-robert-j.html


Título: "El estallido de la burbuja"
Súbtitulo: Cómo se llegó a la crisis y cómo salir de ella

Autor: Robert J. Shiller

Título original: "The subprime solution"
Publicado en 2008
Edición en español: 2009
Editorial: Ediciones Gestión 2000

Introducción: Shiller promovió el concepto de "exuberancia irracional", un comportamiento impulsivo de los inversores que explica en parte las burbujas, la creencia de que "todo va a subir y crecer eternamente" con una generación de beneficios que no cesa de expandirse. La idea de un crecimiento ilimitado del valor de las casas convenció a los inversores de pagar más dinero por las casas en venta.
Hay una frase de Shiller que es importante: este dice que "las hipotecas subprime, a pesar de su atractivo democratizador que amplió de un modo efectivo el derecho a la propiedad de activos de millones de personas de ingresos medios y bajos, se ha estrenado con un triste batacazo que denota una incapacidad para comprender los riesgos intrínsicos del sector".
Como otros autores, piensa que este tipo de crisis son psicológicas sobre todo ante el riesgo moral.

En el capítulo 2, Shiller aporta un estudio que se basó en el estudio de los precios de mercado de los pisos y casas en Estados Unidos desde 1900 al 2008. Hubo una zona sin estadísticas oficiales, de 1933 a 1953, por lo que sus colaboradores rebuscaron en anuncios de periódicos. Las gráficas pruebas que el precio de la vivienda oscila ciclicamente con importantes vaivenes y también muestra lo que nadie quería ver en el año 2005: a una fuerte e ininterrumpida alza desde 1995, le sigue una caída en picado a partir de 2006 que nos da una pista de dónde van a tocar suelo los precios para desconsuelo de los que pagaron el doble o triple de su valor.
Shiller también aporta 3 claves que deben abordar los líderes:
-Abordar el problema creado por la burbuja financiera y sus consecuencias.
-Fundar instituciones más sólidas de gestión del riesgo para impedir el crecimiento de las burbujas financieras.
-Ampliar el alcance de los mercados financieros para que cubran un vasto espectro de riesgo económico.
-Crear instrumentos financieros al por menor, que incluyan hipotecas continuas para personas con apuros y un seguro de vivienda con el fin de ofrecer mayores garantías a los consumidores.

Otro dato importante es que las casas, en contra de lo que se cree, tienden a abaratarse con el tiempo, aunque no el suelo, que es un bien escaso, sobre todo en zonas urbanas. (Eso es lo que encarece los precios si se especula con el suelo). Shiller estudia los materiales con que se construyen las casas y concluye que ninguno es escaso y que es fácilmente sustituible, por lo que no se explica los altos precios de las viviendas. Viene a concluir que no hay nada que justifique que el precio de la casa aumentará eternamente como creen muchas personas porque ni el suelo es escaso (el promotor siempre se puede ir a las afueras) ni los materiales son difíciles de sustituir.



Conceptos:

-Ley de Baumol: los costes de los bienes o servicios cuya producción dependa del progreso tecnológico tenderán a bajar con el paso del tiempo en relación a los costes de bienes y servicios que no estén, por su misma naturaleza, supeditados al progreso tecnológico. Ejemplo: la enseñanza magistral se encarece mientras la construcción de casas se abarata.




INDICE

1. Introducción
-Una crisis en una burbuja
-Arréglalo, no lo tire
-Lecciones de la última gran crisis inmobiliaria
-Tiritas para el estallido de la burbuja: respuestas actuales
-Establecer las reformas institucionales para el futuro
-De las hipotecas subprime a la democracia financiera
-Hoja de ruta de este libro

2. La historia de la vivienda
-Revelar los hechos de la historia
-Diversidad en la evolución de los precios

3. Problemas con la burbuja
-Un contagio de ideas
-Otras "causas" de la burbuja
-Cambios en la mentalidad que crea burbujas
-Entender la mentalidad popular en tiempos de burbujas
-Los previsibles precios de la vivienda

4. El mito del mercado inmobiliario
-Construir casas nuevas en ciudades que no están de moda
-Patriotismo urbano y provincianismo
-Costes de construccion: mito y realidad
-Urbanismo masivo
-Respuestas a corto y largo plazo

5. Llámalo un plan de rescate financiero
-Por qué algunos rescates financieros son necesarios
-Una nueva Sociedad de Préstamos Hipotecarios para la vivienda
-Soluciones acertadas a corto plazo

6. La promesa de la democracia financiera
-Se trata de la tecnología
-Una nueva infraestructura de información
-Asesoramiento financiero integral
-Un nuevo organismo de control financiero
-Planificación financiera como una opción por defecto
-Difundir la información financiera
-Mejoras en las bases de datos financieros
-Un nuevo sistema de unidades de medición económica
-Nuevos mercados para riesgos verdaderamente importantes
-Nuevos mercados para el sector inmobiliario
-Otros nuevos mercados
-Nuevas instituciones de gestión del riesgo
-Hipotecas de continua actualización
-Asegurar el valor líquido de la vivienda
-Seguro de subsidio
-Gestionar o evitar el riesgo
-¿Y si...? El efecto conjunto de los elementos de una solución a largo plazo.

7. Epílogo

sábado, 11 de junio de 2011

"Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero", de John Maynard Keynes (1936)

Resumen de "Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero", de John Maynard Keynes (1936)

Resumen original y actualizado en el siguiente link:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/06/teoria-general-de-la-ocupacion-el.HTML


Sociología, estructura económica

Resumen con anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología.

Título: "Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero"
Título original: "The General Theory of Employment, Interest and Money"
Autor: John Maynard Keynes
Año de publicación: 1935
Ediciones posteriores de 1973, 2001 y 2011 (Ciro Ediciones, SA)

Texto de la contraportada: "Escrito durante la Gran Depresión y publicado en 1936, es la obra que revolucionó las teorías economicas, creando una ola de seguidores y críticos hasta la actualidad. Economista, intelectual y asesor de gobiernos, al mismo tiempo que uno de los mayores especuladores e inversores financieros de su época, Keynes defiende la influencia de la demanda agregada de dinero en la creación de empleo. Keynes desarrolla sus teorías sobre la competencia y los instrumentos que debe tener en sus manos el Estado para intervenir en situaciones de grave crisis económica para resucitar el consumo y la inversión [nota del lector: economía de la demanda]. Como él mismo dice en el prefacio: "Este libro está principalmente dirigido a economistas, pero espero que pueda ser entendido por todos".

Nota del lector: las teorías de Keynes tuvieron gran predicamento desde 1936, con el plan New Deal, hasta 1973. Pero tras la crisis del petróleo acabó con el Estado de Bienestar y las recetas keunesianas dejaron de funcionar en un contexto de alta inflación. La fórmula de superar una recesión o depresión mediante políticas de expansión de la demanda, con crecimiento, estimulación del consumo y pleno empleo fue desbordada por el problema de las altas tasas de inflación. Muchos gobiernos cambiaron de estrategia y adoptar las recetas monetaristas de Milton Friedman. A partir de 1980, como relata Alan Greenspan en "La era de las turbulencias", el objetivo número 1 fue controlar la inflacción sin importar la tasa de desempleo. Las teoría keynesianas volvieron a ser desenterradas

ÍNDICE
Libro I: Introducción
-La teoría general
-Los postulados de la economía clásica
-El principio de la demanda efectiva

Libro II: Definiciones e ideas
-La elección de unidades
-La previsión como elemento determinante de la produción y la ocupación
-La definición del ingreso, ahorro e inversión
-Apéndice sobre el costo de uso
-Otras consideraciones sobre el significado de ahorro e inversión

Libro III: La propensión a consumir
-Los factores objetivos
-Los factores subjetivos
-La propensión marginal a consumir y el multiplicador

Libro IV: El incentivo para invertir
-La eficacia marginal del capital
-El estado de las previsiones a largo plazo
-La teoría general de la tasa de interés
-La teoría clásica de la tasa de interés
-Los incentivos psicológicos y de negocios para la liquidez
-Algunas observaciones sobre la naturaleza del capital
-Las propiedades esenciales del interés y el dinero
-Nuevo planteamiento de la teoría general de la ocupación

Libro V: Salarios nominales y precios
-Modificaciones en los salarios nominales
-La teoría de la desocupación del profesor Pigou
-La función del empleo
-La teoría de los precios

Libro VI: Breves consideraciones sugeridas por la teoría general
-Notas sobre el ciclo económico
-Notas sobre el mercantilismo, las leyes sobre la usura, el dinero sellado y las teorías del subconsumo.
-Notas finales sobre la filosofía social a que podría conducir la teoría general.


Resumen con anotaciones

Keynes arranca el libro advirtiendo que la teoría clásica (Ricardo, J.S.Mill, Pigou), teoría dominante en los años 20 del siglo XX, es solo una parte especial de la general [nota del lector: este planteamiento de parte general que engloba a la especial recuerda a la teoría general y especial de la relatividad-gravedad de Einstein, escrita unos años antes].

Capítulo 2

Definición de ocupación plena. Definida en función de la conducta de los obreros.
Definicin de la ocupación plena desde un punto de vista en el que la ocupación total es ir elástica frente a un aumento de la demanda efectiva de la producción correspondiente.


Capítulo 3

Doctrina clásica: la oferta crea su propia demanda. Quiere decir que f(N) y 0(N) son iguales para todos los valores de N (para cualquier volumen de producción y ocupación. Supone que el precio de la demanda global (o importe de las ventas) siempre se ajusta por sí mismo al precio de la oferta global, de modo que cualquiera que sea el valor de N, el producto D adquiere un valor igual al del precio de la oferta global Z que corresponde a N. Es decir, la demanda efectiva, en vez de tener un valor de equilibrio único, es una escala infinita de valores y el volumen de ocupación es indeterminado, salvo cuando la desutilidad marginal del trabajo marque un límite superior.
Keynes replica que, si esto fuera cierto, la competencia entre empresarios conduciría siempre a un aumento de la ocupación hasta el punto de que la producción dejara de ser elástica, lo que equivale a la ocupación plena.

Principio de Say El precio de la demanda global de la producción en conjunto es igual al precio de la oferts global para cualquier volumen de la producción.
Deducción de Keynes: la ley de Say equivale a decir que no existe obstáculo para la ocupación plena.
[nota del lector: La ley de Say vuelve a ser mencionada por Krugman en su libro "Acabad ya con esta crisis!" 2012].

Resumen de la teoría general de la ocupación por Keynes:
"Cuando aumenta la ocupación aumenta también el ingreso real de la comunidad. La psicología de esta es tal que cuando el ingreso real aumenta, el consumo total crece, pero no tanto como el ingreso. De aquí que los empresarios resenterían una pérdida si el aumento total de la ocupación se destinara a satisfacer la mayor demanda de artículos de consumo inmediato. En consecuencia, para justificar cualquier cantidad dada la ocupación debe existir cierto volumen de inversión que baste para absorber el excedente que arroja la producción total sobre la comunidad decide consumir cuando la ocupación se encuentra al nivel de que se trate; porque a menos de que exista este volumen de inversión, los ingresos de los empresarios serán menores que los requeridos para inducirlos a ofrecer la cantidad de ocupación de que se trate.
Dada la propensión a consumir de comunidad, el nivel de equilibrio de la ocupación, es decir el nivel que no induce a los empresarios a ampliar o contraer la ocupación, dependerá de la magnitud de la inversión corriente. Esta dependerá del incentivo para invertir que depende de la relación entre la curva de eficiencia marginal del capital y el complejo de las tasas de interés para préstamos de diversos plazos y riesgos.
Dada la propensión a consumir y el coeficiente de nueva inversión, solo puede existir un nivel de ocupación compatible con el equilibrio, ya que cualquier otro produciría una desigualdad entre el precio de la oferta global de la producción en conjunto y el precio de su demanda global. Este nivel no puede ser mayor que la ocupación plena, es decir el salario real no puede ser menor que la desutilidad marginal del trabajo, pero no existe razón en general para esperar que sea igual a la ocupación plena. La demanda efectiva que trae consigo la plena ocupación es un caso especial que solo se realiza cuando la propensión a consumir y el incentivo para invertir se encuentran en una relación mutua particular. Esta relación, basada en la teoría clásica, es óptima pero solo puede darse cuando, por accidente o por designio, la inversión corriente provea un volumen de demanda justamente igual al excedente del previo de la oferta global de la producción resultante de la ocupación plena, sobre lo que la comunidad decidirá gastar en consumo cuando la ocupación se encuentre en ese estado.
Las proposiciones de Keynes:
1) En determinada situación de la técnica, los recursos y los costos, el ingreso ( tanto monetario como real ) depende del volumen de ocupación N.
2) La relación entre el ingreso de la sociedad y lo que se puede esperar que la gente gaste en consumo ( D1) dependerá de las características psicológicas de la comunidad ( su propensión a consumir). El consumo depende del volumen del ingreso global y del de ocupación N, excepto cuando ocurre algún cambio en la propensión a consumir.
3) El volumen de trabajo N que los empresarios deciden emplear depende de la suma (D; demanda efectiva) de dos cantidades : la suma que se espera gastará la comunidad en consumo (D1) y lo que se espera que dedicará a nuevas inversiones.
4) cuando D1+ D2= D= # (N) donde # es la función de la oferta global. Se deduce que #(N)-x(N)=D2
5) por ello, en equilibrio, el volumen de ocupación depende a) de la función de la oferta global # , b) de la propensión a consumir x y c) del volumen de la inversión D2.
Esta es en esencia la teoría General de la ocupación.

viernes, 10 de junio de 2011

"El crash de 1929", de John Kenneth Galbraith (1954)

Resumen: "El crash de 1929", de John Kenneth Galbraith (1954)


Ver el resumen original y actualizado en:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/06/el-crash-de-1929-de-john-kenneth.html

Sociología, estructura económica

Resumen con anotaciones de E.V.Pita (2011)

Título: "El crash de 1929"

"El crash de 1929", de John Kenneth Galbraith (1954)

Resumen de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología.

Título original: "The Great Crash 1929"

Autor: John Kenneth Galbraith

Año de publicación: 1954, y revisiones hasta 1983

Publicación en España: 1983, 1985, 2007 y 2008.


INDICE
-La perspectiva desde los noventa
 -Ilusión, esperanza ilimitada y optimismo
-¿Era necesario hacer algo?
-"In Goldman, Sachs We Trust"
-Crepúsculo de la ilusión
-El crash
-Se agrava la situación
-Primera cosecha de consecuencias
-Segunda cosecha de consecuencias.
-Causa y efecto

Resumen:

Galbraith bromea sobre que su libro siembre se iba a descatalogar y, de repente, se salvaba porque surgía una nueva crisis. Un día preguntó en una tienda de un aeropuerto por qué no vendían su libro "The Great Crash" y la dependienta le contestó: "Ese tipo de libros nunca se va a vender en un aeropuerto".

Galbraith, fallecido hace años, advierte en su prólogo más actualizado que está viendo una burbuja y que va a estallar como otras muchas veces.

Galbraith describe los felices años 20 como una época de crecimiento moderado aunque feliz para las clases más acomodadas. El número de coches fabricados llegó en 1929 a los 5,3 millones, casi tantos como en 1957, cuando escribió el libro. Entre 1925 y 1927 se produjo la burbuja inmobiliaria de Florida, con una fiebre especuladora y de subida disparatada de los precios del suelo, que fue la antesala del crash del 29. La fiebre de la soleada Florida acabó estrepitosamente cuando un huracán barrió numerosas urbanizaciones y dejó a su paso 400 fallecidos.

En los siguientes capítulos aborda el frenesí de la Bolsa, en el que se llegaron a negociar 8 millones de dólares en un mismo día. Alguien que hubiese invertido en 1927 había quintuplicado en 1929 lo invertido. Se crearon cientos de trust, empresas de compra de valores, algunos de empresas que ni siquiera existían, y grandes compañías que no competían entre ellas se fusionaron, lo que calentó el parqué. A ello se añadieron los holdings, conglomerados de decenas de empresas en red. Los diarios económicos hacían todo tipo de predicciones al alza y cuando el presidente de EEUU, Colididge, le cedió el cargo a su sucesor Hoover se despidió con un: "Las acciones están a buen precio".  La burbuja era evidente, los altos cargos lo sabían y Galbraith acusa a la Reserva Federal y al presidente Colididge de no haber hecho nada para frenar la expansión que inevitablemente iba a reventar. La Reserva podía haber guardado su dinero en un cajón para que los bancos no pudieran prestarlo para comprar más acciones. De haber avisado, algunos habrían vendido a tiempo pero la Reserva Federal siguió la corriente y prometió acudir al rescate para evitar una quiebra financiera. Los avisos "morales" que lanzó en marzo de 1929 apenas hicieron efecto. Pero luego lanzó otro mensaje de que no iba a acudir en ayuda de todos. En el verano del 29, un demócrata dijo: "Todos los ciudadanos deben ser ricos, si invierte 15 dólares ahora ganará 80.000 en 20 años". Cualquier analfabeto podría haberse hecho rico en dos años porque todos los valores subían disparados. Los trust dispararon el valor de las acciones ordinarias con el mecanismo de la palanca y uno destacó entre todos: Golmand Sachs. El auge del mercado se contagió a Boston, San Francisco o Chicago.

En septiembre, algunos pesimistas mostraron preocupación por los préstamos bursátiles (137 millones en una semana de los agentes y 64 de los bancos) y el influjo de los fondos procedentes de las sociedades, lo que generó protestas de los banqueros y periodistas. Un banco dijo que no había razón para preocuparse hasta que los préstamos alcanzasen los 12 billones. Quienes alertaban eran censurados por conspirar contra el American way of Life. Hasta Irving Fisher dijo que los valores habían alcanzado un valor permanentemente alto. Solo la Hardvard Economic Society detectó síntomas de recesión pero el retroceso no se producia y confesó su error. Fue Paul M. Warburg quien advirtió de que sobrevendría una depresión general pero no le tomaron en serio. Por su parte, algunos periodistas económicas cobraban de los intermediarios por recomendar valores. Otros como Poor, advirtió del "espejismo de las acciones" mientras que ningún lector de The New York Times podía tener duda de que venían tiempos de ajuste.

A partir del 3 de septiembre, cesó el mercado alcista de los años 20 y a los pocos días empezó el retroceso. Los "blue chips" se mantuvieron que se negociaron 5 millones de acciones en un día. Babson advirtió de una inminente y terrorifica depresión pero lo ignoraron (por sus métodos mágicos para predecir la Bolsa) y luego denunciaron por alarmista.
En junio las cotas de producción industrial (acero, ferrocarril, vivienda) alcanzaron su cota máxima y empezaron a decaer. Las quiebras de las empresas empezaron en septiembre. La depresión ya estaba en marcha y Wall Street fue su espejo. Pero no había razón para temer un desastre. Según Galbraith, la depresión no se produjo porque el mercado se diese cuenta de que se avecinaba una gran crisis, cuando el mercado se contrayó no podía prever una depresión. En octubre se dieron noticias de problemas de algunos magnates para encontrar dinero para arreglar su yate. La retirada del mercados comenzó el lunes 21 de octubre y en la siguiente semana empezaron las pérdidas. El jueves 24 se desató el pánico con ventas de 12 millones de acciones y empezaron los rumores, y la gente a arremolinarse. El martes 29, el hundimiento fue general, con ordenes para vender 33 millones de acciones. Hubo reunión de banqueros.

Al final del libro, Galbraith explica las causas de la depresión: la cesión de la actividad industrial en 1929 y el proceso que siguió después y que agudizó la crisis. Los beneficios industriales se gastaron en bienes de capital. No se pudo enderezar la situación por los escasos conocimientos de la época y otros fallos técnicos. La economía funcionaba de modo incorrecto, concluye Galbraith.

[Nota del lector: Roubini, en el libro "Cómo salimos de esta" (2010), apunta que algunos creen que la Gran Depresión se debió a una súbita subida de los tipos de interés que reventó la burbuja].


Conceptos:
-SEC: sociedad reguladora
-Call market
-Trust: agencias de inversión. Por ejemplo: Goldman Sachs
-Holding: conglomerado de trust de inversión
-El mecanismo de la palanca (crack-the-wip (latigazo)):  Es una progresión geométrica de valores en cartera. En un trust de inversión, el papel de la palanca lo desempeña la emisión de obligaciones, acciones preferentes y acciones ordinarias, lo cual permitía adquirir una cartera de acciones ordinarias. Cuando el valor de las acciones ordinarias asi compradas aumentaba, lo cual se daba siempre por supuesto, no se alteraba el de las obligaciones y las acciones preferentes del trust. Estos tenían un valor fijo debido a que su rendimiento había sido fijado de antemano. Todo el aumento del valor de la cartera se concentraba en las ordinarias que prosperaban maravillosamente, se triplicaban en cosa de meses. Si esos títulos ordinarios eran detentados por otro trust con otra palanca, el valor se multiplicaba por ocho. El costo era nulo para el que ponia en marcha un trust y conservaba el paquete de acciones ordinarias.

Notas bibliográficas:
-Paul C. Cabot, artículo publicado en The Atlantic Monthly en marzo de 1929.

sábado, 21 de mayo de 2011

Articles about crisis / artículos sobre crisis

Sociología, estructura económica

Selección: S.F.
Comentarios: E.V.P.
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Dos artículos de Joaquín Estefanía sobre la Democracia Excluyente y el aumento del paro y la pobreza en España.

Conceptos de interés:

Democracia excluyente: El término procede de John K. Galbraith y se refiere a los marginados que quedan fuera del sistema electoral y no votan. Cuando escribió el libro, eran un puñado, pero 30 o 40 años después, son muchos. Parte de la base de que quienes votan son los que están satisfechos y por tanto las políticas van dirigidas hacia ellos.

Evolución del paro en 5 fases en España: Pleno empleo hasta la crisis de 1973, aumento del 5 al 15% entre 1973, año de la crisis del petróleo, y 1989. Aumento al 21% en 1996. Reducción al 10% en 2007. Aumento al 20% entre 2008 y 2010.
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Inflacción y pobreza: el paro de los años 80 no golpeó a las familias por completo, ya que los salarios se incrementaron por la alta inflacción y se redujeron los efectos de la pobreza. Sin embargo, la crisis del 2010 fue distinta porque sacó del mercado al "padre de familia", sustento de muchos hogares, mientras que la inflacion se mantiene muy baja y los salarios han caído, con el resultado de que el peso de la deuda es mayor que si hubiese inflacción.

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2 artículos de Krugman sobre la crisis (en inglés) en el New York Times:


New York Times:
Titulo original: "The unwisdom of Elites"
Traducción:
La falta de visión (imprudencia) de las élites
Por Paul Krugman
En los últimos tres años han sido un desastre para la mayoría de las economías occidentales. Los Estados Unidos tiene el desempleo masivo de larga duración por primera vez desde 1930. Mientras tanto, la moneda única europea se están abriendo las costuras. ¿Cómo lo hizo todo tan mal?

 
Fred R. Conrad / The New York Times Paul Krugman
Bueno, lo que he estado oyendo con creciente frecuencia los miembros de la elite de la política - los sabios autoproclamados, funcionarios y expertos en buen estado - es la afirmación de que es todo culpa del público. La idea es que nos metimos en este lío porque los votantes querían algo a cambio de nada, y los políticos débiles mentales atendidos a la tontería de los electores. Así que esto parece un buen momento para señalar que este punto de vista la culpa-el público-no sólo es egoísta, es totalmente equivocado. El hecho es que lo que estamos experimentando ahora es un desastre de arriba hacia abajo. Las políticas que nos metió en este lío no eran respuestas a la demanda del público. Ellos fueron, con pocas excepciones, las políticas defendidas por pequeños grupos de personas influyentes - en muchos casos, la misma gente ya dar conferencias en el resto de nosotros en la necesidad de tomar en serio. Y al tratar de echar la culpa a la población en general, las élites son esquivando una reflexión muy necesaria en sus propios errores catastróficos. Permítanme centrarme sobre todo en lo que sucedió en los Estados Unidos, a continuación, decir unas palabras sobre Europa. Estos días se hacen los estadounidenses constante charlas sobre la necesidad de reducir el déficit presupuestario. Que se centran en sí mismo representa prioridades distorsionadas, ya que nuestra preocupación inmediata debe ser la creación de empleo. Pero supongamos que limitarnos a hablar sobre el déficit, y pregunte: ¿Qué pasó con el superávit presupuestario del gobierno federal en el 2000? La respuesta es, tres cosas principales. En primer lugar, estaban los recortes fiscales de Bush, que añadió aproximadamente $ 2 billones a la deuda nacional durante la última década. En segundo lugar, fueron las guerras en Irak y Afganistán, que agregó un adicional de 1,1 billón de dólares o menos. Y en tercer lugar fue la Gran Recesión, lo que llevó a ambos a un colapso de los ingresos y un fuerte aumento en el gasto en seguro de desempleo y otros programas de protección social. Entonces, ¿quién fue el responsable de estos destructores de presupuesto? No era el hombre de la calle. El presidente George W. Bush recortó los impuestos al servicio de la ideología de su partido, no en respuesta a una oleada de demanda popular - y la mayor parte de los cortes fue a una pequeña minoría, afluente. Del mismo modo, Bush decidió invadir Irak porque eso era algo que él y sus asesores querían hacer, no porque los estadounidenses estaban clamando por la guerra contra un régimen que no tenía nada que ver con el 9 / 11. De hecho, tuvo una campaña de ventas altamente engañosas para lograr que los estadounidenses a apoyar la invasión, y aún así, los electores nunca fueron tan firmes partidarios de la guerra como élite política y experto de los Estados Unidos. Por último, la Gran Recesión fue provocada por un sector financiero fuera de control, facultado por la desregulación imprudente. ¿Y quién fue el responsable de que la desregulación? La gente poderosa en Washington con vínculos estrechos con la industria financiera, que es quién. Permítanme dar una particular nota de salida de Alan Greenspan, quien jugó un papel crucial tanto en la desregulación financiera y en el paso de los recortes fiscales de Bush - y que ahora, por supuesto, entre los que nos intimidando por el déficit. Por lo que fue el mal juicio de la élite, no la codicia del hombre común, que causó déficit de Estados Unidos. Y lo mismo puede decirse de la crisis europea. Huelga decir que eso no es lo que se oye de los responsables políticos europeos. La historia oficial en Europa en estos días es que los gobiernos de las naciones con problemas atendidos demasiado a las masas, prometer demasiado a los votantes durante la percepción de muy poco en impuestos. Y es que, para ser justos, una historia bastante exacta para Grecia. Pero no es en absoluto lo sucedido en Irlanda y España, dos de los cuales tenía una deuda baja y los excedentes presupuestarios en la víspera de la crisis. La historia real de la crisis de Europa es que los líderes creado una moneda única, el euro, sin crear las instituciones que eran necesarios para hacer frente a subidas y bajadas en la zona euro. Y la unidad de la moneda única europea fue el proyecto final de arriba hacia abajo, una visión elite impuestas a los votantes muy reacios. ¿Algo de este asunto? ¿Por qué deberíamos estar preocupados por el esfuerzo por desplazar la culpa de las malas políticas en el público en general? Una respuesta es simple rendición de cuentas. Las personas que han defendido las políticas que revienta el presupuesto durante los años de Bush no se debe permitir que se hacen pasar por los halcones del déficit, la gente que elogió a Irlanda como un modelo a seguir no debería estar dando conferencias sobre el gobierno responsable. Pero la respuesta más grande, yo diría, es que al inventar historias sobre nuestra situación actual que exime a las personas que nos puso aquí allí, cortó cualquier posibilidad de aprender de la crisis. Tenemos que poner la culpa donde pertenece, para castigar a nuestras elites políticas. De lo contrario, que van a hacer aún más daño en los próximos años.

 

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viernes, 20 de mayo de 2011

Spanish Revolution sociological books and authors / Autores y libros del Movimiento15M y Democracia Real Ya

Sociología, cambio social

Lector: E.V.Pita (2011)

Sumary of sociologial books and authors in Twitter to understand the Spanish Revolution in 15M:
Libros recomendados y autores en Twitter para comprender las concentraciones del 15 M de Democracia Real Ya.

-Orwell: "1984"
-Huxley: "Un mundo feliz"
-Bradbury: "Fahrenheit 451"
-Hessel: "¡Indignaos!"
-John Locke.

Elementos en común: 1984 habla de un estado totalitario vigilado por el Gran Hermano, Fahrenheit 451 dice lo mismo sobre la opresión del Estado que quema libros, En un Mundo Felix, lo mismo, una sociedad que dirige al individuo desde que nace, que solo es un numero. John Locke defiende la libertad del individuo frente al absolutismo. Y Hessel luchó contra la opresión de la Alemania nazi aunque en el libro se queja más de los recortes de derechos sociales ante la pasividad general.

lunes, 16 de mayo de 2011

"El choque de civilizaciones", de Samuel P. Huntington (1996)

Resumen: "El choque de civilizaciones", de Samuel P. Huntington (1996)


Sociología, política internacional, conflicto social

Resumen y anotaciones de E.V.Pita (2011)

Ver resumen original y actualizado en el siguiente link:
 http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/el-choque-de-civilizaciones-de-samuel-p.html

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Título: "El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial"

Título original: "The clash of civilizations and the remaking of the world order"

Autor: Samuel P. Huntington

Fecha de publicación: 1996
Publicación en España: 1997
Editorial: Paidós

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INDICE

UN MUNDO DE CIVILIZACIONES
1. La nueva era en la política mundial
2. Las civilizaciones en la historia y en la actualidad
3. ¿Una civilización universal? Modernización y occidentalización

EL CAMBIANTE EQUILIBRIO DE LAS CIVILIZACIONES
4. El crepúsculo de Occidente: poder, cultura e indigenización
5. Economía, demografía y civilizaciones rivales

EL ORDEN EMERGENTE DE LAS CIVILIZACIONES
6. La reconfiguración cultural de la política global
7. Estados centrales, círculos concéntricos y orden civilizatorio

CHOQUES DE CIVILIZACIONES
8. Occidente y el resto del mundo: cuestiones
9. La política global de civilizaciones
10. De las guerras de transición a las guerras de línea de fractura
11. El dinamismo de las guerras de línea de fractura
12. Occidente, las civilizaciones y la civilización

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Resumen de la portadilla [cito textualmente]: 

"El presente libro, basado en un influyente artículo que "ha configurado la totalidad de los debates públicos de estos últimos años (Foreign Policy), es un informe incisivo y profético, en la línea de Francis Fukuyama de El fin de la historia, sobre las distintas formas adoptadas por la política mundial tras la caída del comunismo. La fuente fundamental de conflictos en el universo posterior a la guerra fría, según Huntington, no tiene raíces ideológicas o económicas, sino más bien culturales: "El choque de civilizaciones dominará la política a escala mundial; las líneas divisorias entre las civilizaciones serán los frentes de batalla del futuro". Y, a medida que la gente se vaya definiendo por su etnia o su religión, Occidente se encontrará más y más enfrentado con civilizaciones no occidentales que rechazarán frontalmente sus más típicos ideales: la democracia, los derechos humanos, la libertad, la soberanía de la ley y la separación entre la Iglesia y el Estado. Así, Huntington _al tiempo que presenta un futuro lleno de conflictos, gobernado por unas relaciones internacionales abiertamente desoccidentalizadas acaba recomendando un más sólido conocimiento de las civilizaciones no occidentales, con el fin, paradójicamente, de potenciar al máximo la influencia occidental, ya sea a través del fortalecimiento de las relaciones entre Rusia y Japón, del aprovechamiento de las diferencias existentes entre los estados islámicos o del mantenimiento de la superioridad militar en el este y el sudeste asiáticos".

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Comentarios generales: Este libro surge tras la guerra de Irak y las guerras balcánicas y del Cáucaso. Cualquiera que mire los mapas se dará cuenta de que detrás siempre hay un conflicto entre culturas islámicas y cristianas (ortodoxas y protestantes). [Nota del lector: y casualmente algún proyecto para el paso de un gasoducto o de una explotación petrolífera].

En las primeras páginas de su libro, Huntington muestra 3 mapamundis: de 1920, 1960 y 1990. El de 1920 muestra los países occidentales y sus colonias (Africa, India, Oriente Medio, Indonesia) y el resto del mundo independiente (Etiopía, Arabia, China, Rusia bolchevique, Japón, Corea y Latinoamérica, salvo Guayana). El de 1960, muestra un mundo más dividido: el bloque comunista Rusia-China-Vietnam, el mundo libre (sur de Africa, el Mercado Común Europeo-OTAN, Persia) y los países no alineados. En 1990, tras la caída del comunismo, el mundo cambia: Hay 9 bloques culturales: Occidental (UE, Australia y Norteamérica), Japón, Africa, Lationamérica, Islám, Hindú, Chino, Ortodoxo y Budista.

[Nota del lector: en realidad, entre 1920 y 1990, las civilizaciones siguen donde están: no hay países islámicos que se hayan convertido al cristianismo, pero quizás algunas ex repúblicas soviéticas, hayan incrementado la influencia del Islam (Kazjastán, Uzbekistán, etc...), las Filipinas hasta puede que hayan perdido población católica, latioamérica no puede ser considerada una sola, ya que tiene un bloque cristiano y occidentalizado (Argentina, Chile). Y si bien una colonia como Sudán, podía estar bajo dominio británico en 1920, también es cierto que era un continuo foco de conflicto, no se puede decir que se sumase alegremente a la causa occidental aunque obviamente en política internacional estaba integrado en el bloque de Occidente. Por tanto, habría que reconstruir los 3 mapas de Huntington para ver en realidad cómo ha cambiado el mundo en cuanto a las religiones].

[Nota del lector: tras el atentado a un rotativo satírico de París en enero del 2015, el libro El Choque de Civilizaciones volvió a estar de actualidad]

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RESEÑAS DE OTROS AUTORES

 "El retorno del mundo de Marco Polo", de Robert D. Kaplan (2018)

Resumen original y actualizado en el siguiente link:
https://evpitasociologia.blogspot.com/2020/01/el-retorno-del-mundo-de-marco-polo-de.html


Robert D. Kaplan indica que Huntington explicaba en su libro que mientras Occidente había generado ideologías, Oriente había generado religiones, que es ahora la fuerza más amenazadora en la escena internacional. Añadía que el comunismo era una ideología centroeuropea, la URSS estaba filosóficamente más próxima que la Rusia cristiana ortodoxa que le acababa de suceder. Y que la Guerra Fría fue un acontecimiento fugaz comparado con la intemporal lucha entre Occidente y el Islam. "Los peligrosos choques del futuro surgirán probablemente de la interacción entre la arrogancia occidental, la intolerancia islámica y la autoafirmación sínica (china)", dijo Huntington.

Kaplan añade que según la teoría de Huntington, EEUU debe unir más estrechamente a las naciones de Occidente y tratar de entender de un modo más realista cómo se ve el mundo a través de los ojos de otros pueblos. Huntington añade que el mundo actual es peligroso, donde gran número de personas se sienten ofendidas por nuestra riqueza, nuestro poder y nuestra cultura y se oponen enérgicamente a nuestros intentos de persuadirlas o de obligarlas a aceptar nuestros valores de derechos humanos, democracia y capitalismo. En un mundo así, EE.UU. debe aprender a distinguir quiénes son nuestros amigos de verdad, los aliados oportunistas, los socios estratégicos y competidores, los antagonistas y rivales con los que es posible negociar y los enemigos irreductibles.

El argumento de El Choque de Civilizaciones es el siguiente. Está produciendo una colisión entre los sistemas occidentales, islámico y asiático de pensamiento y de gobierno.

- El mundo se está modernizando pero eso no significa que ese esté occidentalizando. El impacto de la urbanización y las comunicaciones de masas, combinado con la pobreza y las divisiones étnicas, no hará que los pueblos de todo el mundo terminen pensando como nosotros.

- Asia, pese a sus altibajos, se está expandiendo militar y económicamente. El islam se halla en plena explosión demográfica. La influencia relativa de Occidente se encuentra muy posiblemente en declive.

- La consciencia cultural, lejos de debilitarse, se está fortaleciendo y es posible que los Estados o los pueblos tiendan a agruparse unos con otros en función de sus similitudes culturales, más que por sus afinidades ideológicas como hicieron en el pasado.

- La creencia occidental de que la democracia parlamentaria y el libre mercado son apropiadas para todo el mundo hará que Occidente entre en conflicto con civilizaciones que no lo creen así (en especial, el Islam y China)

- En un mundo multipolar basado de forma aproximada en civilizaciones más que en ideologías, los estadounidenses deben reafirmarse en su identidad occidental.

sábado, 14 de mayo de 2011

"Cómo salimos de ésta", Nouriel Roubini / Stephen Mihm

 Resumen: "Cómo salimos de ésta", Nouriel Roubini / Stephen Mihm

Sociología, estructura económica, cambio social

Resumen, anotaciones y comentarios por E.V.Pita (2011)

Resumen original y actualizado en:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2011/05/como-salimos-de-esta-nouriel-roubini.html

Título: "Cómo salimos de ésta"
Subtítulo: Hoja de ruta del futuro de la economía, por el experto que predijo la crisis mundial.

Título original: "Crisis Economics"

Autores: Nouriel Roubini / Stephen Mihm

Fecha de publicación: 2010
Editorial en español: Destino

INDICE
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Capítulo 1.... El cisne blanco
Capítulo 2... Los teóricos de la crisis
Capítulo 3...Tectónica de placas
Capítulo 4... Todo se desmorona
Capítulo 5... La pandemia global
Capítulo 6... El último recurso
Capítulo 7... ¿Más gasto y menos impuesto?
Capítulo 8... Primeros pasos
Capítulo 9... Reformas radicales
Capítulo 10... Las líneas de falla
Conclusión
Perspectivas

Ideas generales: ¿Alguien vio venir la crisis del 2008? Sí, Roubini lo advirtió en el 2006, pero no fue escuchado. La gente se creía que los pisos iban a subir etérnamente, el crédito estaba fácil y se derrochaba en fondos (hedge funs) que el cliente no sabía en que se invertían, los clientes compraban activos tóxicos sin saberlo que milagrosamente se revalorizaban, y Alan Greenspan bendecía este crecimiento desregulado y otros decían que los mercados nunca fallan y se regulan solos. ¿No es de ingenuos pensar que esto iba a durar mucho? Es increíble que cualquier persona formada en Economía no dedujese en los años 2000 que tras la burbuja inmobiliaria que vivían, vendría inexorablemente una grave crisis de endeudamiento que paralizaría todo el sistema. Es algo que suele ocurrir. Así pasó con la burbuja de los tulipanes en Holanda en 1630, el fiasco de las compañías de los Mares del Sur en 1720, el crack financiero de 1825, la crisis de los ferrocarriles de 1873, la de 1886 [nota del lector: no es mencionada por Roubini], la de 1907 o la de Wall Street de 1929. En otras ocasiones, la caída de una moneda arrastró a las otras y causó una crisis global. Por ello, Roubini señala que lo normal en el sistema capitalista es que haya crisis (lo que se llama un "cisne blanco"). ¿Por qué no iba a pasar lo mismo en el 2008? Roubini describió en el 2006 incluso la caída de colosos financieros y un negro panorama para el comercio internacional, escenarios dantescos pero muy familiares para los estudiosos (forenses, nota del lector) de las crisis financieras. Pero nadie le hizo caso o lo acalló. Roubini no solo lo advirtió sino que tiene la solución para salir, según expone en el libro.

El capítulo 2 tiene interés respecto a los teóricos expertos en la crisis. En ellos, Roubini explica las ideas de los principales teóricos sobre el mercado y las crisis.

-Keynes, conocido de todos.
-Hyman Minsky, el intérprete más radical de Keynes.
-Robert Shiller, defensor de la economía conductual
-Joseph Schumpeter, teórico de la "destrucción creativa" capitalista
-Charles Kindleberg, Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, de la corriente histórica.

- Adam Smith, su obra "La riqueza de las naciones" y la mano invisible que autorregula el mercado. No reconoció las vulnerabilidades del capitalismo porque le interesaba cómo triunfaban los mercados, no como fracasaban.
David Ricardo, Jean-Baptiste Say, Leon Walras y Alfred Marshall: teoría matemática sobre la autorregulación de los mercados y el equilibrio mágico de los precios de los activos. El matemático Louis Bachelier (Teoria de la Especulación, 1900) trabajó en eso. No están sobrevalorados porque la gente "vota" con su dinero [ojo, esto es del lector], lo que en 1929 se llamó "la inteligencia de la multitud" o "sabiduría de masas".

[Nota del lector: John K. Galbraith, en The Great Crash 1929, habla sobre lo mismo: la venta de solares sin valor en Florida en 1927 a precios astronómicos, que se triplicaban en semanas, y luego las acciones del petróleo, etc... no alarmó a los teóricos del mercado porque si la gente lo pagaba es por que lo valían y el precio era correcto].

Departamento de Economía de Chicago, Eugene Fama:
- los mercados son racionales y eficientes e incorporan a los precios toda la información conocida (nota del lector: ojo, Stiglitz hablará de las asimetrías en la información)
-el precio actual es correcto
- teoría del paso aleatorio,

Crítico de esta teoría: Robert Shiller. Los precios de las acciones muestran más volatilidad de la que un mercado eficiente puede explicar. Fluctúa sin orden ni control por impulsos irracionales de las multitudes, lo que hace al capitalismo como un sistema muy inestable, con booms y estallidos.

1950- Economía conductual y conductismo financiero: pretende explicar mediante investigaciones de psicología humana por qué los mercados son ineficientes.

Descripción de una "burbuja"

-John Stuart Mill (siglo XIX): un shock externo hace que empiece a actuar la especulación. La burbuja por si sola no desencadena la crisis, sino también el crédito y la deuda. [nota del lector: esto me parece importante porque, en las descripciones que hacen otros autores, también detectan un exceso de liquidez y de endeudamiento, que no siempre se gasta en las inversiones más eficientes]

Posteriormente, Roubini propone varias ideas para regular la actividad de las agencias de inversión. Una primera idea es dividir los "bancos demasiado grandes para quebrar" porque no deberían de existir dado el peligro que suponen. En segundo lugar, mejorar la regulación y los reguladores. Hay demasiadas agencias de regulacion que se solapan y los especuladores encuentran grietas en la ley para colarse o se amparan en la ley estatal más benigna. Dice que Goldman Sachs no cayó no gracias al fino olfato de sus directivos que se deshicieron antes de la crisis de sus activos tóxicos sino a la generosa ayuda del gobierno a través de ayudas a la aseguradora ING y otros.

Algo importante: Roubini advierte que una de las tentaciones de EEUU sería darle a la máquina de imprimir billetes para borrar su deuda, adquirida en su propia moneda, el dólar. Hasta podría haber impago de deuda, aunque lo ve difícil ya que primero EEUU intentaría jugársela aumentando la inflacción. Eso generaría una inflacción que quizás quedaría fuera de control y que le haría perder credibilidad ante sus acreedores, principalmente China. Hay que recordar que Paul Volcker (presidente de la Reserva Federal en la época Carter) logró frenar la inflacción pero a costa de una grave recesión y alto desempleo.

El problema de generar inflacción para borrar la deuda (y trasladarle el coste al acreedor) es que generaría a la par un aumento de los tipos de interés que compensarían el aumento de la inflacción. Si un hipotecado duplicase su salario y se alegrase de saldar más rápido su deuda de la casa, se encontraría con la sorpresa de que su cuota subiría a causa del aumento de los tipos de interés.

Una frase graciosa de Krugman respecto al comercio entre China y EEUU : "Ellos nos venden cosas envenedadas y nosotros les pagamos con papeles sin valor [nota del lector: una referencia irónica al dólar]"

También advierte que la crisis puede ir a peor o incluso entrar en una era de ciclos de crisis-recuperación-crisis-más crisis. En esta línea, se encuadraría con Stiglitz o Niño Becerra, que hablan de una crisis sistémica en la que nada volverá a ser igual. Debido a que el dolar pierde peso (a partir de 1971, cuando ya no fue convertible en oro) en la economía tras 80 años de estabilidad y Pax Americana y que Occidente está en crisis, algunos inversores están buscando un valor refugio que no sea el dólar, por ejemplo, digamos que el yuan o, como el "bancor" que propuso Keynes en Bretton Woods en 1944 y los mandatarios chinos, una cesta de monedas en la que esté incluido el yuan. Tampoco descarta que China reclame "activos" a EEUU, por ejemplo, el quedarse con una compañía petrolífera de Texas, comprar un banco nacional y otros bienes estratégicos para asegurarse su deuda. Respecto a Japón, el país está envejecido, no admite inmigrantes y el empleo es fijo, lo que dificulta su competitivad, lo mismo que Europa, donde las difirentes culturas obstaculizan el traslado.

Otro comentario interesante es respecto a las subidas del valor del oro, valor refugio, que asocia a la recesión y a la inflación, lo que explica las idas y venidas de su cotización. Sirve de pista para saber qué opinan los inversores sobre la marcha mundial de la economía.

Sobre la reforma que hay que hacer en el mundo financiero, Roubini propone que lo que cobren los directivos esté asociado a los intereses de los asocionistas, por ejemplo ligar su salario a la cotización de la acción a largo plazo y no a corto. Y que los reguladores cobren, no como funcionarios pobres, sino justamente por la responsabilidad de su trabajo, que es vigilar que el mundo financiero siga unas reglas y no surjan inventos como esos fondos tóxicos  y basura a las que las agencias les daban la calificación de AAA como si fuesen oro.

También pide que la Reserva Federal haga su trabajo y no se dedique a fomentar el "laissez-faire" como en los 90 y a estimular burbujas como hizo Greenspan; considera que el banco central puede jugar con los tipos de interés de forma moderada y progresiva para desactivar las burbujas antes de que estallen, ya que eso va acompañado de años de paro y crisis. Y recuerda que todas las crisis funcionan igual: el endeudamiento se dispara por la compra de activos, se desata el pánico, todos quieren cobrar, los valores caen, nadie cobra y la economía se paraliza por falta de liquidez. Esto pasa frecuentemente desde hace varios siglos por lo que "si la Reserva Federal debería cambiar de trabajo si no ve que hay una burbuja cuando los precios de las acciones de triplican en cosa de meses". A Roubini y el coautor no le extrañaría nada que vuelva a haber otra burbuja pronto porque los especuladores siguen activos y no se ha hecho una reforma a fondo del mercado financiero.

Otra idea es  reformar el FMI que considera obsoleto porque sobrerepresenta a una economía en decadencia, como EEUU, y a una Europa envejecida, cuando resulta que los países emergentes del BRICK (Brasil, Rusia, India, China y Korea) tendrían mucho que decir. Además, la influencia del FMI solo se aplica a países de poca monta y sus decisiones son ignoradas por colosos como Alemania, Reino Unido o EEUU.

Sobre el exceso de ahorro global, eso se refiere sobre todo a China, gran acreedor mundial. El problema es que el ahorro es interno porque los chinos carecen de seguridad social o seguro de desempleo, lo que les obliga a restringir su consumo (solo el 34% frente al 70% de EEUU). El consumo interno puede tirar de una economía si las exportaciones van mal. Hay que recordar que China e India suman 2.500 millones de consumidores potenciales y los países emergentes otros 2.000. También critica que China se gaste sus ahorros en especular con la compra de materias primas (un valor refugio pero que puede sufrir grandes oscilaciones en los precios en cuestión de semanas como le pasa al oro).

Respecto a la deuda soberana de los países PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España), Roubini vaticina que ninguno va a poder pagar porque su deuda es interior (los propios ciudadanos se endeudaron con activos inmobiliarios que no mejoran sus infraestructuras ni añaden valor competitivo). El impago de un país no es cosa nueva, aunque lo aliviarán los rescates de la UE. Según Roubini, estos países tienen que reestructurarse para hacer sus economías más competitivas, lo que supone bajar los salarios, que según él subieron durante la burbuja inmobiliaria. Mientras China se gastó el dinero en hacer autopistas, por las que no pasan coches, España se gastó el dinero fácil en comprar casas que han caído de valor y que no añaden nada a la economía. Por tanto, Roubini sería un halcón del déficit y entre sus recetas para EEUU propone rebajar el déficil frente a las políticas keynesianas de Obama. Cuanto más se endeude peor, porque esas inyecciones de dinero público solo parchean el problema unos años y luego la crisis rompe por otro lado.

[Conclusión del lector: Roubini es un halcón del déficit público que propone mayor regulación financiera y que advierte de que muchos países no van a poder pagar su deuda y previene del peligro de que el mayor deudor del mundo, EEUU, emita dólares para saldar su gigantesca deuda (400.000 millones anuales) porque ello generaría inflacción.]


Conceptos:
-Ley de Gramm-Leach-Bliley: creada en 1933 para regular los mercados financieros y que fue derogada en 1999, lo que permitió la creación de burbujas especulativas.
-SEC y NRSRO: agencias de regulación creadas tras la crisis del 29.
-BRICK (Brasil, Rusia, Inda, China y Korea). También BIC y BRIC. Los países emergentes.
-Basilea I y Basilea II: acuerdos intergubernamentales para regular la banca financiera. Su fallo fue pensar que el mundo financiero era estable. El Basilea II corrige la ingenuidad del  Basilea I, de 37 páginas, cuyas grietas aprovecharon los especuladores.
-CDO: activos tóxicos
-Teoría del paso aleatorio: al elegir acciones, de nada sirve adelantarse al mercado.
-Teoría de la reatroalimentación (ec. conductual): los inversores apuestan por un valor y la subida atrae a otros, que lo inflan más hasta una espiral ascendente. Cuando estalla la burbuja, los precios caen en picado.
-Atribución sesgada: el inversor se autoengaña, se cree perspicaz y no un loco más.
-Riesgo moral o riesgo inducido: un inversor asume grandes riesgos porque no teme las pérdidas, ya que si tiene éxito, ganará mucho dinero, y si pierde, el coste lo asumirá otro. Todo ello le induce a arriesgar más. En caso de crisis, el prestamista último es el Gobierno. Krugman también estudia este concepto.

miércoles, 11 de mayo de 2011

"El crash de 1929", de John Kenneth Galbraith

Sociología, estructura económica

Resumen con anotaciones de E.V.Pita (2011)
Resumen original y actualizado en el siguiente link: /2011/05/el-crash-de-1929-de-john-kenneth.html

Título: "El crash de 1929"

Título original: "The Great Crash 1929"

Autor: John Kenneth Galbraith

Año de publicación: 1954, y revisiones hasta 1983

Publicación en España: 1983, 1985, 2007 y 2008.


INDICE
-La perspectiva desde los noventa
 -Ilusión, esperanza ilimitada y optimismo
-¿Era necesario hacer algo?
-"In Goldman, Sachs We Trust"
-Crepúsculo de la ilusión
-El crash
-Se agrava la situación
-Primera cosecha de consecuencias
-Segunda cosecha de consecuencias.
-Causa y efecto

Resumen:

Galbraith bromea sobre que su libro siembre se iba a descatalogar y, de repente, se salvaba porque surgía una nueva crisis. Un día preguntó en una tienda de un aeropuerto por qué no vendían su libro "The Great Crash" y la dependienta le contestó: "Ese tipo de libros nunca se va a vender en un aeropuerto".

Galbraith, fallecido hace años, advierte en su prólogo más actualizado que está viendo una burbuja y que va a estallar como otras muchas veces.

Galbraith describe los felices años 20 como una época de crecimiento moderado aunque feliz para las clases más acomodadas. El número de coches fabricados llegó en 1929 a los 5,3 millones, casi tantos como en 1957, cuando escribió el libro. Entre 1925 y 1927 se produjo la burbuja inmobiliaria de Florida, con una fiebre especuladora y de subida disparatada de los precios del suelo, que fue la antesala del crash del 29. La fiebre de la soleada Florida acabó estrepitosamente cuando un huracán barrió numerosas urbanizaciones y dejó a su paso 400 fallecidos.

En los siguientes capítulos aborda el frenesí de la Bolsa, en el que se llegaron a negociar 8 millones de dólares en un mismo día. Alguien que hubiese invertido en 1927 había quintuplicado en 1929 lo invertido. Se crearon cientos de trust, empresas de compra de valores, algunos de empresas que ni siquiera existían, y grandes compañías que no competían entre ellas se fusionaron, lo que calentó el parqué. A ello se añadieron los holdings, conglomerados de decenas de empresas en red. Los diarios económicos hacían todo tipo de predicciones al alza y cuando el presidente de EEUU, Colididge, le cedió el cargo a su sucesor Hoover se despidió con un: "Las acciones están a buen precio".  La burbuja era evidente, los altos cargos lo sabían y Galbraith acusa a la Reserva Federal y al presidente Colididge de no haber hecho nada para frenar la expansión que inevitablemente iba a reventar. La Reserva podía haber guardado su dinero en un cajón para que los bancos no pudieran prestarlo para comprar más acciones. De haber avisado, algunos habrían vendido a tiempo pero la Reserva Federal siguió la corriente y prometió acudir al rescate para evitar una quiebra financiera. Los avisos "morales" que lanzó en marzo de 1929 apenas hicieron efecto. Pero luego lanzó otro mensaje de que no iba a acudir en ayuda de todos. En el verano del 29, un demócrata dijo: "Todos los ciudadanos deben ser ricos, si invierte 15 dólares ahora ganará 80.000 en 20 años". Cualquier analfabeto podría haberse hecho rico en dos años porque todos los valores subían disparados. Los trust dispararon el valor de las acciones ordinarias con el mecanismo de la palanca y uno destacó entre todos: Golmand Sachs. El auge del mercado se contagió a Boston, San Francisco o Chicago.

En septiembre, algunos pesimistas mostraron preocupación por los préstamos bursátiles (137 millones en una semana de los agentes y 64 de los bancos) y el influjo de los fondos procedentes de las sociedades, lo que generó protestas de los banqueros y periodistas. Un banco dijo que no había razón para preocuparse hasta que los préstamos alcanzasen los 12 billones. Quienes alertaban eran censurados por conspirar contra el American way of Life. Hasta Irving Fisher dijo que los valores habían alcanzado un valor permanentemente alto. Solo la Hardvard Economic Society detectó síntomas de recesión pero el retroceso no se producia y confesó su error. Fue Paul M. Warburg quien advirtió de que sobrevendría una depresión general pero no le tomaron en serio. Por su parte, algunos periodistas económicas cobraban de los intermediarios por recomendar valores. Otros como Poor, advirtió del "espejismo de las acciones" mientras que ningún lector de The New York Times podía tener duda de que venían tiempos de ajuste.

A partir del 3 de septiembre, cesó el mercado alcista de los años 20 y a los pocos días empezó el retroceso. Los "blue chips" se mantuvieron que se negociaron 5 millones de acciones en un día. Babson advirtió de una inminente y terrorifica depresión pero lo ignoraron (por sus métodos mágicos para predecir la Bolsa) y luego denunciaron por alarmista.
En junio las cotas de producción industrial (acero, ferrocarril, vivienda) alcanzaron su cota máxima y empezaron a decaer. Las quiebras de las empresas empezaron en septiembre. La depresión ya estaba en marcha y Wall Street fue su espejo. Pero no había razón para temer un desastre. Según Galbraith, la depresión no se produjo porque el mercado se diese cuenta de que se avecinaba una gran crisis, cuando el mercado se contrayó no podía prever una depresión. En octubre se dieron noticias de problemas de algunos magnates para encontrar dinero para arreglar su yate. La retirada del mercados comenzó el lunes 21 de octubre y en la siguiente semana empezaron las pérdidas. El jueves 24 se desató el pánico con ventas de 12 millones de acciones y empezaron los rumores, y la gente a arremolinarse. El martes 29, el hundimiento fue general, con ordenes para vender 33 millones de acciones. Hubo reunión de banqueros.

Al final del libro, Galbraith explica las causas de la depresión: la cesión de la actividad industrial en 1929 y el proceso que siguió después y que agudizó la crisis. Los beneficios industriales se gastaron en bienes de capital. No se pudo enderezar la situación por los escasos conocimientos de la época y otros fallos técnicos. La economía funcionaba de modo incorrecto, concluye Galbraith.

[Nota del lector: Roubini, en el libro "Cómo salimos de esta" (2010), apunta que algunos creen que la Gran Depresión se debió a una súbita subida de los tipos de interés que reventó la burbuja].


Conceptos:
-SEC: sociedad reguladora
-Call market
-Trust: agencias de inversión. Por ejemplo: Goldman Sachs
-Holding: conglomerado de trust de inversión
-El mecanismo de la palanca (crack-the-wip (latigazo)):  Es una progresión geométrica de valores en cartera. En un trust de inversión, el papel de la palanca lo desempeña la emisión de obligaciones, acciones preferentes y acciones ordinarias, lo cual permitía adquirir una cartera de acciones ordinarias. Cuando el valor de las acciones ordinarias asi compradas aumentaba, lo cual se daba siempre por supuesto, no se alteraba el de las obligaciones y las acciones preferentes del trust. Estos tenían un valor fijo debido a que su rendimiento había sido fijado de antemano. Todo el aumento del valor de la cartera se concentraba en las ordinarias que prosperaban maravillosamente, se triplicaban en cosa de meses. Si esos títulos ordinarios eran detentados por otro trust con otra palanca, el valor se multiplicaba por ocho. El costo era nulo para el que ponia en marcha un trust y conservaba el paquete de acciones ordinarias.

Notas bibliográficas:
-Paul C. Cabot, artículo publicado en The Atlantic Monthly en marzo de 1929.