miércoles, 2 de mayo de 2012

"Poor Economics" ("Repensando la pobreza"), de Abhijit V. Barnejee y Esther Duflo (2011)

Resumen: "Poor Economics" ("Repensando la pobreza"), de Abhijit V. Barnejee y Esther Duflo (2011)

Ver el resumen original y actualizado en:
http://evpitasociologia.blogspot.com/2012/05/poor-economics-de-abhijit-v-barnejee-y.html


Sociología, estructura económica, estructura social, cambio social

Autor de tradución, resumen y comentarios: E.V.Pita, licenciado en Sociología y Derecho

Título: "Poor Economics"
Autores: Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo
Editorial: Penguin Books
Fecha de publicación: 2012

Premios: Financial Times / Golman Sachs (2011)


Nota del lector: el libro está editado en español bajo el título "Repensando la pobreza", de la editorial Taurus, y su interés radica en que varios autores lo mencionan. El título se traduciría como "La economía de los pobres" pero la versión en español optó por "Repensar la pobreza", que se ajusta al contenido. Como curiosidad la edición en inglés cuesta la mitad que en español.


Texto de la contraportada de la versión inglesa (traducción):

"Por qué un hombre de Marruecos que no tiene para comer se compraría un televisor? Por qué los más pobres de la India gastan el 7% de su presupuesto para comida en azúcar? Tener un montón de hijos te hace más pobre realmente?
Este libro abre los ojos y da un giro a los mitos sobre lo pequeño de la vida y revela las inesperadas decisiones que millones de personas hacen cada día. Analiza algunas de los más paradójicos aspectos de la vida en el límite de la pobreza: por qué los pobres necesitan prestar para ahorrar, por qué algunos incentivos que parecen efectivos para nosotros pueden no serlo para ellos, y por qué, a pesar de asumir más riesgos que altos financieros, ellos empiezan negocios que raramente crecen. Banerjee y Duflo ofrecen una nueva compresión de cómo el mundo funciona."


Introducción:

Banerjee y Duflo proponen un nuevo método experimental para estudiar el comportamiento de los pobres para ver las causas del crecimiento económico de los países [Nota del lector: el viejo problema que abordó Adam Smith en La Riqueza de las Naciones en 1776, o Malthus sobre el crecimiento de la población pobre o de David Ricardo sobre el salario mínimo]

Los autores hace un estudio de las posturas enfrentadas de los autores en los últimos años:

1) Dicen que el programa Milenium de Jeffrey Sachs (autor de El Fin de la Pobreza en el 2005) para erradicar la pobreza tiene una visión materialista de la pobreza y sueña con reducir la miseria con grandes inversiones contra la malaria, la asistencia a clase o la compra de ordenadores.

2) También critica a otros como William Easterly (autor de The Elusive Quest for Growth y The White Man's Burden) y a Dambisa Moyo (escribió Dead aid) que sostienen que mientras no se erradique la corrupción y el lobby de las agencias de ayudas no se podrá solucionar la pobreza. Estos libremercantilistas consideran que cuando los mercados son libres y los incentivos adecuados, la gente encuentra caminos para resolver sus problemas. Por eso, no necesitan muletas ni ayudas externas. Según Easterly, no hay nada peor que la trampa de la pobreza.
[Nota del lector: añadiría que en el libro "Adáptate" de Tim Harford se vuelven a examinar estas mismas posturas]

Abhijit V. Barnejee y Esther Duflo creen que hay que abordar el punto más desde el punto experimental que teórico porque quizás los anteriores autores han partido de premisas falsas o equivocadas. Por ejemplo, hay que saber a qué destina el dinero un pobre que vive con 1 dólar diario. ¿Cómo hace para sobrevivir? ¿Por qué no compra mallas para dormir a salvo de los mosquitos de la malaria? Estos estudios empíricos permitirán sacar conclusiones y responder a preguntas.

Por ejemplo, hay un estudio que divide a dos grupos que tienen 5 dólares para gastar en diversas cosas, entre ellas una donación a un país africano con malaria. A unos se les dice que van a donar el dinero porque hay 5 millones de afectados que mueren cada año de la enfermedad y a otros se les dice que una niña de 7 años con nombre y apellidos podría morir si no recibe una ayuda para comprar las medicinas. La gente dio más dinero al anuncio personalizado de la niña que a la multitud porque en el segundo caso el donante tiene la sensación de que su ayuda será una gota en el óceano.

Otro de los experimentos se refiere al granjero Kennedy de Kenia. La teoría de Jeffrey Sachs dice que si se le compra fertilizante la cosecha del campesino se multiplicaría por 20 y podría vivir el resto de su vida con los beneficios. Por contra, Banerjee y Duflo se preguntan si no sería mejor que el tal Kennedy comprase un poco de fertilizante que le permitiese aumentar ligeramente su cosecha y ahorrar y reinvertir los beneficios cada año para incrementar su cosecha. Pero sospechan que el problema es otro, que quizás no se pueda comprar fertilizante al por menor [nota del lector: que compre una gran cantidad el pueblo y la reparta entre los campesinos] o si en realidad es víctima de la trampa de pobreza.
La trampa de la pobreza puede ser representada en una gráfica como una línea en forma de S tumbada. En la zona de la trampa de la pobreza los ingresos del mañana son inferiores a los de hoy hasta un punto que devuelve a la recuperación.

CAPÍTULO 2

Los autores se ocupan del caso de un indonesio que, como 1.000 millones más, está atrapado en la trampa de la pobreza o cobra menos de un dólar al día. Este no tiene suficiente dinero para comer lo necesario y por tanto está debilitado para trabajar. Su vecino come un poco más y eso le permite trabajar en sus campos, lo que le hace un poco más rico mientras que el protagonista de la historia es cada vez más pobre.

La cuestión es que cuando los autores pasan a analizar en qué se gastan los 99 céntimos de dólar diarios los más pobres, resulta que no es en mejorar sus raciones de comida para trabajar más y salir de trampa de pobreza, sino que parte del dinero lo gastan en alcohol, tabaco y fiestas.

Más adelante, un experimento prueba a qué dedican el dinero las familias que han recibido subvenciones para comprar arroz y otros cereales. Como se sienten más ricos, sustituyen el arroz por carne aunque realmente no ganan un aporte calórico. Esto vendría a probar que las familias pobres no siguen una lógica racional de consumo de calorías sino que sus compras las asocian al prestigio social.

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