viernes, 17 de enero de 2014

"¿Por qué la austeridad mata?", de David Stuckler y Sanjay Basu (2013)

Resumen: "¿Por qué la austeridad mata?", de David Stuckler y Sanjay Basu (2013)


Sociología, economía política, política sanitaria, bienestar, austeridad

Comentarios, resumen y anotaciones de E.V.Pita, licenciado en Derecho y Sociología

El resumen original y actualizado está en el siguiente link:

http://evpitasociologia.blogspot.com/2014/01/por-que-la-austeridad-mata-de-david.html

Título: "¿Por qué la austeridad mata?"
Subtítulo: El coste humano de las políticas de recorte

Título original: "Body Economic. Why Austerity Kills"

Autores: David Stuckler y Sanjay Basu.

Fecha de publicación: 2013

Editorial en español: Santillana Ediciones Generales SL


Texto de la contraportada:

"Este es el primer libro que afronta el debate político y económico sobre la crisis desde una nueva y muy necesaria perspectiva: su coste humano. La recesión global ha tenido un impacto brutal sobre la riqueza de los países pero todavía ignoramos cómo afecta a un tema esencial: el bienestar físico y mental de sus ciudadanos.
¿Por qué al enfrentarse a crisis similares la salud en algunas naciones (como Grecia) se ha deteriorado gravemente mientras en otras (como Islandia) ha llegado a mejorar? Tras una década de investigaciones, David Stuckler y Sanjay Basu nos demuestran que incluso ante las peores catástrofes económicas los efectos negativos en la salud pública no son inevitables. Es la mala gestión de los gobiernos la que puede conducir a un desastroso saldo de tragedias humanas.
Por qué la austeridad mata presenta una conclusión demoledora: los recortes son seriamente perjudiciales para su salud. Son las recetas de austeridad las que agravan fatalmente las consecuencias de las crisis, mutilando programas sociales clave justo en el momento en el que más se necesitan, empeorando el desempleo y obstaculizando la recuperación.
Este libro defiende que las decisiones económicas no son únicamente una cuestión de ideologías, de tasas de crecimiento y de déficits presupuestarios, sino también una cuestión de vida o muerte. Solo un sistema más justo e igualitario, acompañado de políticas inteligentes que refuercen las redes públicas de protección, garantizará el bienestar de nuestras sociedades".

ÍNDICE

Prólogo a la edición española.

Las dos caras de la Gran Recesión en España

Primera Parte: Historia

Capítulo 1... Paliando los efectos de la Gran Depresión

Capítulo 2... La crisis de mortalidad postcomunista

Capítulo 3... De milagro a espejismo

Segunda Parte: La Gran Recesión

Capítulo 4.... Que Dios bendiga a Islandia

Capítulo 5.... Una tragedia griega

Tercera Parte: Resistencia

Capítulo 6.... Cuidar o no cuidar

Capítulo 7.... Volver a trabajar

Capítulo 8.... Que una plaga devore todas vuestras casas

Conclusión: Curar el cuerpo económico

...........................






Notas biográficas de los autores:
David Stuckler es investigador y experto en los aspectos económicos de la salud
Sanjay Basu es epidemiólogo y profesor asistente de Medicina en el Centro de Investigación para la prevención de la Universidad de Stanford. Tiene el blog: epiAnalysis 

Comentarios previos y notas del lector: 

Este libro tiene interés porque introduce el concepto de "grupos de control" en el análisis económico de la crisis. Por ejemplo, en la Gran Depresión de 1929, el grupo de control fueron los estados que se negaron a aplicar el programa New Deal y que tuvieron más pobreza que aquellos que lo aplicaron. En la crisis asiática de 1990, el grupo de control fueron aquellos países que rehuyeron aplicar las recetas de austeridad del FMI como Malaysia, que salieron antes de la crisis que quienes fueron buenos alumnos. En el caso de la Gran Recesión del 2007, los países que se negaron a pagar los créditos bancarios, como Islandia, salieron antes de la crisis que Grecia, España o Portugal que se comprometieron a respaldar los fondos extranjeros. En general, la austeridad predica aguantar un sacrificio y dolor a plazo corto que generará un beneficio a largo plazo.
Los autores sostienen que las políticas de austeridad que se aplicaron en la Gran Depresión de 1929, y la "terapia de choque" (ver "La doctrina del shock", de Naomi Klein) aplicada a la crisis latinoamericana de los 80, la rusa y la asiática de los 90 o la Gran Recesión de 2007 han acarreado situaciones de extrema pobreza pero, además, conllevaron la muerte de gente que no pudo pagar o se quedó sin acceso por los recortes a medicamentos. Epidemias y enfermedades que parecían controladas, de repente volvían a resurgir al eliminarse presupuestos médicos. Como contraste, la austeridad redujo el número de accidentes de tráfico en la Gran Depresión de 1929 porque había menos circulación de vehículos y la gente tenía menos dinero para gastar en alcohol.



Crítica a Jeffrey Sachs, por su programa para reflotar la antigua URSS como Rusia en los años 90: "Sachs argumenta que una transición más rápida favorece el crecimiento económico y reduce al mínimo los perjuicios en materia de salud pero en Rusia hubo sufrimientos humanos y aumento de la pobreza. Sachs reconoció en 1995 que las reformas crean estrés pero que hay mejoría a largo plazo, aunque haya que perder bienestar".


Recesión en España
Parte del interés del libro está en su análisis que hacen en el prólogo sobre la recesión en España.
Dicen que en noviembre del 2012 estaban en Barcelona y los turistas llenaban las boutiques cuando apareció una manifestación contra los recortes que decía: "La austeridad mata".
Según ellos, la Gran Recesión en España en 2007 generó un desempleo del 25%, hay un 3% más de niños en el umbral de la pobreza y el 23% de los niños de Cataluña son pobres. En España han subido en 20 puntos los niveles de depresión grave, alcoholismo y ansiedad, y en Cataluña, a pesar de esta tendencia, cortan un 10% los servicios sanitarios por cuestiones del déficit.
Explican que en la Gran Recesión hubo un shock inicial con la quiebra de los bancos lo que, a su vez, paró en seco los mercados de vivienda y la propiedad inmobiliaria. La recesión se quiso parar con medidas de auteridad.

Hablan de un "experimento natural" en los países y ciudadanos que involuntariamente se han metido en la crisis. Unos, como Obama, han optado por una política expansiva con la Ley de Recuperación y Reinversión dotada con 800.000 millones. Otros, como el Reino Unido, se han decidido por una austeridad radical.

España también optó (o le presionaron para aplicarla) por la austeridad.


En 2010, Zapatero aplicó recortes por 15.000 millones.
En 2012, Rajoy aplicó recortes de 64.000 millones.


El plan era reducir la deuda pública pero pasó del 37% del PIB en el 2007 al 85% en 2013 (y creen que podría cerrar el año con el 91%), por lo que no se cumplió el objetivo de déficit público. [nota del lector: algunos autores creen que España pronto llegará al 100% del PIB]


Desde el Gobierno se insistió en que los recortes iban a traer confianza al sector privado y otras inversiones y empleo. Pero en el 2011, la débil recuperación se vio anulada por la pérdida de puestos de trabajo, menos gastos en economía. Hubo una contracción del -1,5% [nota del lector: este dato es importante porque es una pista del efecto multiplicador de las medidas de austeridad para contraer la economía}. En el sector público español se eliminaron 259.000 empleos, hay 6 millones de parados y el índice de desempleo juvenil es del 57%.


Recalcan que el indicador por antonomasia del buen hacer de un Gobierno es cómo atiende a los intereses de su pueblo y si es capaz de protegerlo durante los tiempos difíciles. Y lo que ha ocurrido es que en el 2007-2010 en España hubo 400 casos más de suicidios, 400.000 casos de depresión, conductas desesperadas y la dependencia y abuso del alcohol se multiplicó por seis. Así como hay estrés por miedo a perder el empleo o tener problemas para pagar la hipoteca. También ha habido varios suicidios por desahucio. Recuerdan que 400.000 familias perdieron sus casas por no pagar el alquiler o la hipoteca.
En vez de potenciar los programas sociales para evitar la acumulación de deudas, los recortó.


Califican las medidas de recortes tomadas en España de "temerarias", lo mismo que en Grecia y Portugal. Dicen que en Grecia, las infecciones por VIH subieron un 224% entre los drogadictos (por falta de jeringuillas gratis), el presupuesto sanitario cayó un 40 %, el desempleo entre los jóvenes subió un 50% y las personas sin hogar aumentaron un 25%. Es más, en Grecia aparecieron epidemias como la de la malaria, desaparecidas en Europa. Se eliminaron 35.000 puestos sanitarios, se agotaron 200 medicamentos, hay un 50% más de gente que no puede acceder al sistema sanitario y subió un 40% la mortalidad infantil.

[Nota del lector: obsérvese que los autores dan sus datos en porcentajes pero no en cifras absolutas, lo que puede llamar a confusión al lector. Es decir que si había dos contagios de una enfermedad en un año y ahora hay 3, el aumento es del 50%].

España tampoco se ha librado de este desastre sanitario, según los autores. Hay 600.000 personas sin ingresos y el 22% vive en la pobreza, según Cáritas, oenegé a la que alaban su labor altruísta. Dicen que aplicar estos recortes en España "es una locura" porque en España la deuda pública no supera el 90 % del PIB mientras que en Grecia, la deuda se sitúa en el 174%.

Mencionan el caso de Sánchez Gordillo, conocido como el Robin Hood español y el pueblo de Marinadela (creo) que puso en marcha una explotación agrícola en régimen de cooperativas para los vecinos desempleados del pueblo y ahora el paro es cero.


Los autores insisten: "Las recesiones hacen daño pero la austeridad más".

Por ello proponen un New Deal al estilo de las tomadas por el presidente F.D,Roosveelt durante la crisis de 1929. Que las medidas que adopten los países para controlar el déficit:
1) No causen daño
2) Ayuden a que la gente vuelva a tener trabajo
3) Inviertan en salud pública.

Repasan los tratamientos experimentales que hay hasta ahora: austeridad y estímulo.
-La austeridad promete reducir la deuda pública y el déficit y curar la recesión. Reorganiza el gasto estatal en sanidad, desempleo y ayuda a vivienda.
-El estímulo invierte en sanidad pública mediante programas de su red de protección social.

Insisten en que la salud pública mejoró en estados que estaban a favor del New Deal, así como en aquellos países de Asia que eludieron las medidas del FMI.

Los autores insisten en que los resultados de su investigación demuestran que el gasto de estímulo en programas específicos de sanidad pública contribuyen a reducir el déficit a base de fomentar un crecimiento adicional. Cada dólar invertido en estos programas rinde 3 dólares de crecimiento económico, que se pueden usar para saldar el déficit. [Nota del lector: es lo que Keynes denominó el "efecto multiplicador"]. 

Por el contrario, los países que optan por drásticos recortes a corto plazo acaban padeciendo un declive económico a largo plazo. Cuando el Estado recorta el gasto en medio de una recesión también reduce drásticamente la demanda en un momento en que la demanda ya es baja de por sí.

Los principales casos que examinan son la transición de la exURSS a la Rusia democrática, las crisis de Asia de los 90 y el caso europeo de la Gran Recesión de 2008.

En el caso ruso, culpa directamente a los neoliberales (incluido Jeffrey Sachs, que se quiere desmarcar) de provocar la quiebra del país y de causar, indirectamente, la muerte de miles de personas. Explican que la URSS había especializado sus ciudades, una para producir carbón, otra para hacer tornillos, de forma que trabajaban en red para que todo funcionase como un reloj. Tras el hundimiento de la URSS, los neoliberales propusieron su terapia de choque y vender rápidamente todas las empresas públicas, todo lo que se pudiese en dos años. El resultado fue el completo colapso de la economía, ya que una ciudad de Siberia que abastecía de tornillos a otra que hacía sartenes, por ejemplo, se quedó sin clientes porque los demás cerraron. El paro se disparó, no hubo expectativas de mejoría, las industrias paradas se oxidaron y arruinaron, no hubo para comer y muchos obreros cayeron en la bebida y murieron por enfermedades, accidentes o se suicidaron dejando un país repleto de viudas con hijos, resumiendo el capítulo que escribieron los autores. En Rusia se generaron grandes fortunas con la privatización pero también enormes desigualdades y un crecimiento de la pobreza extrema. Creen que la terapia de choque fue desafortunada porque la privatización debería ser escalonada y progresiva pero los neoliberales alegaron que tenían miedo de que volviese el comunismo. 

El siguiente caso que analizan es de el hundimiento de la economía asiática en los años 90, y países emergentes como Tailandia, Malaysia, Indonesia o Corea del Sur fueron considerados los "tigres asiáticos" en los que el dinero llegó a raudales. Los inversores internacionales perdieron la confianza en el "thai" tailandés y del día a la noche retiraron todo el dinero [nota del lector: el proceso es bien explicado por Stiglitz, que dice que el FMI se limita a asegurarse de que los acreedores cobran, y Krugman]. Los países se vieron inmersos en una deuda y tuvieron que pagarla, por lo que pidieron ayuda al FMI, que les recetó recortes en sanidad y educación. Solo hubo un país que se negó a seguir las consignas del FMI, Malaysia, que lo que hizo fue algo así como suspender pagos o aplazarlo. El resto acató los recortes porque el FMI era el prestatario en última instancia y, de repente, la pobreza invadió los campos de Indonesia y Tailandia. Enfermedades que parecían controladas como el VIH, tras hacer programas sanitarios, se dispararon otra vez al suprimirse la asignación para vacunas o preservativos o jeringuillas gratis. Pasados unos años, Malaysia estaba en la senda del crecimiento al negarse a hacer recortes mientras que el resto seguían postrados en la crisis y con una población enferma, empobrecida o incluso muertos por la enfermedad resurgida por la supresión de presupuesto sanitario.

El otro caso que estudian es la Gran Recesión en Europa (especialmente el caso griego), cómo lo afrontó Estados Unidos que aplicó programas de estímulo y el caso islandés, donde los ciudadanos se negaron a los recortes y votaron en referendum que no pensaban devolverle el dinero a los inversores británicos. 

  



 

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